La lógica futbolera más clásica sostiene que los equipos sólidos se arman desde el “esqueleto” y que ese esqueleto empieza en la base. En ese sentido, si no hay zaguero central de garantías, es difícil aspirar a mucho. Por eso, de cara a este verano, se abrió un debate constante sobre las alternativas disponibles para la selección masculina de Estados Unidos.

Con pocas semanas por delante del Mundial, hay un nombre que aparece como titular fijo en esa posición: Chris Richards. El resto del abanico incluye perfiles con virtudes y también con contras bien marcados. Algunos no tienen el rodaje suficiente; otros pueden llegar con una experiencia que, para el contexto, no termina de encajar. Incluso aparece un jugador cuya condición de futbolista de la USMNT podría estar o no estar del todo definida.

En definitiva, la defensa central sigue siendo uno de los puestos que más obliga a Mauricio Pochettino a pensar. ¿A quién convoca? ¿Qué parejas tienen más sentido? ¿Cambia la decisión según el rival? No hay respuestas automáticas y el DT deberá ordenar esa ecuación partido a partido.

De un vistazo: el “pool” de centrales

  • Chris Richards es el único seguro como titular en el corto plazo.
  • Puede haber variantes si Pochettino opta por esquema con tres defensores.
  • Hay alternativas que no son “centrales puros”, capaces de actuar en carril o como tercer zaguero.
  • Noahkai Banks entra fuerte en la conversación, aunque con dudas recientes por minutos.
  • Trusty podría estar más arriba por el momento reciente con la USMNT.
  • Ream aparece como pieza clave, pese a una lesión que no sería determinante para el Mundial.

Alternativas que mutan: centrales “no tradicionales”

Estados Unidos podría terminar poniendo en cancha a un defensor que no necesariamente sea un zaguero central de dedicación total. Especialmente si Pochettino se inclina por un sistema con tres atrás, aparece un abanico de ajustes tácticos y roles híbridos.

Uno de esos casos es Alex Freeman. En sus primeros dos partidos como titular con Villarreal le ha ido bien y, además, tiene la capacidad de ocupar lugar como tercer central o, si se necesita, como lateral derecho. Joe Scally también puede desempeñarse en funciones similares y, por la experiencia de nivel que acumuló en la Bundesliga, podría al menos resultar una opción sólida como recambio.

Tanner Tessmann es otro nombre que podría bajar para integrarse a una línea defensiva como zaguero central. Ya lo hizo esta temporada en Lyon, por lo que no sería una idea improvisada.

Aun así, incluso considerando estas variantes, hay centrales de formación clásica en la lista. Entre ellos aparece uno que sigue siendo de los más comentados dentro del grupo.

Noahkai Banks: talento alto, dudas de contexto

Noahkai Banks está en el centro de la conversación. El interrogante principal es dónde encaja mejor: como central fijo, como opción para un rol específico o como alternativa con margen de crecimiento.

Los puntos a favor son claros. Se trata de un zaguero joven con talento y con experiencia de alto nivel, además de un potencial que, por lo mostrado, parece enorme. El problema es que hoy su situación no está del todo cerrada: si no queda definido antes de un Mundial, ¿cuándo debería quedar? En esa línea, también pesa que todavía no aparezca completamente comprometido con el proceso.

Desde que se hizo visible esa incertidumbre, su rendimiento en la Bundesliga no fue el esperado. En los últimos dos meses apenas jugó 45 minutos en total, algo que no es ideal para su desarrollo, justo cuando el torneo grande se acerca.

Con todo, Banks mantiene un techo altísimo y un talento real en el presente. Si quiere ser parte del equipo este verano y también proyectarse hacia adelante, hay chances de que termine siendo parte de la historia.

Además, viene de una lesión fuerte: en 2022 sufrió una lesión en el tendón de Aquiles que lo dejó afuera. La pregunta que queda abierta es cómo llega y qué lugar ocupa pensando en el Mundial de 2026.

Robinson, Trusty y el momento con la USMNT

En MLS, el arranque de FC Cincinnati no fue el mejor, pero el historial de Robinson suele pesar más que el contexto inmediato. Aun así, cuesta afirmar que haya “levantado” mucho su nivel recientemente en comparación con otros. De todas formas, su currículum tiene puntos que lo sostienen: un gran recorrido en los Juegos Olímpicos, que sirve para mantenerlo dentro del radar.

Trusty podría estar incluso más arriba en la lista de lo que parecía. Sus últimas dos presentaciones con la USMNT fueron buenas: la que jugó ante Uruguay rozó lo excelente. Esa señal lo ubica como parte del plantel, pero surge la duda concreta de si puede convertirse en titular.

La respuesta podría ser sí. En Celtic, Trusty se mostró constante y se ganó una oportunidad que venía esperando. En sus dos apariciones más recientes pareció aprovechar ese chance y mostró el nivel que lo llevó a disputar partidos en la élite europea. Al menos, hoy está en carrera, un lugar bastante mejor que el que tenía hace solo unos meses, cuando aguardaba con paciencia para demostrar su capacidad.

También aparece un central de Toulouse que venía con frustración desde hace tiempo: en 2022 quedó afuera por decisión deportiva y luego, en 2024, se lamentó por no haber participado en la Copa América. Sin embargo, con el paso de los años se mantuvo cerca del grupo y este verano tendrá chances reales de pelear por un lugar en el once.

McKenzie, por su parte, tuvo una temporada positiva en Ligue 1. Si bien todavía no consiguió consolidar un rol fijo como titular con la USMNT, su crecimiento ha sido constante. Hay un detalle: es un zaguero que comete errores con cierta frecuencia. Con el tiempo, esos fallos bajaron, pero de todos modos siguen siendo un factor importante antes de un torneo donde cualquier equivocación puede terminar con la campaña de un equipo.

Ream: el “líder” que sostiene la estructura

¿Hay dudas sobre Ream? Claro que sí. El veterano de la USMNT atraviesa una lesión en este momento, aunque no sería un impedimento que arruine sus expectativas para el Mundial. Cuando jugaba en Charlotte FC también hubo momentos complicados, y en ese tipo de escenarios se vio el valor que aporta.

Lo concreto es que la defensa de Charlotte FC se vino abajo cuando Ream no estuvo. Ese contraste funciona como recordatorio de lo que ofrece tanto a su club como a la selección.

Hasta ahora, Pochettino apoyó mucho su idea en Ream y por una razón clara: liderazgo, capacidad de pase, experiencia y esos intangibles que en un Mundial suelen marcar diferencias. Ahora bien, el otro gran interrogante es si puede sostener el ritmo que exige el torneo. ¿Necesita que lo rodeen con piezas adecuadas para no quedar expuesto? Ese es uno de los puntos más importantes del verano para la USMNT y, por ahora, todo indica que Pochettino confía en que sí.

Richards y el “seguro” del equipo

En este caso no hay margen para la duda. Si Richards está en condiciones, juega. Y aun si no llegara perfecto físicamente, la probabilidad de que igualmente sea parte del once sigue siendo alta.

Richards además es una pieza muy relevante para la USMNT actual, principalmente por el liderazgo que suma. En el último año y pico dio saltos importantes en su rendimiento, lo que lo deja bien posicionado para tener impacto en el Mundial. Con él dentro, el equipo estadounidense se ve claramente mejor. Si no estuviera, sería un problema grande: algo que Pochettino, por supuesto, preferiría evitar.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.