Mientras la mayoría del plantel de Arsenal estaba pegado a las pantallas en London Colney, Declan Rice vivió el tramo final de la pelea por el título de una manera bien distinta. El mediocampista contó que, durante el cruce decisivo de Manchester City ante Bournemouth, la ansiedad se le hizo tan intensa que necesitó salir a caminar largo rato por las canchas de entrenamiento para poder mantener la calma.
“Llevé al guardia de seguridad, Pete, durante los primeros 40 minutos caminamos por cada cancha que se podía. Íbamos charlando de cosas cualquiera”, explicó Rice. “Y después escuchamos la explosión de festejo, volvemos para adentro por el primer gol. Yo pensé: ‘bueno, otra vez’. Y en el trayecto, les dije a todos: ‘quédense sentados en el mismo lugar’. Después, literalmente, volvimos cuando faltaban cinco minutos y ya estaba, pero no podía mirar”.
Bukayo Saka, en tanto, calificó la acción de su compañero como “ridícula”. “Este tipo debe haber dado como 12 vueltas por el entrenamiento. Todos lo mirábamos por televisión. No podía verlo. Fue una locura”, sostuvo.
Rice llegó a Arsenal en 2023 y describió lo que significó ganar la Premier League como algo extremadamente emotivo, teniendo en cuenta que al club le llevó 22 años volver a vivir una atmósfera así. También se refirió a Saka, que está en el club desde los tiempos de su formación. “Emocionante. Fue como: ‘han pasado 22 años’. Él estuvo desde el principio. Es un chico de Arsenal desde, ¿seis o siete? Entonces para él, Dios sabe cómo habrá sentido todo esto, porque para mí ya es leyenda del club”, señaló Rice.
“Pero en mi caso, yo llevo tres años acá y tuve tres derrotas cerradas. Entonces ganar ahora con este equipo es la razón por la cual llegué a este club. Yo sabía que íbamos a ganar. Es más: lo sentí antes. Me pasó algo con esta institución, con estos jugadores, y con hacia dónde iban en la trayectoria. Sabía que de una u otra forma íbamos a lograrlo, y llegó de la manera más linda”, agregó.
Las celebraciones no quedaron solo en el centro de entrenamiento. Saka contó que varios futbolistas hicieron un viaje improvisado al Emirates Stadium en las primeras horas de la mañana para empaparse de lo logrado. Lo que en principio iba a ser un momento tranquilo de reflexión terminó convirtiéndose en una interacción muy especial con los hinchas de los Gunners que se mantuvieron despiertos para celebrar.
“Un delirio, un delirio. Perdón por mi voz, estoy todavía tratando de encontrarla”, dijo Saka. “Pero sí, toda la noche fue especial: desde el entrenamiento hasta la salida por la noche. Y después en el Emirates también, la pasamos increíble. En mi caso, ni siquiera quería dormir. No necesitaba dormir”.
El equipo de Mikel Arteta levantará el trofeo de la Premier League en Crystal Palace este domingo. Con la conquista ya asegurada antes de la última fecha, Arsenal mira ahora hacia un objetivo histórico: buscar el doble cuando dispute la final de la Champions League ante Paris Saint-Germain en Budapest el 30 de mayo.
