La idea de una salida definitiva de Marc-André ter Stegen desde Barcelona aparece, hoy por hoy, como una operación muy cuesta arriba. El arquero tiene contrato con los catalanes hasta 2028, y el costo salarial que percibe vuelve todavía más complejo que algún club asuma un traspaso permanente con el riesgo financiero que eso implica.
De un vistazo
- El traspaso permanente de ter Stegen sería “altamente complicado”.
- Su vínculo con Barça se extiende hasta 2028.
- El salario del arquero y sus problemas físicos recientes trabarían una venta definitiva.
- Barça evalúa volver a enviarlo a préstamo cuando esté en condiciones.
- Se contempla otra cesión, con apoyo económico de los catalanes.
- Un retorno a Girona no sería posible: el club descendió el fin de semana.
- Ter Stegen llegó a Barcelona en 2014 desde Borussia Mönchengladbach por 12 millones de euros.
El último verano, Barcelona incorporó a Joan García desde Espanyol para que se transforme en el arquero de referencia. En ese contexto, ter Stegen había quedado relegado por una lesión en la espalda durante gran parte del primer tramo de la temporada.
Para recuperar ritmo competitivo y sostener su lugar en la selección alemana rumbo al Mundial, el arquero fue cedido a Girona en enero. La apuesta buscaba volver a tener minutos y llegar en forma a la exigencia internacional.
Sin embargo, apenas después de disputar dos partidos con el equipo catalán, sufrió una lesión en el muslo. Esa dolencia lo dejó fuera de las canchas durante un período prolongado y, de hecho, terminó complicando seriamente sus chances de llegar al Mundial.
Otra cesión y un “sustento” de Barcelona
Cuando ter Stegen vuelva a estar apto, en Barcelona contemplan enviarlo nuevamente a préstamo. En la interna del plantel, ya se lo viene considerando como una especie de “papa caliente”, en el sentido de que su situación contractual y su historial reciente de lesiones dificultan que un tercero se haga cargo de todo de manera directa.
Además, como ocurrió con la cesión a Girona, es probable que Barça tenga que cubrir una parte importante del salario del jugador de 34 años para que cualquier club mantenga interés real en incorporarlo por esa vía.
En cuanto al destino, el regreso a Girona no aparece como una opción viable. El equipo descendió el fin de semana, por lo que la posibilidad de repetir el esquema de la temporada pasada queda prácticamente descartada.
Ter Stegen lleva doce años ligado al club: llegó desde Borussia Mönchengladbach en 2014, con una inversión de 12 millones de euros. Desde entonces, su permanencia en Barcelona se extendió durante una década larga, aunque ahora su futuro inmediato quede condicionado por el combo de contrato, salario y lesiones.
