Andy Robertson salió al cruce de las críticas que se vienen llevando a Isak y Wirtz durante toda la temporada. Liverpool apostó fuerte por ambos y, en un contexto de reconstrucción grande de plantilla, los desembolsos terminaron escalando: primero se pagaron 116 millones de libras por Wirtz, cifra récord del club, y poco después esa marca quedó superada con 125 millones de libras por Isak, que pasó a ser el récord británico. A pesar del esfuerzo económico, el dúo no logró sostener de forma constante su mejor versión en un año que se le complicó a los Reds.
Datos clave
- Liverpool invirtió 116 millones de libras por Wirtz y luego abonó 125 millones por Isak, en el marco de una reconstrucción de plantel.
- Robertson considera que el debate por las cifras de fichajes aumentó la presión y la lupa sobre jugadores jóvenes.
- El lateral sostuvo que el precio de mercado no depende del futbolista, sino de variables externas.
- El defensor espera despedirse de Liverpool en el partido ante Brentford del domingo.
- Tras nueve años, dejará Anfield con 377 partidos, 14 goles y 69 asistencias, además de nueve títulos importantes.
La presión por los montos y la mirada sobre los jóvenes
Robertson, que llegó desde Hull City a Liverpool por 8 millones de libras en 2017, entiende que la temporada tuvo un clima de exigencia extra alrededor de los traspasos. Para el escocés, ese peso adicional no necesariamente refleja el rendimiento real de los jugadores, sino que termina condicionando el análisis y adelantando juicios.
El defensor remarcó que su lectura del presente del club no se parece a la etapa inicial de 2017, sino a un momento de transición. En sus palabras, el campeonato tuvo altibajos y falta de regularidad, en parte porque llegaron futbolistas por los que todos se ilusionaron, con la expectativa de que terminen teniendo carreras enormes en Liverpool. Sin embargo, señaló que se trata de jóvenes y que por eso probablemente necesiten algo más de tiempo para terminar de afianzarse.
“El jugador no controla el precio”: el argumento de Robertson
Robertson insistió en que los futbolistas no deberían ser evaluados por el tamaño de la cifra que se pagó por ellos. Argumentó que el mercado define el valor y que los jugadores no tienen injerencia en esa etiqueta. Si un club decide pagar ese monto, o si el propio club vendedor pone un precio para negociar, eso no tiene relación directa con las condiciones del jugador en sí.
En esa línea, el lateral aseguró que, tanto en entrenamientos como en partidos, vio señales claras sobre el carácter, la actitud y las condiciones de Isak y Wirtz para rendir en Liverpool. Aun así, concluyó que el proceso indica que hace falta un margen de adaptación: la necesidad de tiempo aparece como una variable clave para que el rendimiento termine de estabilizarse.
Inconsistencia, búsqueda de respuestas y el futuro del club
Robertson también reconoció que Liverpool atraviesa una fase de transición después de años compitiendo por grandes conquistas. Admitió que la irregularidad terminó marcando el torneo: jugadores de experiencia y los recién incorporados no lograron sostener de manera frecuente el nivel que el equipo pretende.
“Algunos futbolistas que han jugado a un nivel altísimo no han estado a la altura de eso”, señaló. Si se suma todo ese panorama, para él queda claro por qué el equipo tuvo un campeonato inconsistente: esa es, dijo, la gran frustración del plantel.
Además, afirmó que intentaron encontrar regularidad y respuestas durante la temporada, pero no lograron dar con el camino. También sostuvo que el equipo se volvió, en distintos tramos, demasiado fácil de enfrentar. En ese sentido, no esquivó la autocrítica: reconoció que no hay manera de ocultar lo que pasó. Pero miró hacia el futuro con optimismo y confió en que, dentro del vestuario, hay material suficiente para volver a conseguir cosas importantes.
Robertson remarcó que esa es la meta del club y de todos: volver a ser competitivos y conseguir títulos. Dijo que le hubiese gustado que ese regreso ocurriera ya en este campeonato, porque incluso habría sido lógico sumar trofeos a un historial ya de por sí relevante. No se dio, admitió, y por eso entiende que el próximo ciclo será el momento para retomar el impulso.
El adiós: partido con Brentford y balance de su ciclo
Se espera que Robertson dispute su último partido con la camiseta de Liverpool ante Brentford el domingo. Así, pondrá fin a un período de nueve años cargados de trofeos en Anfield.
El defensor se irá después de acumular 377 apariciones en todas las competiciones, con 14 goles y 69 asistencias. Además, sumó nueve títulos importantes con los Reds, completando un ciclo que dejó huella en el club.
