La lista de 26 jugadores que representarán a Estados Unidos en el Mundial de local —si no aparecen cambios de último momento— ya quedó definida tras una filtración que se adelantó unos días. El recorte final mantiene a los nombres de siempre y marca un rumbo bastante “normal” para la base del plantel: Christian Pulisic aparece como figura principal, junto a Weston McKennie, Tyler Adams, Tim Ream, Folarin Balogun y Chris Richards.

La convocatoria: lo esperado y las dos miradas que cambian el foco

En líneas generales, la nómina no genera grandes terremotos dentro del esquema y el perfil de Estados Unidos. Sin embargo, hay al menos dos puntos que llaman la atención: uno por la ausencia y otro por la inclusión inesperada.

  • Ausencia destacada: Diego Luna no entrará en la delegación. Viene de aparecer en prácticamente todas las campañas publicitarias de la selección en los últimos meses y, aun así, deberá mirar el Mundial desde su casa.
  • Inclusión llamativa: Alejandro Zendejas, a quien Pochettino prácticamente dejó fuera de la conversación durante gran parte del último año, ahora sí aparece en la lista final.

Debate interno: ¿es justa la lista y qué tan profundo puede llegar EE.UU.?

Con el plantel ya cerrado, el debate se abrió en torno a dos ejes: la profundidad real del mediocampo y la capacidad del equipo para sostener el nivel en el torneo, especialmente si aparecen lesiones o sanciones.

Tom Hindle: Ve la convocatoria “bien encaminada”, aunque admite inquietud en el sector de mediocampistas centrales. En particular, remarca que el plantel no incluye a Tanner Tessmann. Aun así, sostiene que, por cómo vinieron las lesiones, no hay demasiados reproches posibles. También plantea una duda: si esto implica que hubo una especie de “engaño” o ajuste de expectativas por parte de Pochettino en los últimos dos años, la pregunta queda opacada por el objetivo inmediato: jugar el Mundial y competir.

Alex Labidou: Señala que, siguiendo el trabajo desde la llegada de Pochettino, la selección no debería sorprender demasiado, salvo por la ausencia de Diego Luna. Para Labidou, el gran interrogante es la profundidad en el mediocampo: hay varias alternativas, pero con perfiles parecidos entre sí. En ese contexto, indica que prácticamente existe un único mediocampista de contención genuino: Tyler Adams. Y advierte que, por el historial de lesiones de Adams, la preocupación es razonable. En la lectura del analista, Tessmann podría haber servido como opción de recambio valiosa, aunque a veces no encajara perfecto en el rol.

Ryan Tolmich: Considera que el recorte está cerca de lo correcto. Reconoce que puede haber “zonas finas”, pero entiende que no se trata de una omisión comparable a las que generan más indignación en la historia reciente. En su visión, el Mundial se trata sobre todo de colocar a los mejores jugadores en cancha de la forma más coherente posible. Con matices, el equipo lo logra, aunque existan decisiones discutibles.

¿Por qué Luna no entra y Zendejas sí?

El debate se concentra especialmente en la diferencia entre lo que muchos esperaban y lo que finalmente ocurrió.

TH: Plantea que, si hay que molestarse, las omisiones reales estarían más cerca de los puestos del 19 al 26, que suelen terminar siendo suplentes. En ese marco, entiende que Luna puede sentirse perjudicado, más aún por su rendimiento con la selección en el ciclo de Pochettino. Aun así, sugiere que su momento puede llegar después.

AL: Defiende que el caso más claro es el de Luna: pasó de estar relegado en la órbita de la selección a convertirse en una de las caras del plantel que Pochettino armó para la Gold Cup. Aunque no fue dominante en la liga local esta temporada, sí fue efectivo. Labidou remarca que lo llamativo es que varios daban por hecho que Luna competía por un lugar con Gio Reyna. Sin embargo, considera más probable que el que haya “ganado” la pulseada haya sido Zendejas.

RT: Pone el foco en el mediocampo central y en cómo se decidió cada cupo. En su lectura, Tessmann y Morris habían hecho méritos suficientes para entrar, mientras que Yunus Musah vería la excepción de Gio Reyna como una señal: “¿y yo qué?”. Los tres podrían sentir que tenían chances de ser titulares, pero a la hora de los cortes quedaron afuera. Y remata con sorpresa: no hace mucho, ni siquiera parecía plausible que esos jugadores quedaran fuera.

TH: El gran nombre que aparece es Zendejas. Según su análisis, Pochettino fue repetidamente consultado por él en conferencias de prensa y el tema se desactivaba una y otra vez. Con el tiempo, el DT “recuerda” que existe. El analista aclara que otra incógnita es si efectivamente tendrá participación, pero al menos la presencia en la lista final es una sorpresa real.

AL: Coincide en que el caso más probable es Zendejas, destacando que el futbolista del Club América estuvo casi fuera del radar de Pochettino y, además, le costó encontrar continuidad y un encaje estable en el equipo nacional desde que fue citado. Aun así, puntualiza que ha mostrado destellos que avalan su lugar y, sobre todo, que tiene la intensidad y carácter que busca el entrenador argentino.

Además, el razonamiento no se queda solo en “cómo llega”: si el Mundial hubiera sido un año antes, la inclusión no habría generado tanta discusión. Zendejas era de los mejores en un América de alto nivel, con presión permanente y protagonismo constante. Pero desde el inicio de 2025, el equipo azulcrema no repitió el mismo rendimiento y Zendejas no mantuvo el mismo nivel de impacto. Por eso, se considera “raro” el timing y la selección, aunque se abre la puerta a que con el Mundial llegue el punto de quiebre: con 28 años, todavía puede volver a llamar la atención en el certamen.

RT: Para el último de los comentarios, no hay un descarte que haga pensar “este lugar no tiene sentido”. En general, la lista encaja. Si hay que señalar una sorpresa, vuelve a ser Zendejas por los pocos minutos y la poca presencia en el equipo nacional en el último tramo. Pero entiende que su forma a nivel de club lo hace merecedor y, por eso, el conjunto “termina cerrando”.

Los puntos flacos: mediocampo, defensa y la dependencia ofensiva

Con la foto general, el debate se desplaza a lo futbolístico: dónde puede romperse el plan y qué tan fácil es sostenerlo durante varias semanas.

TH: Se inclina por una preocupación puntual: el mediocampo ofensivo. Se pregunta de dónde sale la chispa creativa. Enumera varios problemas recientes: Pulisic no llega bien en el tramo final; Malik Tillman no logró despegar en Bayer Leverkusen; Gio Reyna, pese a su talento, tuvo poca participación este año; y Tim Weah no terminó de encender el mundo en Marsella, además de que no es un lateral derecho. Con ese panorama, y sumando que Weston McKennie parece llamado a jugar más profundo al lado de Tyler Adams, ve difícil identificar quién aportará el golpe creativo necesario.

AL: Aclara que, más allá de la falta de cobertura en mediocampo defensivo, todavía hay dudas sobre la calidad del fondo, especialmente si Chris Richards no llega al cien por cien. El resto de los centrales se conocen, para bien o para mal, con sus límites. Y marca una carta alternativa: Auston Trusty. En su mirada, al igual que Zendejas, no recibió demasiado espacio en la consideración pese a su éxito de club. Si logra trasladar lo que hizo en Celtic a la selección, EE.UU. podría estar mejor de lo esperado en lo defensivo.

RT: Vuelve al mediocampo como tema central. Teóricamente, Tyler Adams y Weston McKennie forman un eje fuerte. Pero plantea el escenario: ¿qué pasa si uno se lesiona?, ¿qué ocurre si cae una suspensión? Cristian Roldan y Sebastian Berhalter pueden ser respuestas, pero lo considera una exigencia grande en un Mundial. Aunque la rotación no parecería ser un problema por el tiempo entre partidos, el interrogante aparece cuando alguien tiene que quedar afuera y el plan se altera.

TH: Da una comparación: el equipo se parece al perfil de varias selecciones que son “B-tier” en un Mundial. Es decir, con zonas muy fuertes y otras con agujeros claros. Ironiza diciendo que EE.UU. enfrenta, en competencia internacional, problemas parecidos a los de los clubes de la MLS: en el tramo 1 a 11 pueden competir con equipos de elite, pero el descenso de nivel, especialmente en el mediocampo central, es un punto sensible. Para él, el objetivo realista debería ser ganar al menos un partido de eliminación directa. Si consiguen ganar otro, sería un logro.

AL: Lo termina de resumir en una idea: el torneo puede depender de Pulisic. “Sin presión” en el discurso, pero con la realidad encima. El extremo del AC Milan es el jugador más cercano a una figura de nivel mundial para esta selección. Sin embargo, desde el inicio de 2026 su rendimiento quedó por debajo de su estándar. Se le da un margen a la explicación: con 27 años, pudo haberse apresurado al regresar tras el golpe que recibió en el partido contra Australia en noviembre, y desde entonces no se lo vio igual. Aun así, todavía hay tiempo: casi un mes antes del debut de Estados Unidos en el torneo, hay una ventana para recuperar la versión que lo caracteriza.

RT: El veredicto final queda en suspenso. Para competir en la fase de grupos, cree que sí alcanza. Después, todo se define por detalles: qué jugadores llegan físicamente, quién evita sanciones y quién puede meter ese toque de desequilibrio para cambiar el partido. En un “mejor once vs mejor once”, EE.UU. debería tener posibilidades ante la mayoría. El problema es el mismo: cómo queda ese once a lo largo del Mundial, partido tras partido.

MLS, Pochettino y el “mensaje” que no terminó de plasmarse

El cierre del debate también apunta a la coherencia entre el discurso del DT y lo que finalmente terminó en la lista.

TH: No lo ve como una injusticia, sino como una sorpresa. Pochettino viene insistiendo en la MLS desde su primera conferencia de prensa, pero al momento de decidir, parece pesar la experiencia europea. Para el analista, los futbolistas de Europa, como mínimo, ya saben el nivel al que se enfrentan contra los mejores del mundo. Y asume que ese conocimiento juega a favor dentro de la selección de Pochettino.

AL: Aporta una lectura directa: sí, coincide en lo esencial. El DT promocionó varias veces a la MLS, llegando incluso a afirmar que es tan competitiva como otras ligas respetadas. Pero al comparar, el entrenador eligió un jugador menos de la liga que su antecesor, Gregg Berhalter. También recuerda que Pochettino dijo que no iba a seleccionar solo por reputación, aunque eligió a Reyna en medio de una temporada de club discreta. En esa línea, sugiere que es probable que Pochettino se vaya después del torneo y que la convocatoria refleja esa transición.

RT: Cierra el argumento con continuidad histórica: no sería distinto a lo que hicieron sus predecesores. Berhalter llevó nueve; Klinsmann, en 2014, llevó 10, aunque dos de esos 10 venían de Europa y estaban en su pico. Por eso, no lo interpreta como un paso adelante ni como una acusación contra la MLS. La liga sigue aportando jugadores importantes al grupo, y aun con el peso de Europa, el pool de la selección termina siendo más europeo en la parte alta del plantel, que es donde suelen concentrarse los minutos decisivos.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.