España tocó la cima recién en 2010 y, desde entonces, encadenó una caída profunda en sus actuaciones en Mundiales. Con la edición de 2026 en el horizonte, el objetivo es claro: reivindicarse y volver a ser protagonista.

Durante décadas, La Roja arrastró la sensación de que “le faltaba algo” para dar el salto definitivo. En los grandes torneos, el equipo terminaba despidiéndose con arrepentimientos y preguntas incómodas, sobre todo alrededor de su mentalidad.

La camiseta española fue llevada por figuras como Alfredo Di Stéfano, Paco Gento, Ricardo Zamora, Raúl González y Fernando Hierro, entre otras. Sin embargo, pese a que sus nombres quedaron grabados en la historia del fútbol, ninguno logró levantar el trofeo mundial. Recién a comienzos del siglo XXI comenzó a asomarse la etapa dorada de La Roja…

El despegue: Euro 2008 y Sudáfrica 2010

  • España ganó la Eurocopa 2008 y rompió una sequía de 44 años.
  • El equipo fue liderado por Luis Aragonés, que derrotó a Alemania en la final.
  • La base de esa generación llegó al Mundial 2010 con nombres como Casillas, Puyol, Ramos, Iniesta, Xavi, David Villa y Fernando Torres.

El ciclo de logros internacionales sin precedentes arrancó con la Euro 2008. En esa final, el conjunto comandado por Luis Aragonés superó a Alemania y se quedó con el título continental por primera vez en 44 años.

El paso siguiente fue el Mundial de 2010 en Sudáfrica, con una camada enorme de talento. Iker Casillas, Carles Puyol, Sergio Ramos, Andrés Iniesta, Xavi Hernández, David Villa y Fernando Torres eran parte de un equipo que parecía destinado a escribir una nueva historia.

Camino a la final y definición en tiempo extra

  • Debut: derrota ante Suiza.
  • Cuartos: victoria ajustada ante Paraguay.
  • Semifinal: triunfo ante Alemania.
  • Final: España enfrentó a Holanda (Países Bajos).

El camino hacia la gloria no fue lineal. En el estreno, España cayó con Suiza. A partir de ahí, se sostuvo con batallas memorables en cuartos y semifinales, superando a Paraguay y a Alemania, respectivamente, hasta llegar a la final.

El 11 de julio de 2010, en Soccer City de Johannesburgo, se vivió una escena para recordar. Casillas confirmó su jerarquía con una gran intervención mano a mano ante Arjen Robben, en un momento clave. Luego, apareció Iniesta para marcar el gol del triunfo en el tiempo suplementario, y España se coronó campeona del mundo por primera vez en su historia.

En ese período, no había forma de frenarla. Además, España defendió el título europeo en 2012 con éxito. Pero esa victoria en Polonia y Ucrania también terminó funcionando como una señal inesperada del final de una era.

El quiebre: de la gloria al golpe en 2013

  • La caída llegó antes de lo esperado.
  • En la final de la Copa Confederaciones 2013, Brasil goleó a España.
  • El partido se jugó en el Maracaná y tuvo a Neymar como figura.

Hay una lógica del deporte: lo que sube, termina bajando. Aunque era cuestión de tiempo para España, el desplome llegó más rápido de lo que nadie imaginaba.

El golpe más duro se dio en uno de los estadios más legendarios del planeta: el Maracaná. En la final de la Copa Confederaciones 2013, La Roja fue arrollada por Brasil, impulsado por Neymar.

Y aun así, nadie habría anticipado que el equipo de Vicente del Bosque quedaría eliminado en fase de grupos en el Mundial siguiente. Lo más impactante fue que el adiós se consumó ya en la segunda fecha: España perdió con Holanda en el primer partido y luego fue superada por Chile en el segundo.

Ese recorte tan temprano fue un golpe amargo para La Roja. Después, varias figuras colgaron la camiseta para abrirle paso a una nueva generación, que cargó con el desafío de igualar —o al menos acercarse— a lo logrado por quienes habían marcado el camino.

Las preguntas del recambio

  • ¿Quién podía ser el sucesor de Casillas?
  • ¿Cómo reemplazar el rol defensivo que dejaba Puyol?
  • ¿Existía la posibilidad de volver a encontrar a un Iniesta o a un Xavi?

El panorama dejaba dudas por todos lados. Había que ver si España podía encontrar un relevo a la altura de Casillas, cómo cubrir el vacío en defensa que dejaba Puyol y, además, si era posible hallar otra versión de Iniesta o Xavi.

Mientras tanto, a nivel de clubes el fútbol español seguía con vida y potencia en Europa. Barcelona y Real Madrid ganaron Champions League, y Sevilla prácticamente se adueñó de la Europa League.

En la selección, en cambio, costó desprenderse del “trauma” de Brasil 2014. Las eliminaciones consecutivas en octavos de final en Rusia 2018 y en Qatar 2022 dejaron en evidencia que lo que se había logrado en Sudáfrica 2010 no iba a ser tan fácil de repetir.

Parte del origen del declive se vinculó con la base táctica que había construido Pep Guardiola en Barcelona, con el famoso tiki-taka. Por eso, el descenso coincidió con la salida del entrenador catalán del Camp Nou al terminar la temporada 2011-2012.

En ese punto, estaba claro que a España le hacía falta algo especial para volver a la cima. Y, como suele pasar, el “factor que faltaba” apareció desde La Masía, el lugar donde Iniesta, Xavi y Puyol se formaron.

Yamal: el nuevo valor que acelera el futuro

  • Lamine Yamal es un talento singular incluso para la vara de La Masía.
  • El 29 de abril de 2023 recibió su debut profesional de manos de Xavi.
  • España volvió a brillar en Euro 2024, donde derrotó a Inglaterra en la final.

Aun dentro de estándares altísimos, Lamine Yamal destaca por una capacidad diferencial. En la fecha del 29 de abril de 2023, los hinchas españoles no olvidarán el momento: fue el día en que Xavi, uno de los símbolos del mejor período de España y entrenador de Barcelona en ese entonces, le entregó el debut profesional.

El estilo de juego del juvenil recordó al de Lionel Messi: encaraba a los defensores sin miedo y parecía pegarle a la pelota como si estuviera adherida a su pie izquierdo. Con un talento de ese nivel, tanto Barcelona como la selección se sintieron afortunados por tenerlo en un tramo oscuro.

Más de un año después de su presentación profesional, Yamal tuvo un rol central en la recuperación de España. En la Euro 2024, el equipo volvió a lo que era: ganó la final frente a Inglaterra. Así, una nueva joya salida de La Masía comenzó a liderar una camada con Nico Williams, Unai Simón, Mikel Oyarzabal, Pedri, Gavi y Marc Cucurella.

Claro que poner sobre un chico menor de 20 la presión de un país completo no parece justo. Aun así, sus actuaciones en la cancha mostraron que puede sostener ese peso e incluso más.

Por más que todavía sea temprano para comparar, cargar con una nación entera en los hombros no ocurre seguido: la referencia más cercana es la de un 17enne Pelé en el Mundial de 1958 con Brasil.

Yamal tiene condiciones para sacudir el Mundial y también demostró que puede rendir en escenarios grandes. Pero para coronarse como campeón del mundo, se necesita algo más.

La gran incógnita es el liderazgo: ¿posee las cualidades que España requiere? Si no, habrá que ver si alguno de sus compañeros puede asumir ese rol. Aunque esta nueva generación tiene calidad y es de las mejores selecciones del planeta, no es comparable con la del 2010.

El Mundial 2026 en Norteamérica: volver a ser contendiente

  • La Copa del Mundo 2026 se jugará en Estados Unidos, México y Canadá.
  • La misión es la misma: ser campeón.
  • España deberá lidiar con la historia y también con el favoritismo.

Antes de la Euro 2008, España vivía en una mezcla de finales cerca y derrotas dolorosas. Pero con el giro del guion al inicio del siglo XXI, también cambió el tipo de expectativa: ahora el mundo espera que el equipo compita para ganar y que pelee por títulos en cada torneo.

La mirada está puesta en Norteamérica, donde se disputará el Mundial 2026. El objetivo continúa intacto: conseguir el trofeo. ¿Será fácil? Obviamente no. ¿Puede España repetir la hazaña? Hay argumentos para pensar que sí.

De todos modos, no faltan rivales con credenciales. Argentina, con Lionel Messi, llega como campeona vigente. Portugal tendrá a Cristiano Ronaldo como estandarte. Kylian Mbappé y Francia están en condiciones de llegar a una tercera final consecutiva. Carlo Ancelotti sabe cómo exprimir lo mejor de Brasil.

Inglaterra también aparece con señales de amenaza, con Thomas Tuchel al mando, buscando romper por fin una sequía de grandes trofeos. Alemania, aunque no esté en su mejor versión, sigue siendo un rival peligroso.

Además, siempre existen los “caballos oscuros” que se escapan de los pronósticos. Marruecos hizo historia en Qatar y sueña con repetir en Norteamérica. Japón vuelve a ser un equipo para tener en cuenta. Y los anfitriones, con margen para sorprender, especialmente Estados Unidos y México.

Tras tres finales sin poder levantar el trofeo, España también deberá superar el peso de la historia y, además, la carga de ser favorita para muchos. Gran parte del rumbo dependerá del pie izquierdo letal de Yamal, que sueña con conquistar el premio más prestigioso del fútbol siendo apenas un adolescente, como antes lo soñaron Pelé y Mbappé.

El Mundial podría ser su coronación: el momento en que se instale como el mejor jugador del planeta y se termine una espera por una segunda estrella que, en 2010, parecía que iba a durar mucho más.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.