Las divisiones internas en el Milan llegaron a un punto de quiebre. Massimiliano Allegri, cada vez más aislado, convive con un clima enrarecido de “todos contra todos”, donde el malestar se retroalimenta dentro del vestuario y alrededor del día a día del equipo. En las últimas semanas, la tensión escaló con fuerza y se encendieron alarmas.

El detonante, según el relato instalado en Italia, tuvo como protagonistas a Allegri y Zlatan Ibrahimovic. La fricción explotó luego de la caída ante Napoli en los primeros días de abril, asociada a una discusión puntual: la elección del tercer arquero para la próxima temporada. Ese cruce, más allá del motivo inmediato, se habría convertido en una señal de algo más profundo en la convivencia entre ambos.

La pelea de fondo se da, además, con un rendimiento que preocupa. El Milan apenas cosechó una victoria en los últimos seis partidos, dejando la clasificación a la Champions League en una zona muy sensible. Con ese panorama deportivo, cualquier roce interno termina amplificándose y acelerando decisiones.

De un vistazo

  • Se rompió la relación entre Allegri e Ibrahimovic tras la derrota ante Napoli en abril.
  • El motivo inicial fue la elección del tercer arquero para la próxima temporada.
  • El Milan ganó solo 1 vez en sus últimos 6 partidos.
  • La clasificación a la Champions quedó en serio riesgo.
  • Allegri tiene contrato hasta junio de 2027.

El antecedente que volvió a circular

El mal vínculo actual no es nuevo. La situación recuerda un capítulo recordado de 2012, cuando Allegri e Ibrahimovic protagonizaron un choque fuerte en el vestuario del Emirates Stadium, tras el partido de vuelta de los octavos de final de Champions League del Milan contra Arsenal. Curiosamente, también en ese entonces el conflicto nacía alrededor de un tema de porteros, lo que alimenta la lectura de una relación marcada por la tensión desde los tiempos del sueco como jugador.

En aquel episodio, Ibrahimovic describió cómo se dio el cruce. Contó que el equipo había caído 3-0 ante Arsenal, aunque el Milan avanzó por el global, y que Allegri reaccionó con aparente alegría pese al resultado adverso en el partido. Según su versión, él le marcó que no había nada para celebrar y recibió una respuesta directa, asociada a errores y a una situación de nerviosismo.

“We’d lost 3-0 to Arsenal, and Allegri was all happy…”, explicó el ex delantero en su relato, detallando que le dijo al entrenador que había sido un error. También indicó que Allegri contestó algo como “vos, Ibra, pensá en lo tuyo, la cagaste…”, y que él le replicó que había fallado. Ibrahimovic sumó que Allegri, al parecer, estaba asustado y por eso había llevado dos arqueros al banco.

Las razones que agravan el conflicto

Con el correr del tiempo, el conflicto habría tomado nuevas formas. Allegri estaría molesto por la supuesta “interferencia” de Ibrahimovic en la dinámica del plantel, vinculada a contactos directos del sueco con futbolistas importantes para aportar indicaciones tácticas. En particular, se menciona que Ibrahimovic habría llamado a figuras como Rafael Leão y Youssouf Fofana para transmitirles consejos.

De acuerdo con el clima que se describe, esa dinámica habría roto el diálogo: ya no estarían hablando entre ellos con normalidad y, además, Ibrahimovic se mantendría alejado de la base del club. La distancia también se vería reforzada por otro punto de roce: la falta de transparencia en torno a la estrategia de mercado.

Allegri se mostraría disgustado con cómo se manejaron los fondos en el período de enero. Tras informarle que no había dinero disponible, la dirigencia habría autorizado de golpe una operación de 30 millones de euros por Jean-Philippe Mateta. Aunque el movimiento se concretó, el malestar habría quedado instalado por la forma en que se comunicó la disponibilidad de recursos.

En lo público, el entrenador intentó sostener una postura diplomática pese al ruido interno. En las últimas horas volvió a expresar su intención de continuar: “Mi objetivo es quedarme la mayor cantidad de tiempo posible”. Esa frase, sin embargo, convive con la sensación de que el vínculo podría romperse si la situación empeora.

El tramo decisivo y el futuro posible

Los próximos 180 minutos del campeonato en Serie A serán clave para definir la suerte europea del Milan. Ese tramo puede funcionar como sentencia deportiva y, al mismo tiempo, como disparador para que Allegri decida cortar el vínculo que hoy corre hasta junio de 2027. Si se abre esa posibilidad, el DT que ganó el Scudetto con el Milan en 2011 está muy asociado con un salto a la selección italiana.

En esa línea, se menciona un escenario de trabajo bajo la guía de Giovanni Malago. Mientras tanto, Ibrahimovic aparece como alguien que buscaría consolidar poder dentro del club como “hombre fuerte”, en un intento por ordenar el rumbo desde su influencia directa.

En el entorno también crecen los rumores sobre un posible pedido para instalar a Fabio Paratici como director deportivo. La idea sería que ese rol encabece un recambio grande durante el próximo mercado de verano, con una reconstrucción profunda que, por ahora, está más cerca de los pasillos que de los comunicados oficiales.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.