En la Selección de Estados Unidos (USMNT) hay preguntas abiertas sobre la continuidad de su entrenador. La situación llama la atención: en otras ocasiones, con el Mundial ya en el retrovisor o cerca de definirse, suele haber señales claras sobre qué haría el técnico después del torneo. Sin embargo, faltan menos de 50 días y el vínculo de Mauricio Pochettino está por vencer, sin que aparezca una respuesta concreta acerca de si seguirá tras el certamen.

Datos clave

  • Pochettino tiene contrato corriendo y, a menos de 50 días del Mundial, todavía no hay confirmación sobre su futuro con la USMNT.
  • El DT reconoció que está abierto a continuar, aunque también mostró interés por volver a la Premier League.
  • Si se va, Estados Unidos necesitará un nuevo entrenador y el abanico de opciones aparece relativamente amplio.
  • El objetivo inmediato planteado es, como mínimo, avanzar del grupo y luego competir con criterio en la fase eliminatoria.
  • Entre los nombres que se mencionan aparecen perfiles con experiencia en el fútbol estadounidense y otros más “soñados” por el perfil que tendrían para el rol.

El dilema Pochettino y el mapa de posibles destinos

Pochettino, por un lado, dejó claro que no le cierra la puerta a seguir; incluso manifestó disposición para permanecer. Pero, al mismo tiempo, en varias ocasiones fue “coqueteando” con equipos de Premier League y, además, sostuvo que le gustaría regresar a la máxima categoría del fútbol inglés. Sumado a eso, en el verano se abren varios puestos en ligas de primer nivel, lo que hace que sea razonable pensar que su futuro podría depender de una oferta que encaje.

Entonces, si finalmente el argentino no continúa, el planteo pasa a ser directo: la USMNT tendría que buscar un nuevo director técnico. La lectura general es que existen alternativas razonables, aunque no todas serían realistas. Hay opciones que parecen más fantasía: entrenadores de élite que podrían recibir el llamado y que, por lo general, no se mueven salvo que aparezca un proyecto muy tentador. Otras, en cambio, podrían ser más accesibles y con caminos más concretos.

Escenarios y nombres sobre la mesa

Uno de los puntos centrales del debate es el “antes y después” del Mundial. Si el Mundial es la tarea principal para Pochettino, todo lo que ocurra posterior al torneo queda en suspenso. En el caso de seguir, el desafío sería sostener la idea de competir y crecer. En el caso de irse, la pregunta sería quién puede encarar un ciclo con continuidad y objetivos claros.

En ese marco, se menciona a Tom Hindle como una posibilidad que aparece como “casi segura” dentro de la lógica del mercado. Se remarca que antes de hacerse cargo del seleccionado, no había señales de que el entrenador estuviera buscando un salto internacional, y que el paso por la USMNT podría entenderse como un intermedio rumbo a su próximo gran destino. Además, se recalca que Pochettino insistió en su deseo de volver a la Premier League y que, en algunas ocasiones, incluso nombró a Tottenham, lo que alimenta la idea de que no sería raro que aterrice en Inglaterra si surge una chance.

Luego, Ryan Tolmich refuerza la idea de que el camino parece inclinarse hacia esa salida. El argumento es que Pochettino dijo que está dispuesto a permanecer, pero también que le gustaría volver a Europa. En ese punto, el razonamiento es que en el continente rara vez faltan candidatos para un entrenador de ese perfil. Se abre entonces el abanico de posibilidades: ¿podría llamar Tottenham? ¿podría aparecer Real Madrid u otro gigante europeo? No hay certeza sobre el destino, pero sí se vuelve a insistir en que el encargo principal de la USMNT es el Mundial y, después, el resto está por definirse.

Más allá del nombre del futuro entrenador, aparece el enfoque futbolístico: primero, salir del grupo. Después, ganar un partido de eliminación directa independientemente de cómo se dé el juego. Se recuerda que la USMNT solo ganó un cruce eliminatorio en la historia y que, si logra dos, sería un paso importante. Incluso se plantea que una presencia en cuartos de final podría ubicar, estadísticamente, al DT en el mejor momento de un técnico estadounidense en torneos grandes. También se discute la idea de “ganarle a un europeo”: se considera que no conviene obsesionarse, porque no se eligen rivales y el fútbol es global, con identidades nacionales menos rígidas de lo que se cree. La clave es jugar, competir y ver cómo se traduce en resultados.

Sobre la posibilidad de un “camino” con resultados, se plantea que no hay expectativa realista de que Estados Unidos gane el torneo. Aun así, el argumento es que, cuando el equipo está en su mejor versión, puede llevarse algunos partidos. Y si se logra además vencer a algún rival fuerte de Europa o Sudamérica durante el recorrido, el objetivo quedaría cumplido: sería el tipo de logro que se espera del ciclo, y en consecuencia también sería un buen cierre para Pochettino.

Debate de estilos: Klopp, Guardiola y una idea de reconstrucción

En un intercambio más puntual, se afirma que ni Jurgen Klopp ni Pep Guardiola serían, en principio, los perfiles ideales para la USMNT. El motivo: se los describe como entrenadores intensos, que necesitan estar “en la cancha” con el plantel todos los días, con una presencia constante. En cambio, se entiende que la competencia internacional se mueve distinto: más que imponer una rutina de club, suele funcionar mejor con ideas claras, un estilo sugerido y margen para que el plantel lo adopte. En esa línea, se lanza una propuesta: si se pudieran “reconstruir puentes”, Jesse Marsch sería el sueño para ese tipo de enfoque.

Desde el otro lado del debate, se plantea la fantasía de ver a Klopp como manager de Estados Unidos. Se argumenta que tiene cierta familiaridad con el fútbol estadounidense por su vínculo con Red Bull. También se lo valora como un motivador potente, un excelente identificador de talento y, sobre todo, una personalidad fuerte. Además, se destaca algo clave para un seleccionado: el rol de embajador del juego. Se afirma que pocos podrían cumplir tan bien esa función como Klopp.

Perfiles con ADN local: B.J. Callaghan y Jim Curtin

Luego aparece B.J. Callaghan como una elección que encajaría muy bien. Se sostiene que tuvo un buen paso al frente, que demostró capacidad táctica y que incluso tuvo éxito en copas con Nashville. La lectura es que sería un nombramiento directo: “no hay que sobrepensarlo”. Se lo describe como un entrenador estadounidense, con un currículum ordenado y con experiencia previa, por lo que el encaje sería casi inmediato.

En la misma línea, se menciona a Jim Curtin como un candidato que probablemente encaje. Se remarca que está acostumbrado a trabajar con lo que le toca, en parte por las restricciones que tuvo durante su etapa en Philadelphia Union. Aun así, se subraya que suele ganar y que, además, mejora a los jugadores. Se aclara que quizás no tendría el “nombre grande” que algunos buscan en el mercado europeo, pero se lo ubica como alguien que puede empujar el programa hacia adelante. También se deja un guiño especial a Michael Bradley, al que se ve como un futuro DT de la USMNT, ya sea en este ciclo o en el siguiente.

La idea de Michael Bradley y el timing

Si fuera mañana, se insiste en que el nombre sería Michael Bradley. La razón: se considera que todavía no se terminó de explorar todo lo que puede hacer como figura principal al mando de un club. Aun así, se remarca que, por más que exista ese “legado”, todavía es demasiado temprano para que tome el puesto de la selección. Se plantea además que parece inevitable por la historia y por el relato, pero se concluye que no debería hacerse todavía: mejor esperar algunos años.

La condición para el próximo entrenador: construir un ciclo

Finalmente, se señala que es difícil anticipar a qué tipo de equipo o proyecto llegará el próximo entrenador porque no se sabe cómo quedará la base tras el Mundial: si el equipo construye sobre un buen recorrido o si se resetea todo después de un mal rendimiento. También se admite que es imposible predecir cómo estará el fútbol estadounidense a nivel general, pero se destaca el punto más importante: traer a alguien que esté listo y dispuesto a construir durante cuatro años. Ese requisito podría dejar fuera a algunos entrenadores más “de cartel” que suelen vincularse con los grandes puestos europeos.

Por eso, se cierra con un mensaje claro: si se piensa en ese horizonte de ciclo, no sería el momento para ciertos nombres de altísimo perfil, con la idea de que su futuro probablemente esté en otro lado. En esa lista se mencionan Jose Mourinho y Zinedine Zidane, dejando el mensaje de que, por el contexto, no parecen estar en la sintonía del plan que se busca para la USMNT.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.