En la zona reservada para la afición de Stuttgart, un cartel con gran despliegue visual llamó la atención antes y durante el duelo: “parece que estoy viendo doble”. Arriba, la coreografía se acompañó con la representación de los personajes típicos del club suabo, “Aeffle” y “Pferdle”, como si estuvieran mareados y mirando dos veces después de “un par de tragos”. Del otro lado, el par de protagonistas apareció junto a la DFB-Pokal del año pasado, con un guiño que sugería defensa del título. Pero esa idea se desinfló rápido: VfB cayó 0-3 contra FC Bayern Munich y el festejo por la copa fue para el campeón.
Kane, goleada y récords en una noche “especialísima”
Harry Kane fue el gran protagonista de la final con un hat-trick que, además, fue el cuarto en una definición de copa inglesa/continental para un jugador británico tras Uwe Seeler (Hamburger SV, 1963), Roland Wohlfarth (FC Bayern, 1986) y Robert Lewandowski (Borussia Dortmund, 2012). Con tres goles, el delantero inglés llevó su cosecha de la temporada a 61 tantos (y participaciones directas) y dejó claro que, incluso antes del partido, su marca personal estaba encaminada a quebrarse.
El dato es contundente: Kane llegó a 68 goles y asistencias, superando en 12 lo que había sumado en su primera etapa completa en Bayern (debut 2023/24) y mejorando por 22 su mejor registro previo con Tottenham en la temporada 2017/18. Además, se metió en un grupo selecto al anotar en cada una de las rondas de la copa: una hazaña que antes solo habían logrado Dieter Müller (1. FC Köln, 1976/77) y Dirk Kurtenbach (Stuttgarter Kickers, 1986/87).
Tras el partido, Kane no ocultó la emoción. “Fue, sin dudas, una de las mejores noches de mi carrera”, afirmó. También contó que llegó con nervios: “Estuve increíblemente nervioso”. Y explicó el objetivo que se había propuesto: “Quería que el equipo se sintiera orgulloso, quería que los hinchas también lo estuvieran. Y después, marcar un hat-trick en una final… es un juego muy especial y una sensación todavía más especial”. Cerró con una lectura de cierre de temporada: “Estoy extremadamente orgulloso. Fue una campaña larga y dura, así que terminarla así es perfecto”.
La lectura del cuerpo técnico: el “intercambio” en el cierre y la doble conferencia
La goleada no fue lo único que despertó comentarios. Tanto Vincent Kompany como Sebastian Hoeneß destacaron una sustitución/ajuste en el final del partido que se vio como un intercambio “arreglado” de antemano, un detalle que generó atención en el tramo decisivo del encuentro. Y, en un hecho poco habitual, en lugar de una sola conferencia posterior, se dieron dos presentaciones separadas con los medios, cambiando el formato tradicional.
Lo que dijeron Kompany, Hoeneß y Eberl sobre Kane (y por qué es “imposible” de controlar)
Cuando Kompany fue consultado por los motivos que más se le quedaron en la cabeza sobre el inglés, eligió una escena puntual: “Lo que más recuerdo es esa entrada deslizándose en la bandera de córner. Esa dedicación total al equipo. Es difícil de explicarlo, pero al final siempre tenés que preguntarte si hoy hizo un gol. Y claro que lo hizo: convirtió tres; su juego es completo”. El DT también resaltó el trabajo sin pelota: “En el caso de Harry, además, no es solo rendimiento: también es carácter. Tiene carácter para estos partidos grandes y para los momentos decisivos”.
Hoeneß sumó otra perspectiva, más quirúrgica: “No es únicamente que haya marcado tres. En el minuto 96 también realizó un bloqueo crucial en su propia área, cuando el partido ya estaba 3-0. El paquete completo es de nivel mundial, de primera línea”. Y fue directo con la influencia del delantero: “Marcó la diferencia hoy; es imposible mantenerlo controlado. Hay que admirar lo que consigue”.
Desde el área deportiva, Max Eberl también puso el foco en lo defensivo, pero esta vez en una intervención distinta. “Lo que hace Harry es extraordinario. No solo por los goles: también por su presencia en el campo. Cuando el marcador estaba 1-0, él salió al cruce por el lado izquierdo para cortar un centro”. Remató con una frase clara: “Eso es exactamente lo que hace Harry Kane”.
En Bayern, la lectura general es que Kane no se limita a estar en el área para definir. Con Kompany, el equipo lo fue afinando en facetas menos visibles del juego: bajar a zonas más profundas para iniciar ataques, construyendo desde atrás. Su tarea defensiva —aunque ya existía— sigue siendo especialmente destacable por cómo sostienen el esfuerzo durante el partido.
Futuro inmediato: contrato hasta 2027 y “no está en agenda” una venta
Aun con estos argumentos, la sensación es que Kane no está cerca de su techo. Y Bayern tampoco piensa en desprenderse de él, más allá de las especulaciones que circularon en el mercado por posibles cláusulas de salida. Eberl confirmó que el plan es avanzar con la extensión del vínculo: el contrato actual corre hasta 2027. “Dijimos que vamos a hablar después de la temporada y, en el mejor escenario, avanzaremos antes del Mundial”, señaló. De todos modos, aclaró que no hay una hoja de ruta con fechas exactas para esas conversaciones.
En la misma línea, Uli Hoeneß, presidente honorario del club, sostuvo con énfasis: “Este es el mejor fichaje que hicimos en nuestra historia”. La frase, con el peso simbólico que tiene en un club acostumbrado a grandes contrataciones, funciona como un mensaje de compromiso total y deja afuera cualquier idea de salida. Por eso, el propio club corta de raíz la posibilidad de una transferencia.
Hoeneß fue aún más contundente al descartar rumores que lo vinculaban con Barcelona como sucesor de Robert Lewandowski. “Obviamente que no. FC Bayern es un club que compra jugadores, no uno que los vende”, afirmó. Y remató: “Además, Barcelona no tiene dinero. Así de simple es”.
Kane, por su parte, se mostró halagado por el reconocimiento. “Es lindo escuchar algo así, por supuesto. Muchos jugadores grandes han pasado por este club, así que me siento honrado. Fue un paso enorme para mí y para mi familia. Siento que formo parte de la historia del club”.
Ballon d’Or, Olise como rival y la presión del Mundial
Entre los elogios, Eberl insistió en que Kane todavía puede pelear por el Balón de Oro, incluso sin sumar la Champions League al palmarés. “Tiene todo el derecho de ganar”, sostuvo. En el horizonte, sin embargo, aparece un competidor de casa: Michael Olise. El francés terminó la campaña con un número igualmente destacado de participaciones directas en gol (53), lo que lo ubica como un rival fuerte en la carrera individual.
Desde Stuttgart, Deniz Undav recibió la pregunta por quién, en su criterio, debería quedarse con el premio. Y fue directo: “Tengo que decir que, en realidad, me inclino por Olise”. El delantero internacional agregó que, en su opinión, ambos merecen estar arriba. Antes de largar un comentario con humor sobre el inglés, dejó una frase que funcionó como elogio técnico y también como advertencia táctica: “Me encantaría tener esa libertad a veces”. Y completó con una evaluación: “No le podés dar ni un espacio. La definición con las dos piernas es de primer nivel. Tiene un instinto especial: siempre termina donde están los goles. Los pases que filtra para Olise o para Díaz también son excelentes”. Cerró con una idea que resume la exigencia del fútbol de élite: “Eso es lo que se ve en un jugador de clase mundial”.
El Mundial aparece como factor determinante para lo que viene. Kane con Inglaterra y Olise con Francia tienen chances reales de levantar el trofeo, siempre que sostengan el nivel mostrado con Bayern y sigan empujando la búsqueda de más logros personales y colectivos. Por ahora, la final ante Stuttgart dejó una señal clara: cuando el partido se pone grande, Kane responde… y responde con números, carácter y decisiones en todas las zonas de la cancha.
