La tarde de Sesko tuvo el ritmo de una montaña rusa: el delantero convirtió su gol número 11 en la Premier League de la temporada, pero su partido terminó antes de tiempo. La lesión se produjo después de una acción de choque con el defensor de Liverpool Ibrahima Konaté, que lo terminó empujando contra las vallas publicitarias en Old Trafford.
El golpe, además, pareció agravar una molestia que el atacante venía administrando desde antes, en el tramo previo al derbi del Noroeste.
Ver a Sesko salir rengueando nunca es buena noticia para la gente de United, aunque Carrick no mostró un nivel de preocupación excesivo en ese momento.
Tras el pitazo final, en diálogo con Sky Sports, Carrick explicó qué tipo de golpe fue. “Venía arrastrando un problema en la tibia y, cuando lo empujaron contra la valla, fue justo en el punto donde tenía la molestia”, detalló. “Ahí estuvo la clave”. La decisión de reemplazarlo en el entretiempo fue preventiva, pero todavía resta saber cuánto tiempo deberá permanecer afuera el futbolista de 22 años.
Antes de su salida obligada, Sesko fue el gran protagonista en una jugada que marcó el debate del partido: cuando logró el 2-0 para United, el balón pareció “rebotar” en sus manos y terminar en la red. A partir de eso, el VAR realizó controles exhaustivos para determinar si había existido infracción por mano. Finalmente, el tanto se convalidó luego de una larga revisión de tres minutos, en medio del malestar del banco de Liverpool.
Más tarde, el Premier League Match Centre precisó que el gol se dio por válido porque las imágenes no alcanzaron el estándar alto requerido para revertir la decisión tomada en el campo. Ese margen de suerte le permitió a United encarar el descanso con una ventaja importante, aunque la baja del principal goleador alteró el guion del segundo tiempo: allí apareció la necesidad de que Amad Diallo ocupara el lugar dejado por Sesko.
Pese a la preocupación por la lesión de su figura, United mantuvo el foco y también tuvo motivos para celebrar. La victoria final por 3-2 terminó confirmando de manera oficial su clasificación a la próxima edición de la Champions League.
El resultado fue un hito para Carrick, que viene sosteniendo al equipo en un período de turbulencias dentro del club. Los goles de Sesko y Matheus Cunha, más un tanto decisivo en el tramo final de Kobbie Mainoo, aseguraron que los tres puntos se quedaran en Manchester.
