Stu Holden está convencido de que llegó el momento de dar un salto de popularidad al fútbol en Estados Unidos. Aunque reconoce que el deporte siempre tuvo un lugar más bien de “subcultura” en el país, sostiene que este verano puede ser el punto de quiebre para instalarlo en el circuito masivo: más gente verá el juego de cerca, con acceso y experiencias directas, y eso —dice— terminará moldeando a las nuevas generaciones de hinchas.
La apuesta de Holden: fútbol en la corriente principal
El ex mediocampista, nacido en Escocia pero formado futbolísticamente en Houston, argumenta que la clave pasa por lo vivencial. Para él, el verano trae la posibilidad de que un público nuevo “nace” como fanático del fútbol, al verlo de otra manera y con la expectativa de asistir a partidos en el territorio local. En esa línea, su participación está ligada a la hospitalidad de FIFA a través de On Location, en el marco de paquetes de experiencias para la Copa del Mundo.
Pero Holden no se limita a su rol como embajador: también tendrá presencia como comentarista para Fox Sports y estará en varios encuentros durante el período del Mundial. Considera que se trata de uno de los grandes eventos deportivos de la historia y que, por eso mismo, su involucramiento es total. A la vez, advierte que hay aspectos positivos y otros menos alentadores para el fútbol estadounidense.
USMNT, Pulisic y la lectura del momento
En lo deportivo, Holden ubica al seleccionado de Estados Unidos en una situación particular. El foco, en especial, está puesto en Christian Pulisic, que en la actualidad no atraviesa su mejor tramo en Milan. Aun así, el ex jugador no se muestra preocupado: su argumento se apoya en el contexto y en el rendimiento que el extremo mostró en el Mundial anterior.
La confianza detrás de los números
Holden remarca que, de cara a la Copa del Mundo 2022, Pulisic venía con un registro bajo de goles (un tanto en 18 competencias) y además arrastraba una sequía de cinco partidos con la selección. Sin embargo, en aquel torneo terminó teniendo un gran Mundial. Y esa lectura es la que utiliza para sostener su postura, aun con otra racha negativa que actualmente se estira a ocho compromisos sin goles en Estados Unidos.
- Holden sostiene que Pulisic es difícil de evaluar solo por rendimiento: cree que su bienestar general y su estado anímico influyen mucho en su desempeño.
- Recuerda que en el Mundial 2022, pese a un contexto previo de sequía, respondió con un nivel destacado.
- Interpreta que el exceso de expectativas puede pesar: el “peso de la camiseta” y la idea de que el equipo necesita que sea figura constante.
El rol de McKennie como alivio
El otro punto que marca Holden es el crecimiento de Weston McKennie. Para él, el mediocampista pasó a ser una pieza clave del equipo y, en cierta forma, reduce la presión que Pulisic siente. En la visión del ex internacional, McKennie aporta una mentalidad distinta: la sensación de disfrutar el juego, competir con intensidad y “entrar” sin tanta carga, lo que ayuda a que Pulisic no sea el único faro obligado a resolver.
Holden también remarca una idea central: Estados Unidos necesita que Pulisic sea una estrella para ser exitoso en el Mundial, pero no necesariamente que sea el único. En ese equilibrio ve el mejor momento del equipo.
Más allá del talento: presión, altibajos y el “momento” que falta
Consultado por la presión que históricamente se les pone a los futbolistas, Holden coincide en que hay una responsabilidad compartida. Pero pone el foco en algo más profundo que la comparación fácil tipo “puede gambetear mejor que todos”. A su entender, la diferencia entre los mejores y los que pasan a ser leyendas está en la capacidad de sostener el rendimiento al máximo cuando todos esperan que sea decisivo.
En esa lectura, indica que Pulisic ha tenido picos y valles más marcados que los jugadores considerados “top” en forma sostenida. Pone como ejemplo el contraste: puede ser de los mejores en la Serie A durante un semestre, pero luego aparece como alguien que no siempre arranca los partidos. También menciona un encadenamiento de situaciones: que no viene por lesión, que aparece un problema menor, que luego se instala la duda personal y que, además, habría asuntos fuera del campo que influyen en su rendimiento. Sobre eso, Holden intenta separar lo que puede y lo que no puede cuantificar, aunque entiende que, llegado el momento, Pulisic va a responder.
Pochettino, decisiones y el tipo de selección que imagina
Holden también fue consultado por Mauricio Pochettino y algunas decisiones del entrenador, además de si podría alejarse del cargo después del torneo. El ex jugador entiende que esa expectativa no era la que se planteaba: describe al Mundial como un evento enorme, con un proceso que viene creciendo con intensidad y que amerita tratarse como algo separado, por su importancia y por lo que implica para el proyecto.
Desde su perspectiva, el objetivo de Pochettino es dejar un legado: en el caso de la USMNT, su evaluación más dura estará atada a este Mundial y a cómo termine el equipo. Si no logra avanzar con el nivel que se esperaba, ese resultado se interpretará como un fracaso, considerando el reclamo que había sobre su llegada para elevar el programa más allá de lo que Estados Unidos ya venía haciendo.
- Holden remarca que Estados Unidos viene sosteniendo presencia en octavos de final de manera constante.
- Recuerda que el equipo alcanzó un cuarto de final en 2002.
- Considera que Pochettino está ajustando cómo aprovechar la mentalidad estadounidense y cómo reencuadrarla.
En lo táctico y cultural, Holden compara el enfoque con el modo en que algunos países encaran el torneo como objetivo de triunfo, no como simple participación. Pone como referencia el ejemplo de Alemania: dice que no reservan hoteles desde la fase de grupos hasta el final, simbolizando una mentalidad de “jugar para ganar”. A partir de esa idea, Holden cree que la selección necesita ser más pragmática, confiar en el espíritu colectivo, y competir con mayor dureza, sin intentar siempre ser el mejor equipo del partido.
Su “factor X” para Pochettino pasa por esto: imagina un equipo difícil de vencer, que no se deja desordenar por el contexto y que tiene el bagaje para poner el plan correcto en estos partidos grandes.
Favoritos del Mundial: Portugal, Argentina y el duelo de estilos
Cuando le consultan por candidatos, Holden vuelve a colocar a Portugal como la opción más sólida dentro de un equipo que nunca ganó la Copa del Mundo. Sostiene que los lusos son el candidato más probable para sumar ese trofeo y entrar al grupo exclusivo de selecciones campeonas que, desde 1930, se limita a ocho países.
- Para Holden, Portugal es el equipo más completo del grupo de aspirantes.
- Destaca que tiene un jugador de “factor X” que, aun con 40 años, sigue entre los mejores de la historia y capaz de marcar goles.
- Resalta la riqueza del mediocampo portugués y la cantidad de variantes para hacer daño por las bandas.
Para justificarlo, Holden trae una escena puntual: la final de la Nations League del año anterior ante España. En su relato, España fue mejor durante aproximadamente 60 minutos, Ronaldo estuvo casi como espectador, tocó la pelota pocas veces y perdió demasiados balones. Pero dice que en ese momento advirtió que Portugal necesitaba cambiar el partido y que incluso hacía falta meter más energía con presión desde el frente, con un giro que se concretó rápidamente: segundos después, Ronaldo marcó y Portugal terminó ganando el encuentro.
Plantel, nombres y profundidad
Holden también enumera piezas clave de Portugal: Vitinha, Joao Neves y Paulinha como base del mediocampo; menciona profundidad de plantel para sostener alternativas; ubica a Bruno Fernandes saliendo de su mejor temporada en la Premier League; y destaca en defensa a Ruben Dias. En el arco cita a Jose Sa. Además, señala a Nuno Mendes como lateral por izquierda. Y remata con una idea: hay futbolistas que juegan en los clubes más grandes del mundo, con jerarquía.
¿Portugal por encima de Argentina?
Consultado por la comparación con Argentina y la posibilidad de un Mundial con final estilo Messi-Ronaldo, Holden responde que, en este momento, los jugadores de Portugal llegan en mejor forma que los argentinos. A la vez, considera que Argentina puede tener una ventaja competitiva por su perfil: menciona a Julian Alvarez y Rodrigo de Paul, y se pregunta qué nivel puede sostener Cuti Romero.
En paralelo, sostiene que defensivamente Portugal es mejor en esta edición que en anteriores. Por eso, reafirma su postura: está muy convencido con Portugal.
MLS y el aprovechamiento del Mundial
Holden también se metió en la pregunta sobre si la MLS alcanzó a capitalizar el impacto del Mundial. Para él, es una cuestión difícil, pero entiende que la liga viene construyendo este momento desde hace años. No lo ve como una moda instantánea, ni como un “salto” puntual por el torneo, sino como un proceso de inversión sostenida.
En ese camino ubica ocho años de trabajo en academias juveniles, expansión de equipos dentro de la competición y la incorporación de MLS Next Pro, además de la creación de vertientes formativas del fútbol. Incluso compara el impacto del Mundial de 1994: plantea que la MLS nació sobre esa base en 1995.
- Señala que hubo compras de publicidad con Fox Sports.
- Anticipa que habrá transmisiones masivas por televisión abierta durante los partidos.
- Plantea el objetivo de “dar a luz” una nueva generación de hinchas del fútbol a partir del Mundial.
En la misma línea, cree que, si los aficionados prueban el fútbol en el Mundial y se enganchan, el paso siguiente debería ser ver partidos en su mercado local. Menciona opciones concretas: LAFC, Galaxy, Cincinnati y Columbus Crew. Para Holden, el desafío es mantener la inversión incluso cuando el Mundial termine, porque el fútbol vive en una economía de atención: hay que seguir trabajando en comunidades locales, brindar oportunidades y facilitar que los chicos se acerquen a los estadios para convertirse en fanáticos.
Quién gana el Mundial, según Holden
Finalmente, consultado directamente por el campeón, Holden responde sin vueltas: Francia.
Justifica la elección señalando que puede sonar “barato” decirlo en retrospectiva, porque el equipo francés viene de dos finales consecutivas y solo ganó una. También recuerda que, en la final que perdió, Mbappé convirtió un hat-trick y sigue en el pico de su carrera. Aun así, Holden destaca que Francia viene de perder por penales contra Argentina.
Además, afirma que, al analizar el rendimiento y el armado del plantel, no solo él ve a Francia como un equipo que podría meter dos selecciones distintas en una semifinal. Incluso menciona que dejan fuera a Camavinga del plantel, pese a que juega en Real Madrid. Y lo define como una muestra de profundidad: aunque no haya sido su mejor temporada, el solo hecho de que esté en la conversación refuerza la idea de recursos.
Holden cierra con una visión generacional: sostiene que Francia sigue “creando” una nueva camada de futbolistas que crece detrás de figuras como Griezmann, Giroud y Lloris, con formación en clubes grandes, experiencia en partidos decisivos y una capacidad de no perder la compostura. Por todo eso, se mantiene firme: Francia es su favorito para ganar el Mundial.
