Dina Ebimbe abrió su corazón sobre el momento más duro que le tocó atravesar en el fútbol profesional. El mediocampista contó que llegó a sentir que podía perderlo todo y que, en Brest, encontró cierta “sanación” para volver a encarrilarse. En sus palabras, el cambio de entorno fue un salto de fe: alejarse de una situación que, según describió, estuvo cerca de costarle su lugar y su trabajo.

El futbolista de 25 años reconoció que subestimó las exigencias reales del día a día en el alto nivel. Mientras algunos compañeros, como Hugo Ekitike —hoy en Liverpool— entendieron antes la dimensión del problema, Ebimbe se mantuvo en una zona de confort. “Ahora comprendo que el fútbol no es solamente mi pasión, también es mi trabajo. No me había dado cuenta de eso antes”, explicó, marcando el punto de inflexión personal que lo obligó a mirar todo con otros ojos.

Ebimbe insistió en que, con el tiempo, le da bronca no haber sido más profesional desde el inicio de ese proceso. “Ojalá hubiera tenido la misma mentalidad profesional que tengo hoy mucho antes”, agregó. En esa línea, remarcó que la exigencia es dura y que, para sostenerse, hay que trabajar más que el resto. Y admitió que, en Frankfurt, no tomó ese mensaje con la seriedad que correspondía: “Me relajé de más”.

Más allá de lo futbolístico, el jugador habló de la decepción personal que le dejó su propio accionar. “Confío demasiado en la gente y pagué un precio alto”, sostuvo. Y aclaró cómo cambió su criterio: en adelante, dijo, solo se rodea de quienes estuvieron para él cuando no jugaba. Según su lectura, por primera vez en su carrera entiende que está junto a las mejores personas posibles.

El resultado de todo ese aprendizaje fue, directamente, una reestructuración completa de su entorno y una modificación fuerte de su rutina. “Cambié todo. Tomé decisiones importantes sobre las personas más cercanas y ajusté muchas cosas. Ahora hago todo fuera de la cancha para estar en mi mejor nivel”, detalló. En ese sentido, señaló que realiza dos entrenamientos por día, trabaja con un nutricionista y se acuesta más temprano. Incluso subrayó un hábito simple pero constante: “Ahora tomo más agua”. Su balance es que el cambio no se limita al campo de juego, sino que impactó en cada área de su vida.

También dio cuenta del giro que significó para él volcar su vida por completo. “Dediqué mi tiempo a cambiar asesores y a sacar provecho de vínculos con supuestos amigos”, afirmó, aunque enseguida dejó en claro el error de fondo: a su alrededor, muchas personas solo le decían lo que quería escuchar, y eso estaba mal. Esa dinámica, según su interpretación, terminó afectándolo de lleno.

La conclusión, por parte de Ebimbe, fue tajante. “Necesitás gente honesta al lado, no quienes te cuentan únicamente lo que te gusta oír. Si de verdad te quieren, te van a decir la verdad, aunque no siempre te resulte cómodo”, expresó. Y remarcó que esa idea la incorporó de forma definitiva.

Además, admitió que le pesa haber ignorado el consejo de Markus Krösche, director deportivo de Eintracht Frankfurt. “Él me dijo: ‘Cuidá tu círculo de amigos y rodeate de personas mejores’. Ojalá hubiera entendido eso antes. Pero a veces pasan cosas por una razón. Ahora lo entendí y me ayudó a ser la persona que soy hoy”, señaló el mediocampista.

En el plano estrictamente deportivo, el camino de Ebimbe en los últimos tiempos tuvo un recorrido particular. Eintracht Frankfurt pagó a Paris Saint-Germain 6,5 millones de euros por su pase, aunque el jugador apenas sumó once minutos de acción con el primer equipo entre noviembre de 2024 y septiembre de 2025. Incluso, se había planificado un salto a AS Monaco en el mercado de invierno, pero la operación se cayó en el último paso después de que no superara una revisión médica.

Con todo, su préstamo en Stade Brest le dio aire y también números: marcó cinco goles en 26 partidos. Aun así, el panorama actual parece inclinarse a un regreso a SGE. Brest, ubicado en la duodécima posición, conserva una opción de compra de 7 millones, aunque ese monto queda lejos de lo que había sido el récord previo de ventas del club, que era de 5 millones.

Sobre su futuro inmediato, Ebimbe no se compromete con una certeza total, pero deja entrever que su destino más probable es el regreso. “No sé con seguridad, pero no lo espero. Probablemente vuelva a Frankfurt por ahora”, sostuvo.

De cara a esa vuelta, el mediocampista encontrará un contexto distinto en Alemania. Bajo el entrenador Dino Toppmöller, él terminó quedando relegado, incluso llegó a ser apartado y con sanción sin poder entrenar con el plantel principal. A pesar de ese antecedente, Ebimbe mostró entusiasmo por una segunda oportunidad, ahora bajo la nueva estructura deportiva.

“Vuelvo como una persona nueva. (…) Amo Frankfurt, amo este club, amo a la gente que va a la cancha. Me han ayudado mucho y no puedo negarlo. Por eso respeto sus decisiones”, expresó, dejando claro que su vínculo con el club y la afición sigue intacto, aunque la exigencia será la que marque el ritmo.

Si en Frankfurt no encuentra lugar, el plan B también está: “Si me dan esta chance con el nuevo entrenador, seguro voy a responder con el cien por ciento. Y si no, igual voy a dar todo para estar en mi mejor forma para otro club”. Con esa mezcla de aprendizaje y determinación, Ebimbe apunta a que la próxima etapa sea la correcta, tanto en lo personal como en el rendimiento.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.