Tras ponerse en ventaja en el minuto 3 con un gol de Ousmane Dembélé, el conjunto francés se acomodó en el trámite: con una diferencia global de dos tantos a su favor, priorizó la solidez defensiva y, cuando decidió proyectarse, lo hizo casi siempre a través de contragolpes rápidos.
El equipo de Enrique contó con Olise como principal recurso, y lo hizo con una eficacia destacable pese al gran momento que atraviesa esta temporada. Aunque su marcador, Nuno Mendes, vio la tarjeta amarilla de forma temprana por una falta, y más tarde debió haber sido expulsado por una acción de mano, Olise prácticamente no logró imponer su velocidad para desbordar por el carril del lateral portugués durante los 90 minutos.
Además, PSG se encargó de recargar el costado derecho de Bayern: la zona de trabajo habitual de Olise. La idea fue clara, quitarle espacio para que pudiera explotar sus gambetas y sus duelos uno contra uno.
En ese guion, el arquero de PSG, Matvey Safonov, despejó en reiteradas ocasiones la pelota hacia el lateral desde el sector izquierdo. Con cada acción cedía posesión a Bayern, pero al mismo tiempo conseguía que la gran mayoría de los futbolistas del local quedaran ubicados y agrupados en el flanco derecho, dificultando cualquier salida limpia.
Como consecuencia directa, cada vez que Olise conseguía recibir, PSG reaccionaba con rapidez para cerrarle el ángulo y duplicar la marca. El extremo de Bayern tuvo pocas oportunidades reales de usar su aceleración para llegar a la línea de fondo o de meterse por dentro y terminar con remates peligrosos con su pie izquierdo.
Al finalizar, las cifras de Safonov marcaron la diferencia: su porcentaje de pases completados quedó en apenas 21%, con solo siete aciertos de 33 intentos. En el arco rival, Manuel Neuer registró un 70% de efectividad.
El rendimiento de Olise, por su parte, también dibujó el partido: apenas generó dos chances, y sus números ofensivos quedaron por debajo de su nivel reciente. Su producción de remates fue de 2, los toques dentro del área se limitaron a 8 y las asistencias en el último tercio apenas llegaron a 5.
