Para Mbappé, el salto desde aquel prodigio adolescente en Mónaco hasta convertirse en un fenómeno global con impacto tanto deportivo como comercial se dio con la velocidad de uno de sus típicos acelerones. El francés vive una realidad particular: incluso para cosas simples, como comprar una baguette, el movimiento genera agitación, y por eso tuvo que aprender a adaptarse a un mundo donde cada paso está acompañado por seguridad y por un entorno de asesores que ordena la rutina.

Pese a la presión constante y a la sensación de que, en algunos momentos, cuesta volver a pertenecer del todo a uno mismo, el delantero de Real Madrid se mantiene con los pies sobre la tierra. En ese contexto, habló sobre cómo intenta sostener una mirada positiva, incluso cuando la exposición hace que todo se amplifique.

“Voy a intentar mantenerme positivo”, dijo Mbappé en una entrevista con Vanity Fair, al ser consultado por su vida como celebridad internacional. Explicó que, aunque es “lindo”, también es difícil: hay momentos en los que aparece esa sensación de no ser completamente “propio”, de pertenecer a todos. Aun así, remarcó que es una vida que eligieron: no se impuso por casualidad, sino que está dentro del camino que decidió transitar.

“Tal vez no en esta medida, pero igual la elegimos. Nos anotamos para esto”, agregó. Y sostuvo que cuesta poner el foco en lo negativo cuando hay millones y millones de personas que expresan gratitud, reconocimiento y cariño. Por eso, se mostró crítico con la idea de quejarse: entiende que el contexto, para él, tiene más razones para agradecer que para lamentarse.

Desde que llegó a España, el nivel de observación sobre su figura no hizo más que crecer. En ese proceso, desde los medios locales se lo llegó a encasillar como una persona individualista en períodos en los que atravesó dificultades de rendimiento. Mbappé, sin embargo, reconoció que con el paso del tiempo ganó madurez y que, en comparación con sus primeros años en la capital, se siente claramente más evolucionado. “No siempre manejé esta situación de la mejor manera”, admitió. “Me hice famoso muy joven. Y por eso, en ese momento, no tenía la sabiduría, ni la apertura mental, ni la empatía necesaria para ponerse en el lugar del otro y entender que tal vez solo me ven una vez; que no me verán de nuevo, salvo en televisión. Hoy trato de tener un poco más de empatía, aunque a veces la gente se pasa de la raya”, reflexionó.

Como capitán de Les Bleus, Mbappé dejó de ser solamente el atacante estrella: también se transformó en la cara de Francia. Después de un Mundial 2022 inolvidable, donde firmó un hat-trick en la final que terminó con derrota, el objetivo vuelve a encenderse. Con 27 años, su motivación principal es clara: quiere sumar una tercera estrella al escudo del seleccionado francés.

En ese sentido, Mbappé interpreta las expectativas que llegan desde su país no como una carga, sino como una característica compartida. “Un francés ama quejarse. Un francés ama estar descontento. Somos franceses”, bromeó cuando habló sobre la presión que se vive puertas adentro, con el tono propio de quien convive con el ruido desde hace años.

Con el Mundial de 2026 cada vez más cerca, el delantero se muestra listo para asumir otra vez el rol de líder en la competencia más grande del fútbol. Tiene asumida la responsabilidad de encabezar a Francia en un escenario global. “No hay nada más grande que representar a tu país”, señaló, dejando claro que su compromiso no es solo futbolístico: también es simbólico y emocional.

Mbappé también habló del dolor que dejó la eliminación en Qatar, pero sin perder la brújula del futuro. “Entrás en la galaxia de los futbolistas internacionales”, sostuvo, y luego profundizó: “Tenés que seguir adelante. No podés volver atrás. Tenemos que tomar esa decepción y convertirla en motivación para intentar, de verdad, cambiar el rumbo de la historia. Y para darnos la oportunidad de llegar a otra final, que va a ser extremadamente difícil, y para tratar de traer de vuelta la tercera estrella”.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.