La programación de las últimas fechas de la Serie A quedó oficialmente confirmada y el calendario, esta vez, no cayó bien en el Stadio Olimpico. La Lega Serie A y la Prefettura llegaron a un acuerdo para que el clásico de Roma se juegue el domingo a las 12:30 (hora local), una decisión que despertó la reacción más picante del entrenador Maurizio Sarri, quien interpretó el horario como un nuevo síntoma de ineptitud de los organismos que manejan la competencia.
Datos clave
- El derby de Roma fue fijado para el domingo a las 12:30 en el Stadio Olimpico.
- Sarri calificó la decisión como un problema de gestión por parte de la dirigencia de la liga.
- El DT lanzó un ultimátum sobre su presencia: el horario le impediría asistir al partido.
- El entrenador remarcó el impacto del calor del tramo final en el rendimiento de los futbolistas.
- Lazio llega con un presente complicado y ya quedó sin chances de clasificar a torneos europeos.
- Roma, en cambio, pelea de lleno por la Champions: está quinto con 67 puntos.
El conflicto por el horario y el ultimátum de Sarri
Tras conocerse las novedades del fixture, Sarri habló en el entorno de los últimos compromisos del campeonato y dejó una advertencia contundente. La idea que trasladó fue que, si el partido se juega el domingo a las 12:30, él no estaría presente: “La sensación es que el lunes voy a venir, pero el domingo a esa hora no voy a venir; a ese momento, que jueguen ellos”, expresó el ex DT de Chelsea.
Además, profundizó su crítica señalando que el desorden proviene de una cadena de equivocaciones que atribuyó a la Lega. En ese marco, sostuvo que la Prefettura ya había marcado una fecha y que, al menos, ojalá se respete ese día. Incluso fue más lejos al indicar que, si él estuviera en la presidencia, ni siquiera presentaría al plantel: “Vamos a asumir una sanción de un punto; para nosotros, en este momento, no cambia nada”, sostuvo.
La queja por el calor y la pelea por la Champions
El eje principal de la molestia de Sarri pasa por la exigencia física que supone jugar en el tramo final del campeonato en el marco de un calor fuerte en la capital italiana, con un horario de mediodía que, a su criterio, perjudica la calidad del producto futbolístico. El DT consideró que no tiene sentido ubicar un partido decisivo así, más todavía cuando varios equipos están peleando por la clasificación a competiciones europeas.
En su argumento, Sarri recordó que al comienzo de la temporada Lazio ya tuvo que atravesar condiciones similares, y lo interpretó como una falta total de comprensión sobre la relevancia real que tiene este encuentro para los protagonistas. “Hay cinco equipos peleando por la Champions, que vale 80 millones de euros, y nosotros jugamos a las 12:30… esto no es fútbol”, lamentó.
También sostuvo que la organización mostró poco respeto por los clubes de Roma en comparación con sus rivales del norte del país. Incluso planteó, de forma tajante, que “alguien debería renunciar” por proponer un horario así para uno de los partidos más intensos del fútbol mundial.
El contexto de Lazio y el peso del derby para Roma
Mientras la amenaza de boicot domina el debate, el trasfondo muestra una incertidumbre creciente sobre el futuro de Sarri en Lazio. El equipo está noveno en la tabla y, de forma oficial, ya quedó fuera de la pelea por un lugar en torneos europeos para la próxima temporada.
En la vereda opuesta, el derby tiene un valor enorme para Roma. El conjunto giallorosso ocupa la quinta posición con 67 puntos, igual que AC Milan en el cuarto lugar, y apenas dos unidades por encima de Como, que está sexto. Con solo dos jornadas restantes, la disputa por la Champions llegó a un punto máximo y cada unidad resulta determinante para los dirigidos.
Riesgo limitado para Lazio, pero oportunidad clave para Sarri
A pesar del discurso encendido, es poco probable que Lazio termine arriesgándose a una sanción severa sosteniendo un boicot total. Sin embargo, para Sarri las exigencias del partido son mayores que nunca: tras perder la final de la Copa Italia 2-0 ante Inter, y después de caer 1-0 contra Roma en el partido de la primera vuelta, el entrenador busca revancha.
Con el equipo atravesando una campaña que no termina de convencer, el derby aparece como su última chance de calmar a una hinchada impaciente. Aun así, el DT dejó entrever que, además de la postura por el calendario, podría haber una forma de protesta personal vinculada a cómo la liga organiza los horarios.
