En una charla en un podcast conducido por el exrapero K-Mel, Samir Nasri repasó el comienzo poco convencional de su carrera, que luego tendría brillo en el máximo nivel. El exjugador de Olympique de Marsella y de la Premier League sorprendió a su entrevistador al admitir que sus primeras inscripciones en el fútbol de club se hicieron mediante una licencia trucha.

“Arranqué con una licencia falsa: jugué con el nombre de otra persona”, confesó el nacido en Marsella. La trampa tuvo un motivo bien concreto: en ese momento, Nasri tenía apenas cuatro años, pero las pautas de la Federación Francesa de Fútbol (FFF) exigen que los chicos tengan mínimo cinco o seis para anotarse en la categoría U6. Para que pudiera pisar la cancha desde temprano, su club local tomó medidas extremas.

Nasri contó cómo el entorno logró mantener oculto su nombre real ante las autoridades durante sus años iniciales. “Trajeron a un chico de mi barrio que tenía la edad correcta para tener la licencia y durante dos temporadas yo jugué como Alexandre Maras”, explicó el exfutbolista de la selección francesa en la entrevista.

El ardid necesitó un trabajo constante alrededor del joven talento para que no cometiera ningún error. En ese sentido, detalló: “Me dijeron: ‘Vos pareces francés’ y jugué con ese nombre falso hasta que tuve edad para tener una licencia. En los partidos me ‘adiestraban’ diciéndome: ‘No te olvides: tu nombre es Alexandre’”.

Ese Alexandre Maras, que figuraba ante la gente vinculada al fútbol, no tardó en salir de la sombra: su capacidad terminó llamando la atención de los clubes más grandes del país.

Luego de un período de dos temporadas en Pennes-Mirabeau, el enganche juvenil dio el salto hacia los gigantes de la costa mediterránea. “Firmé con Marsella con nueve años y a los 13 entré al centro de entrenamiento”, describió el futbolista.

Aunque sus primeros pasos estuvieron ligados a un nombre prestado, la confianza en su talento se veía desde muy chico. “Desde los siete años quería hacer una carrera en el fútbol, pero fue a los 13 cuando me di cuenta de que tal vez había algo. Y más todavía cuando formé parte del seleccionado sub-16 de Francia”, señaló.

El crecimiento dentro de las categorías de Marsella vino acompañado por un respaldo económico importante para un futbolista adolescente. Nasri reconoció que recibió trato especial para asegurar que permaneciera en el club. En ese marco, aseguró que desde los 13 cobraba 5.000 francos por mes, una cifra que hoy equivale aproximadamente a 1.153 euros.

Además, su familia recibió un monto grande en concepto de ayuda para su desarrollo y para resolver cuestiones logísticas. “Para comprar un auto”, explicó Nasri, aludiendo a un cheque de 150.000 francos (cerca de 34.605 euros) que se le entregó a sus padres. Incluso antes de esa compra, el club, con la intención de facilitarle el entrenamiento, había llegado al punto de ponerle un chofer particular para trasladarlo hacia y desde las prácticas en Marsella.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.