Tras disputar 120 minutos en la final de la Champions League del sábado, el defensor central de Arsenal, William Saliba, encendió alarmas importantes por una lesión en la espalda. Sin embargo, después de los estudios médicos realizados el lunes, esas preocupaciones se disiparon y el jugador quedó confirmado para integrar la convocatoria de la selección de Francia. En la conferencia de prensa del miércoles, el entrenador Didier Deschamps dio tranquilidad y aseguró que el zaguero no deberá afrontar un período prolongado fuera de las canchas. El DT incluso reconoció que Saliba podría haber estado en condiciones de jugar ante Costa de Marfil, pero explicó que no lo hará: “William está bien, se lo va a administrar. Si tuviera que jugar mañana, jugaría. Estaba listo para jugar, pero no va a hacerlo. Es una gestión, como con otros”.
Si bien la preocupación física quedó controlada, el impacto mental de quedar afuera en el cierre de la temporada europea sigue siendo un desafío para el futbolista de 25 años. Arsenal acompañó en todo momento al jugador y el cuerpo técnico estuvo encima del proceso. Aun así, la llegada a la concentración nacional implica reencuentro con cinco integrantes del plantel campeón de PSG: Ousmane Dembele, Bradley Barcola, Désiré Doue, Warren Zaire-Emery y Lucas Hernandez arribaron al campamento con la energía alta después de conquistar el trofeo más importante.
La diferencia de sensaciones fue marcada, y Deschamps remarcó la necesidad de recomponerse mentalmente para que el defensor de confianza vuelva a enfocarse en el escenario internacional. En ese sentido, el seleccionador valoró el aspecto anímico del grupo y sostuvo: “De los seis jugadores de la final, cinco tenían una sonrisa… y en apariencia habían celebrado bastante. Para William fue más difícil”.
Con Saliba como titular indiscutido en la defensa francesa —acumula 31 partidos con la camiseta nacional—, el objetivo principal del cuerpo técnico es mantenerlo en óptimas condiciones. Por eso, el equipo médico seguirá de cerca su evolución en los próximos días para confirmar que no quede ninguna secuela de la exigente campaña con su club. Aunque el zaguero no jugará el amistoso contra Costa de Marfil, la decisión responde a la necesidad de darle descanso a la espalda. Desde el área técnica sostienen que apurarlo para un encuentro de exhibición sería un riesgo innecesario luego de un año agotador. La prioridad absoluta es que el defensor vuelva al cien, tanto en lo físico como en lo mental, antes de que el prestigioso torneo global comience oficialmente.
Saliba continuará con un plan de recuperación personalizado mientras Francia encara los compromisos de la selección, empezando por el amistoso contra Costa de Marfil. Si la evolución acompaña, podría contar con minutos valiosos el lunes en el encuentro amistoso ante Irlanda del Norte, con el fin de recuperar ritmo de competencia. Todo el trabajo de preparación está orientado a asegurar que el central llegue completamente recuperado para el debut de Francia en el Mundial, previsto para el 16 de junio, cuando enfrente a Senegal.
