Durante varios años, el debate alrededor de Gio Reyna se instaló en el fútbol estadounidense como una especie de interrogante permanente: mucho talento, demasiadas dudas y pocas respuestas. La discusión divide opiniones y, en parte, es lógico, porque el mediocampista sigue siendo de los futbolistas más dotados dentro del pool de la USMNT. Sin embargo, desde hace tiempo no termina de acumular minutos y continuidad como para demostrar, de forma sostenida, todo lo que su nivel promete.

Datos clave

  • Gio Reyna, de 23 años, fue consultado de frente si siente que merece ir al Mundial, y su respuesta reflejó el dilema entre confianza y humildad.
  • El entrenador de la USMNT, Mauricio Pochettino, es quien define la lista final y su confirmación llegará en los próximos días.
  • En su último tramo de club, Reyna anotó un gol tardío en la caída de Borussia Monchengladbach ante Augsburg por 3-1.
  • En el torneo anterior con la selección, Reyna jugó apenas 52 minutos repartidos en cuatro partidos, cuando Estados Unidos cayó en octavos ante Países Bajos.
  • Reyna sostiene que hoy está listo para jugar 90 minutos y que, tras lesiones recientes, busca llegar en el mejor estado posible.

La pregunta sobre el Mundial y la decisión que no depende de él

El lunes, ya con la cuenta regresiva en marcha, Reyna recibió una consulta directa: si considera que está para merecer un lugar en la Copa del Mundo. Su contestación no fue lineal, sino que mostró las aristas del tema. Dijo que, si respondía con un “no”, estaría “sin respaldarse”, mientras que un “sí” sonaría a soberbia, como si sintiera que debería estar sí o sí.

Más allá de la complejidad, el jugador dejó claro lo que sí siente: amor por el cuerpo técnico, por los compañeros y por la selección. También remarcó que, pase lo que pase, la decisión está fuera de sus manos. En ese sentido, explicó que su mayor deseo es que llegue el llamado para poder aportar y conseguir algo importante con el equipo, subrayando que sería un honor representar a Estados Unidos en el Mundial.

Reyna también insistió en que ningún lugar está asegurado. Afirmó que su objetivo es estar, y que el Mundial en casa pesa en el pensamiento de cualquier jugador. Admitió que intenta que el tema no le consuma el día a día, pero reconoció que siempre aparece en la cabeza, como ocurre con muchos futbolistas. Su enfoque, en definitiva, es representar al país y darlo todo para el equipo.

Además, detalló que, de manera individual, sería ideal lograr algo con la selección. Indicó que la camiseta le significa muchísimo y que, en los últimos años, tuvo momentos muy positivos con el plantel. Por eso, remarcó que la idea es estar y generar impacto, soñando con defender a su país en el Mundial.

El recuerdo del Mundial 2022 y la autocrítica sobre el proceso

Reyna no oculta que el Mundial 2022 no fue el escenario que él imaginaba. La resaca de aquel torneo quedó marcada, pero incluso dejando de lado la controversia, el rendimiento en cancha tampoco acompañó. Finalmente, el mediocampista disputó solo 52 minutos en cuatro partidos, en una campaña en la que Estados Unidos quedó eliminado en octavos de final frente a Países Bajos.

Sobre ese partido, el propio Reyna señaló que el equipo estuvo algo ingenuo. Y agregó una autocrítica: ese invierno, en su caso particular, también reconoce que estuvo inmaduro. Sostuvo que, en términos colectivos e individuales, eran muy jóvenes y con cierta falta de experiencia. Según su lectura, el rival —un conjunto holandés— llegó con más rodaje, más “maldad” táctica y más lectura del juego. En ese contexto, consideró que fue demasiado para ellos.

De todas formas, reconoció el valor del Mundial como experiencia. Dijo que aprendieron mucho en ese certamen y que, lógicamente, le gustaría tener más minutos en el próximo. Pero aclaró que, más allá de eso, el objetivo es contribuir al equipo en cada momento. Enfatizó que se trata de todo un país buscando algo grande, y que el hecho de jugar en casa lo convierte en un sueño. Para Reyna, la clave pasa por el “nosotros”: que el equipo haga algo especial semana tras semana para su gente.

Luego volvió sobre esa idea de formar parte de algo especial. No hace falta forzar demasiado el diagnóstico: para el fútbol estadounidense, este Mundial puede significar un salto enorme, y todos quieren estar dentro de esa historia. Reyna mencionó que su papá, Claudio, formó parte de la selección en 1994, la generación que ayudó a encender el crecimiento del fútbol en Estados Unidos. Aunque el mediocampista histórico no jugó aquel verano por una lesión, más tarde terminó siendo una figura en torneos posteriores.

Con ese horizonte, Reyna se mostró dispuesto a aportar de cualquier manera que le toque: sea arrancando y jugando los 90 minutos, o desde el banco, acompañando y sumando sin necesidad de estar siempre en el campo. Remarcó que ese es un pensamiento compartido y que, en conjunto, esa fortaleza puede llevar al equipo a conseguir resultados.

El fin de semana que mostró un cambio: gol y minutos

Hay, sin embargo, una chance concreta de que Reyna sea pieza importante en ese éxito. El último fin de semana fue una muestra de ello. Para Reyna no existe discusión sobre su talento: se ve desde que explotó, primero como hijo de Claudio y después como un futbolista que se abrió camino por mérito propio, con pasos por Europa.

El problema, especialmente en los últimos años, es que ese talento no tuvo suficientes oportunidades para brillar de forma constante. Por eso, el verano pasado tomó una decisión: dejó Borussia Dortmund para recalar en Borussia Monchengladbach con la búsqueda de más chances. Pero no siempre llegaron. En total, en la temporada actual acumuló apenas 487 minutos en liga. Señaló que es más que el ciclo anterior y que, con un tramo final de cierta relevancia sumando algunos minutos, también superaría lo registrado en 2023-24. Aun así, sostuvo que está por debajo de lo que se esperaba, ya que no llega a los 1.000 minutos en una temporada desde 2020-21.

El lado positivo apareció en el último partido. Reyna aprovechó sus minutos y marcó un gol tardío en la derrota 3-1 de Gladbach ante Augsburg. Fue un tanto de consuelo, sí, pero también el primero con la camiseta del club desde enero de 2025. Aunque no cambió el momento del resultado, le dio señal al plano de la imagen: un indicio de que podría estar encaminándose.

En su propio análisis, dijo que hacía tiempo que no convertía y que, al final, lo que lo dejó contento fue poder anotar. Reconoció que el gol no resolvió demasiado, pero valoró el hecho de sumar una parte importante de minutos y sentir que, en general, tuvo una buena actuación. También afirmó que le habría gustado que ese impacto fuera mayor, incluso con la posibilidad de empatar o ganar, pero cerró el mensaje sosteniendo que está conforme con su desempeño personal y con el gol.

La selección lo encuentra bien: gol a Ecuador y asistencia a Uruguay

En la USMNT, Reyna suele rendir bien independientemente de lo que ocurra con su club. En noviembre pasado, por ejemplo, marcó un gol frente a Ecuador y luego dio una asistencia ante Uruguay, sumando argumentos para su caso. El jugador sostuvo que, entre aquel momento y lo último que hizo este fin de semana, existieron instantes positivos, y que esos rendimientos seguro quedan en la cabeza de Pochettino cuando evalúa si puede ser un jugador distinto para el equipo.

Reyna afirmó que las últimas semanas fueron buenas para él en términos de conseguir más minutos y firmar buenas actuaciones. Dijo que la temporada está llegando a su final y que espera cerrar con un partido más fuerte junto a su equipo. En lo personal, remarcó que quiere ir al Mundial y continuar con la forma con la que se siente que está construyendo su momento. Con esa idea, se declaró listo para lo que aparezca.

Estado físico, lo mental y el peso de las lesiones

En lo físico y en lo mental, Reyna aseguró que se siente más listo que nunca para el gran momento. Ese convencimiento no llegó de un día para el otro. Sostuvo que, aunque ningún futbolista llega “al ciento por ciento” por el desgaste de todo el año, hoy se encuentra muy cerca. En concreto, remarcó que siente que puede jugar 90 minutos y dar su máximo. Se animó a decir que está “100%”, con sensación de estar muy bien físicamente y muy fino, y que lo único que quiere es demostrarlo en el campo.

También reconoció que no siempre tuvo esa posibilidad. Las lesiones frenaron su progreso en los últimos años. Desde el Mundial anterior, explicó que se perdió 43 partidos por problemas físicos. Y, además, indicó que hubo otros tantos encuentros en los que, aun estando disponible, su falta de ritmo o aptitud afectó su participación. En ese sentido, dijo que fueron pocas las etapas en las que se sintió cerca de ese nivel máximo.

Sobre el proceso de recuperación, sostuvo que, claro, lastimarse es algo que nadie quiere, pero que intenta aprovechar cada lesión como aprendizaje para lo que viene. Admitió que en algunos tramos tuvo mala suerte con la duración y con el momento en que se dieron los problemas. Aun así, enfatizó que hoy se siente bien y que trabaja todos los días, 24 horas, para mantenerse apto, entrenar al máximo y cuidar la recuperación.

El apoyo cotidiano: Joe Scally y una amistad fuera de la cancha

En los momentos difíciles, Reyna tuvo a quién apoyarse. Uno de los nombres que más aparece en su relato es Joe Scally, con quien comparte historia desde las categorías formativas en NYCFC. Más tarde fueron compañeros en la USMNT y hoy lo vuelven a ser en Borussia Monchengladbach. Reyna explicó que una de las razones para firmar con Gladbach fue justamente la posibilidad de jugar al lado de Scally, junto a uno de sus mayores respaldos.

Este año la relación se profundizó todavía más. Contó que su esposa y la prometida de Scally pasaron tiempo juntas con frecuencia. Incluso mencionó que los perros también se llevan bien. Además, señalaron que viajan juntos a los entrenamientos todos los días y que, justamente en esos traslados, pueden hablar como amigos y no como compañeros de plantel. El tema del Mundial aparece, pero no es el único.

Reyna sostuvo que entre el 95% y el 99% de las charlas pasan por fuera del fútbol. Se trata de la vida personal, del trato cotidiano y del apoyo mutuo. Confirmó que, además de todo lo deportivo, son cercanos fuera de la cancha. Y aunque hablaron sobre el Mundial, dejó claro que otras cuestiones quedan entre ellos. Remarcó que la idea es sostenerse y saber que ambos quieren estar. Remató con un mensaje de historia compartida: crecieron juntos, jugaron juntos durante años y ahora vuelven a coincidir en el mismo equipo, algo que también se vive como una gran historia para sus familias.

Scally, por su parte, agregó una mirada similar: dijo que no se tomaron un día por sentado. Afirmó que disfrutan los entrenamientos, el vestuario y los viajes diarios, porque saben que esa etapa no dura para siempre y que no van a jugar juntos indefinidamente bajo el mismo club.

La carrera por la lista: el rol de Pochettino y la fecha clave

Como Reyna, Scally también pelea por un lugar en el Mundial. Viene siendo titular en Gladbach durante años y recientemente llegó a las 150 apariciones con el club. Aun así, ambos miran las próximas semanas con nervios: esperan una decisión que definirá lo que viene para su verano e, incluso, para el rumbo de sus carreras.

En marzo, Pochettino fue consultado por la convocatoria de Reyna a la selección para amistosos ante Bélgica y Portugal. Esa citación llegó pese a que no estaba acumulando demasiados minutos en su club. Sin embargo, el entrenador sostuvo que, en su visión, la llamada era útil y necesaria. Remarcó que Reyna es un futbolista muy talentoso y que sabe lo que puede aportar. También señaló que es capaz de responder con la selección y que, aunque juegue poco en su equipo, esa posibilidad puede servirle al plantel desde distintos aspectos.

Ahora, con el calendario ya en mayo, la definición está cerca. El 26 de mayo, la USMNT dará a conocer la lista para el Mundial en Nueva York. Todavía no hay indicios claros de quiénes estarán y quiénes no, y esa incertidumbre aplica para Reyna, que por el momento parece estar en el límite del corte. Por eso, espera el llamado como todos.

Si esa llamada llega, responderá una pregunta que lleva años en el aire: si el talento de Reyna alcanza para imponerse a la falta de continuidad y si el gol reciente fue suficiente para que Pochettino recuerde lo que puede ofrecer cuando le dan la oportunidad. Y, sobre todo, definirá si el mediocampista tendrá la chance de Mundial que viene persiguiendo desde hace tiempo.

En lo personal, Reyna cerró con una frase de enfoque diario: más allá de lo que ocurra, su idea es mejorar cada jornada. “Eso es lo único que puedo hacer”, dejó como mensaje. Por ahora no tiene todas las respuestas, pero sabe que llegarán pronto.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.