Los Spurs siguen apostando fuerte en cada mercado, con desembolsos importantes que prometen jerarquía inmediata. Sin embargo, el rédito deportivo no termina de llegar: demasiados futbolistas que ingresaron con expectativas no logran sostener el nivel ni la continuidad física, y esa falta de regularidad se traduce en una caída que los aleja de los objetivos. El resultado es una posición incómoda en la Premier League, con el futuro inmediato en el aire.
Datos clave
- Tottenham viene de terminar 17° la temporada anterior y hoy corre riesgo de seguir descendiendo.
- El entrenador Ange Postecoglou consiguió un título en 2025: Europa League, cortando una sequía de 17 años.
- De cara a la última fecha, Tottenham recibe a Everton con margen mínimo sobre el descenso.
- Roberto De Zerbi aparece como referencia de “salvar la categoría” como paso previo para planificar crecimiento.
- Un ex defensor de Tottenham, Hutton, sostiene que no ve una recuperación clara para 2026-27.
- Se remarca que el gasto reciente no se tradujo en rendimiento: se citan cifras de 50 a 60 millones de libras por incorporaciones.
El título de 2025 y las grietas que quedaron a la vista
Ange Postecoglou sí logró algo largamente esperado en 2025: un triunfo en la Europa League que puso fin a una espera de 17 años sin levantar un trofeo. Pero, lejos de borrar los problemas, ese logro funcionó como un “parche” sobre cuestiones que preocupan dentro del funcionamiento del equipo. La campaña posterior mostró que, más allá de los momentos de gloria, hay fisuras que no terminan de cerrarse.
Con un 17° puesto como punto de partida, aparece una posibilidad real de que Tottenham empeore todavía más en el curso actual. El escenario que se teme es el de caer por la vía de un descenso que mande al equipo directo a la Championship. El destino, de todos modos, está todavía en manos del club: en la previa del último día de competencia, el duelo decisivo es ante Everton, y por ahora la situación se mantiene “por encima del agua”.
La comparación con United y el interrogante sobre 2026-27
Si Roberto De Zerbi logra completar una recuperación que permita asegurar la permanencia en la máxima categoría, el equipo podría empezar a ordenar el proyecto de cara al futuro. En el mismo horizonte, los rivales domésticos ya demostraron que el salto es posible: Manchester United mostró lo que puede lograrse cuando un equipo acelera resultados, pasando de 15° a 3° en apenas doce meses, con la Champions League de vuelta en la agenda en Old Trafford.
En ese contexto, el interrogante es si Tottenham podrá encarar una remontada propia de cara a 2026-27. Hutton, ex zaguero de Spurs, fue consultado y dejó una postura marcada: “Por lo que vi esta temporada, no lo veo”. También añadió que, incluso si podría haber dicho algo similar contra Manchester United, el cambio en ese caso se dio con fuerza: el equipo habría encontrado impulso y cohesión bajo Michael Carrick.
Además, Hutton remarcó que el verano será determinante para Tottenham, y señaló que las lesiones no ayudaron en absoluto. El ex defensor consideró, con franqueza, que si la pregunta es por el desafío real por los puestos altos, no ve al equipo peleando por terminar dentro de los cuatro primeros la próxima temporada.
Relevo en el banco y necesidad de cambios en el campo
La situación deriva en un punto de inflexión: Tottenham ya pasó por tres entrenadores desde la salida de Postecoglou. El recambio incluye a Thomas Frank, Igor Tudor y De Zerbi. Con ese panorama, el mensaje implícito es claro: para dejar atrás la etiqueta de “aspirantes” que no terminan de consolidarse, se necesita un giro que impacte directamente en el rendimiento dentro del campo.
El problema no es solo el dinero: es el impacto del gasto
En Tottenham se entiende que hablar es sencillo, pero reforzarse con ambición es otra cosa. Para competir en la parte alta de la tabla de la Premier League, hacen falta inversiones grandes. Y aunque el club haya desembolsado sumas relevantes, el desafío parece estar en que ese dinero no se convirtió en mejor nivel colectivo ni en continuidad.
Hutton amplió esa idea al ser consultado sobre si hace falta un gasto todavía más grande para revertir la situación: “Muchísima plata, absolutamente enorme”. A su vez, sostuvo que ese sería un talón de Aquiles durante varios años: Tottenham habría salido a invertir, poniendo números importantes, pero con la sensación de que no se hizo correctamente o de que las incorporaciones no alcanzaron el punto de rendimiento esperado.
En ese sentido, mencionó un rango concreto: los montos de 50 a 60 millones de libras destinados a jugadores que, a su entender, no terminan de estar a la altura o no llegan con el ritmo necesario para arrancar de inmediato. Incluso reconociendo que las lesiones influyeron, insistió en que mirando el plantel en general, el problema se vio en la falta de forma. Planteó dudas sobre si todo se explica por presión o por una cuestión mental, pero concluyó con una lectura que marca el presente: dos temporadas seguidas con cierres decepcionantes en la liga, mientras la gente exige más. Para él, la clave pasa por contar con un grupo capaz de responder a ese tipo de exigencias.
La definición ante Everton y el riesgo de que se encienda el descenso
Tottenham recibirá a Everton en el norte de Londres el domingo, ubicado un lugar por encima del área de descenso y con solo dos puntos de ventaja sobre esa zona. Considerando la diferencia de gol, un empate ante los Toffees podría ser suficiente para asegurar la permanencia.
Pero una derrota abriría un panorama peligroso. En ese caso, el lugar para que presionen los vecinos de West Ham se agrandaría: el equipo londinense jugará frente a Leeds. Con ese escenario, la recta final podría volverse tensa y desgastante para Tottenham, que no solo deberá pensar en su partido, sino también en qué división terminará jugando la próxima temporada.
