La tensión llegó a su punto máximo en el túnel después del partido de ida de la semifinal en el Metropolitano. El cruce entre Simeone y White, cargado de chispas, se encendió a partir de una lectura sobre la falta de respeto hacia las tradiciones de Atlético. Cuando los futbolistas se retiraban del campo, White pareció cruzar directamente por encima del gran escudo del club embebido en el césped, justo frente a la zona del túnel; en el fútbol español, ese tipo de gesto suele interpretarse como una provocación y, para muchos, como una ofensa directa.
Al principio, un jugador de Atlético encaró al lateral derecho de Arsenal. Sin embargo, fue Simeone quien terminó tomando el control de la situación: el entrenador argentino siguió a White hacia el sector del túnel y quedó registrado en imágenes dándole palmadas en la espalda al defensor en reiteradas ocasiones. White, visiblemente molesto por el contacto físico, se dio vuelta para entrar en una discusión acalorada. En ese intercambio, Simeone terminó empujándolo dos veces para alejarlo, dejando la escena todavía más tensa y desordenada.
La actitud de Simeone y de su cuerpo técnico generó críticas fuertes en distintos observadores. Steve McManaman, ex figura de Real Madrid, remarcó el clima hostil que instaló el local a lo largo de la noche. En su lectura, las “artes oscuras” que históricamente se asocian con Atlético estuvieron presentes durante todo el encuentro, tanto en la línea lateral como en el pasillo que conduce a los vestuarios.
McManaman hizo referencia a lo ocurrido en la transmisión de TNT Sports y lo explicó en términos muy duros: “A veces vemos cosas que las cámaras no alcanzan a mostrar por cómo trabajan los directores en España, pero nosotros sí podemos ver qué está pasando. La conducta de él, y también la de su número dos y número tres con los árbitros, fue terrible. Absolutamente terrible. Eso es lo que hace que la gente no quiera las ‘artes oscuras’ de Atlético Madrid”, sostuvo, marcando que el comportamiento del cuerpo técnico fue lo más cuestionado.
Lo llamativo es que, en esta ocasión, la reacción de Simeone hacia White contrastó con el trato que tuvo con otras personas del entorno de Arsenal. Antes del partido, se lo vio compartiendo un abrazo cálido con Gabriel Heinze, también compatriota y entrenador del conjunto inglés, mostrando un costado más afable que el que suele exhibir cuando el clima se vuelve agresivo. De todas maneras, más allá de ese gesto puntual, el desquite en Londres promete continuar por la misma línea: Arsenal deberá buscar la remontada deportiva y, al mismo tiempo, resistir el componente psicológico que Atlético intenta imponer, con un duelo que se perfila tan caliente como el de la ida.
