En la WSL, el “Big Four” suele marcar la mayoría de los nombres cuando se completa el rompecabezas del Equipo de la Temporada. Sin embargo, esta vez no hubo representantes de Chelsea, que llegó a este año con una racha de seis títulos consecutivos que se cortó, ni de Manchester United, que el curso anterior había sido segundo con un rendimiento notable pero no pudo sostenerlo en esta edición.

Datos clave

  • El Equipo de la Temporada 2025-26 de la WSL incluye protagonistas que no surgieron del Chelsea, ni del Manchester United, ni de los otros habituales habituales del “Big Four”.
  • Chiamaka Nnadozie brilló en la campaña a nivel de arquera, con un impacto directo en la mejora defensiva de Brighton.
  • Kerstin Casparij fue la futbolista con más asistencias de la temporada y aportó también goles, con una participación decisiva en los grandes partidos.
  • Toko Koga llegó a Tottenham con apenas 19 años y, en menos de un año, se consolidó como una de las mejores centrales del campeonato.
  • Yui Hasegawa se adaptó a un rol de “6” y fue pieza clave en el retorno de Man City al título de la WSL después de una década.
  • Khadija Shaw se quedó con el Golden Boot por tercera vez consecutiva y, además, sumó un primer título de ganadora de la liga para City.

Un once con impacto inmediato y cambios de rol

En lugar de llenar los espacios con futbolistas de los equipos grandes, el Equipo de la Temporada reunió a tres de las cinco protagonistas que desarrollaron su carrera en clubes fuera del grupo de los cuatro más dominantes. Y, dentro de ese encuadre, hubo un caso que terminó siendo el gran golpe de la temporada: la arquera Chiamaka Nnadozie.

La guardameta nigeriana fue, sin dudas, la mejor en su puesto a lo largo del año. Su salto se terminó de confirmar desde su llegada a Brighton el verano pasado, donde se asentó con rapidez y ganó peso en el funcionamiento colectivo. La explicación, más allá de la técnica, estuvo en cómo se posiciona: Dario Vidosic, entrenador de “las gaviotas”, se fijó en su forma agresiva de ubicarse, un sello que la siguió acompañando incluso después del cambio de liga.

“Saber que algo que amas hacer le gusta al entrenador me dio confianza”, había señalado Nnadozie a comienzos de temporada. Esa seguridad se tradujo en mejoras concretas: Brighton cerró la campaña 2024-25 con 41 goles en contra en 22 partidos, pero esta vez redujo esa cifra a 27 en otros 22 encuentros. El salto defensivo tuvo como motivo central el rendimiento de su nueva arquera, especialmente en la capacidad de detener y sostener situaciones de riesgo.

Casparij, Koga, Rose y McCabe: aporte en ambos extremos

Si Nnadozie fue la referencia bajo los tres palos, Kerstin Casparij marcó el ritmo desde la producción ofensiva. Ninguna jugadora registró más asistencias que ella en el último año de WSL. En su cuarto curso en Manchester City, la lateral terminó dando un paso más: además de sus siete asistencias, sumó tres goles en liga, un récord personal.

En cierto modo, Casparij resumió lo que busca el City de Andree Jeglertz: un equipo metido en el ataque, con propuestas directas y mucha participación de laterales y extremos en el armado. Resultó especialmente valioso cómo repitió ese protagonismo en los partidos grandes. De sus 10 goles y asistencias totales, siete llegaron en los cruces contra el resto de los integrantes del “top four”.

Pero el dato que completa el cuadro es que no se trató solo de ida y vuelta. A los 25 años, la futbolista mantuvo una exigencia constante en defensa, con capacidad para subir y bajar por el sector derecho sin perder intensidad. Esa regularidad fue parte del funcionamiento que llevó a City a ser efectivo en los dos momentos del juego, en una campaña ganadora.

Otro nombre que se consolidó como uno de los mejores fichajes del curso fue Toko Koga. Llegó a Tottenham con apenas 19 años, todavía relativamente desconocida, y en los últimos nueve meses se fue ganando su lugar con actuaciones que la colocaron entre las mejores centrales del campeonato. Martin Ho, entrenador de las Spurs, la elogió luego de que la japonesa ganara el premio de Jugadora del Año de los Adult Supporters del club: “Con 19 años entró al club y ahora acaba de cumplir 20, está rindiendo a un nivel altísimo. Está por encima de su edad en madurez y comprensión del fútbol. Su carácter y personalidad son excelentes para nosotros y está jugando por encima de lo que cabría esperar para su etapa”.

El techo que deja Koga es, justamente, el de seguir creciendo. Esa proyección ilusiona a la jugadora, al club y también a su selección, con la idea de que se transforme en un pilar clave para el nuevo ciclo de Tottenham tras una temporada sólida.

También hubo un salto importante desde lo defensivo con Jade Rose. La zaguera, otra de las incorporaciones destacadas de la pretemporada, se adaptó con rapidez a su nuevo entorno en Manchester City. En su primera temporada senior le llevó algunas semanas entrar en el once de Jeglertz, pero una vez que lo logró no se bajó del ritmo: disputó cada minuto restante hasta cerrar el campeonato, en una campaña en la que City volvió a ganar la WSL por primera vez en 10 años.

La manera de describir su nivel llegó desde una compañera: Khadija Shaw, ganadora del Golden Boot, que conoce de cerca lo que significa defender contra centrales de alto nivel. “En los próximos años, en el futuro cercano, podría convertirse en una de las mejores defensoras del mundo. Tiene que creerlo, pero yo la veo día a día: cómo se maneja dentro y fuera de la cancha”, comentó.

La valoración encaja con lo que mostró Rose en su primer año: fue determinante en múltiples aspectos del juego y su rendimiento se ganó ese lugar.

En Arsenal, Katie McCabe dejó una marca por su inteligencia futbolística y su versatilidad. El curso pasado jugó de lateral izquierdo, de central y también en el medio, ayudando a que la defensa de “los Gunners”, golpeada por lesiones y con cambios frecuentes de personal, terminara siendo la que menos goles recibió en la división.

Cuando volvió a su posición habitual como lateral izquierdo, la consistencia fue una constante. Se mostró experta para ser un activo en ataque sin descuidar el trabajo defensivo. Ese equilibrio se refleja en sus números: McCabe aparece dentro del top cinco del plantel de Arsenal en pases clave y pases precisos en el último tercio, además de sumar en rubros defensivos como tackles, despejes, intercepciones y bloqueos.

Por eso, para muchos hinchas resultó difícil ver cómo McCabe se fue al cierre del campeonato, con la expectativa de que pudiera llevar todas esas cualidades a un rival doméstico como Manchester City.

Hasegawa y el City campeón: lectura de juego y cobertura

Yui Hasegawa es, quizás, difícil de explicar con una sola etiqueta. Es una mediocampista de aspecto pequeño, pero con años de nivel “world class”. En 2022 llegó a City con perfil más cercano al de un 10, y el cambio fue inmediato: fue transformada en una mediapunta profunda, con la responsabilidad de reemplazar a Keira Walsh, que se había marchado a Barcelona. Los resultados, lejos de la adaptación, fueron contundentes.

En declaraciones de principios de temporada, Therese Sjogran, directora deportiva de City, sostuvo que Hasegawa es “una de las mejores seis del mundo”. Además, la ubicó en el mismo escalón que Keira Walsh en Inglaterra y Patri Guijarro en España. Con el estilo de City, la describió como crucial para el equipo: “Una de las mejores en el mundo”.

Este año reforzó la idea. Cuando City volvió a ganar la WSL por primera vez en 10 temporadas, Hasegawa fue fundamental: por cómo lee el partido, por su capacidad de cubrir muchísimo espacio en defensa y por el impulso extra para ser efectiva en el último tercio. Todo eso la ubicó entre las figuras más sobresalientes de la WSL 2025-26.

El contexto del mediocampo también ayuda a entender el momento del equipo. El año anterior, Gareth Taylor, DT saliente de City, había probado con Vivianne Miedema en el centro de forma más regular. Se vieron destellos de lo que podía hacer en espacios más profundos, pero el equilibrio del equipo no terminaba de cuajar del todo. Había algo, sí, pero faltaba una estructura perfecta para maximizar a Miedema y, al mismo tiempo, sacar el mayor rendimiento del conjunto. Las lesiones, tanto en la propia jugadora como en otras alrededor, tampoco ayudaron.

Con Jeglertz, en cambio, apareció la fórmula correcta, y eso derivó en una gran campaña para Miedema y para City. Entre goles y asistencias, Miedema sumó 15 contribuciones directas y terminó tercera en la tabla de la WSL al cierre del torneo, pese a haber perdido los últimos tres partidos. El vínculo que fue construyendo con Shaw complicó al campeonato entero.

Además, fue un gusto ver a la máxima artillera histórica de la WSL volver a su mejor versión después de tres temporadas marcadas por lesiones.

Alessia Russo, Kirsty Hanson y el dominio de Shaw

Nadie parecía capaz de sacarla del 9 de la formación ideal del mejor XI de GOAL, pero Alessia Russo igual se ganó su lugar. El dato clave es su utilización: el curso pasado en Arsenal fue empleada tanto como centrodelantera como también en el rol de 10. En esta alineación entra por la segunda función.

Más allá del puesto, Russo fue muy efectiva. Cerró el año con 13 goles y seis asistencias, un total de participaciones directas que solo superaron las cifras de Shaw. Además, se destacó por cómo se adaptó a moverse más profundo para jugar por detrás del 9, acompañando a Stina Blackstenius: resultó un enfoque muy interesante y, de paso, permitió que la sueca también jugara su mejor WSL hasta el momento.

Con Blackstenius renovando contrato y con la idea de integrar en el futuro cercano a Michelle Agyemang, las actuaciones de Russo desde detrás del 9 dejan señales positivas sobre cómo el equipo puede ajustarse y crecer como amenaza ofensiva constante en los próximos años.

Igual, eso no debe tapar lo bien que jugó cuando tuvo la responsabilidad de liderar la línea. Russo mejoró en definición, en instinto para aparecer dentro del área y en la variedad de goles que pudo marcar. Por eso, su campaña fue la más prolífica de su carrera hasta aquí.

El cambio posicional también fue protagonista en Kirsty Hanson. Después de haber pasado gran parte de su carrera senior como jugadora de banda, a los 27 años una modificación de rol le dio resultado inmediato: hizo su mejor año goleador y terminó con 12 tantos en 21 partidos para cerrar tercera en la pelea por el Golden Boot de la WSL.

En el sistema de Natalia Arroyo fue colocada más al centro y allí explotó. Marcó esos 12 goles con un valor de goles esperados de apenas 6.7, y además sostuvo una tasa de conversión del 21%. Ese rendimiento la puso por encima de Russo, Shaw y Sam Kerr, y solo detrás de ocho jugadoras que también habían acumulado al menos 10 remates a lo largo de la campaña.

Fue una revelación la temporada de Hanson, y el siguiente paso genera expectativa para la escocesa en su nuevo rol tras un año tan contundente.

Si hay una figura que viene ganando respaldo temporada tras temporada es Khadija Shaw. El curso pasado reforzó la idea de que es la mejor atacante del fútbol femenino. Con 21 goles en 22 partidos, la jamaicana se quedó con su tercer Golden Boot consecutivo y, además, logró un primer título de ganadora de la WSL.

Los números incluyeron también marcas particulares. Entre ellas, registró el hat-trick más rápido en la historia de la WSL durante el 5-2 de marzo ante Tottenham. La actuación fue tan contundente que Martin Ho, entrenador de las Spurs, la describió en zona mixta como “la mejor delantera del mundo por una diferencia enorme”. Y remató con elogios sobre su perfil: “Marca, es buena de cabeza, es buena con los pies, es buena de espaldas al arco, es buena en la sociedad, buena en el movimiento”.

Pero la evaluación no se queda solo en el aporte atacante. Shaw también fue un recurso defensivo de nivel: su presencia aérea dentro de su área y su presión desde el frente la volvieron una centrodelantera completa. Desde ese ángulo, dentro de City, su posible salida genera aún más desconcierto.

Lauren Hemp y el trabajo que sostiene al campeón

En cuanto a Lauren Hemp, la campaña no fue la más productiva en goles y asistencias, pero su utilidad en el funcionamiento no puede discutirse. Fue una constante en el once de Manchester City, incluso con una competencia fuerte en las bandas. En ese contexto, lideró la liga en pases clave y también en grandes ocasiones generadas, y fue parte del camino a un primer título de la WSL en 10 años.

Sus números le permitieron acumular seis asistencias, con una sola mejora: Casparij y Lynn Wilms, de Aston Villa, alcanzaron siete. Además, su intensidad para encarar y correr a los defensores fue una herramienta que City explotó para dominar muchos partidos y, de paso, generar sensaciones de peligro con frecuencia.

Aun así, el trabajo defensivo de Hemp no debe quedar relegado. En partidos donde se le pidió ajustar el foco hacia ese costado, la inglesa no esquivó la tarea. Su contribución integral resultó clave para sostener el primer triunfo de City en la WSL después de una década.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.