Diego Simeone salió a poner paños fríos sobre la ola de especulaciones que rodea a Julián Álvarez. En el marco del adiós de Atlético de Madrid en las semifinales europeas, el entrenador argentino sostuvo que es “normal” que un futbolista de ese nivel despierte interés en los grandes del continente, aun cuando en las últimas semanas circularon nombres potentes como posibles destinos para el verano.
“Supongo que es lo normal. Es un jugador extraordinario”, afirmó Simeone al referirse a los vínculos que lo colocan en el radar de varios clubes. El DT agregó que hay movimientos y miradas sobre el atacante, mencionando a Arsenal, Paris Saint-Germain, Barcelona y otros equipos, aunque remarcó que en el entorno rojiblanco no están pendientes de ese tipo de rumores.
Atlético se quedó a las puertas en el Emirates y el proyecto sigue con Álvarez
Los sueños europeos de los colchoneros se frenaron en el Estadio Emirates, donde Álvarez no logró tener incidencia en una producción ofensiva que dejó dudas. A pesar de ese golpe en Londres, la dirigencia mantiene la convicción de que el ex futbolista de Manchester City es la pieza central del plan de futuro del club.
En ese sentido, ya habría gestiones encaminadas para mejorar las condiciones del contrato que hoy liga al delantero hasta el año 2030. La idea es blindar el proyecto con un acuerdo más conveniente, especialmente en un contexto donde el mercado y los rumores pueden acelerar decisiones.
La masa salarial, un factor clave: Griezmann, Oblak y el respaldo de Apollo
Uno de los puntos que podría destrabar una mejora contractual es la salida inminente de Antoine Griezmann, ya que dejaría un margen relevante dentro del presupuesto salarial. Con ese espacio liberado, Atlético tendría margen para ofrecerle a Álvarez mejores términos.
Además, el club evalúa un posible movimiento que también impactaría en las arcas: la eventual transferencia de Jan Oblak. El arquero, actualmente el futbolista mejor pago del Metropolitano, podría ser vendido hacia Arabia Saudita, lo que sumaría recursos para fortalecer la capacidad de maniobra en el primer mercado de verano del equipo con inversión respaldada por Apollo Sports.
Álvarez responde al ruido mediático y marca foco en Madrid
En medio del clima de rumores, Álvarez también hizo pública su incomodidad con la narrativa que circula desde los medios, en especial las versiones que lo vinculan con un salto a la Spotify Camp Nou. El delantero salió rápido a desactivar la idea de que su familia estuviera buscando propiedades en Cataluña, y remarcó que su objetivo es sostener la concentración en su vida y su trabajo en la capital española.
“Intento no darle demasiada importancia a lo que dicen, porque la verdad es que cada semana aparecen cosas nuevas, de todo tipo de información”, expresó. Luego insistió en que no quiere gastar energía en esas versiones y que su prioridad es lo que hace en Atlético. “No le doy demasiada importancia a lo que se dice en los medios, porque muchas veces termina siendo una bola de nieve de mentiras. No puedo seguir saliendo para aclarar o negar todo lo que aparece todo el tiempo”, remarcó el atacante.
Cláusula millonaria y postura rojiblanca ante el mercado
En cualquier negociación que pudiera plantearse, Atlético cuenta con una herramienta decisiva: la cláusula de rescisión de 500 millones de euros (430 millones de libras / 588 millones de dólares) incorporada al contrato del jugador. Desde el club reconocen que ese monto es inalcanzable para la mayoría de los compradores, pero dejaron una línea clara sobre cómo se maneja cualquier intento de acercamiento.
La postura es firme: aunque el número sea “difícil de imaginar” para un club que intente negociar, no se abriría conversación por una cifra inferior a los 100 millones de euros, el monto que Atlético había invertido originalmente para traerlo a Madrid.
Integración en el plantel, el grupo argentino y el plan de no vender a un rival
Más allá de los frenos económicos, Álvarez logró acomodarse en el día a día del equipo. Un factor que habría facilitado su adaptación es la presencia y el acompañamiento del “grupo argentino” en el vestuario: Nahuel Molina, Juan Musso y Nico González. Esa cercanía ayudó a que el delantero se sienta respaldado dentro del plantel.
Con Miguel Ángel Gil Marín como CEO y Mateu Alemany como director deportivo liderando el proyecto deportivo, Atlético no contempla venderlo a un competidor directo en el plano local, y menos a un club como Barcelona. La intención es construir la nueva etapa completamente alrededor del nueve que hoy se considera protagonista del plan.
