PSG, campeón francés, decidió ordenar el parte médico de su figura tras una noche que generó preocupación: Ousmane Dembélé fue retirado como medida preventiva luego de sentir molestias en el gemelo derecho durante el partido del domingo ante Paris FC. La institución confirmó oficialmente que el futbolista de 29 años continúa en tratamiento durante los próximos días, con cuidados específicos orientados a controlar la molestia.
La imagen del ganador del Balón de Oro pidiendo el cambio, con gestos de dolor que derivaron en alarma instantánea en la parcialidad visitante, activó un primer temor. Sin embargo, los estudios y las evaluaciones posteriores indicaron que el escenario no sería tan grave como se pensó en un inicio. En ese contexto, el cuerpo médico seguirá de cerca la evolución del extremo mientras PSG se prepara para el viaje a Budapest, previsto para más adelante en el mes.
El contexto tras la derrota en el clásico
La situación se terminó de instalar en la conversación pública después de la caída 2-1 en el derby parisino. El entrenador, rápidamente, intentó bajar la tensión y sostuvo que el cambio del jugador por Gonçalo Ramos no respondió a un problema de largo plazo.
Enrique manifestó ante los medios: “Creo que es solo cansancio. Lo que decimos hoy es especulación, pero no creo que sea algo serio, y todavía quedan dos semanas”.
Qué arrojaron los estudios y cómo encaja en la agenda
El optimismo del DT se apoya en reportes que señalan que Dembélé no habría sufrido una rotura importante. De acuerdo con nuevas revisiones, presenta un cuadro de incomodidad muscular en el gemelo, pero sin lesión, un dato que mejora de manera clara sus chances de llegar en condiciones al cruce europeo que PSG afrontará contra el Arsenal de Mikel Arteta.
En cuanto al rendimiento, Dembélé viene siendo determinante para los parisinos en la temporada: acumula 19 goles y 11 asistencias en 39 presentaciones en todas las competiciones.
Su posible recuperación resulta clave para que PSG mantenga la aspiración de conquistar un segundo título continental consecutivo. La final está pautada para el 30 de mayo, y en ese marco el cuerpo médico encara una cuenta regresiva de 12 días para que el francés vuelva al 100% de su estado físico.
Desde el club se transmitió confianza en que el descanso y el manejo del cuadro alcanzarán para que el jugador esté disponible. Fuentes internas remarcaron que no ven una gran preocupación por su participación en Budapest, pese a que durante esta semana el entrenamiento se encaró con prudencia.
Impacto en la selección y expectativa para el partido en Hungría
El seguimiento de la lesión también será observado por el cuerpo técnico de la selección francesa. Dembélé es una pieza importante dentro del esquema de Didier Deschamps y ya fue incluido en la nómina para el Mundial 2026. Un contratiempo en esta etapa no solo podría afectar la búsqueda de trofeos de PSG, sino que también podría complicar su puesta a punto para el torneo en Norteamérica.
Por lo pronto, la expectativa es que el delantero se ausente de algunas actividades mediáticas y que realice tareas de baja intensidad durante el día a día. Aun así, el plan apunta a que sea quien asuma el liderazgo ofensivo cuando se escuche el himno de la Champions en Hungría.
