El defensor argentino Cristian Romero volvió a Inglaterra de cara al duelo del domingo ante Everton, en un cambio respecto de la idea inicial de quedarse en Sudamérica para continuar con su recuperación. Su situación, además, quedó en el centro de la polémica en las últimas horas: desde que se conoció un viaje para asistir a un partido vinculado a su ex club Belgrano, el episodio generó malestar dentro del entorno de Tottenham, que vive una etapa decisiva en la lucha por evitar el descenso. La visita del zaguero también reavivó dudas sobre su futuro a largo plazo, en un contexto donde incluso se mencionó la posibilidad de un movimiento hacia España en el mercado de verano.
El regreso que llegó tarde para calmar el clima interno
Romero había viajado a su país para seguir con la rehabilitación de una lesión de rodilla, sufrida en el encuentro ante Sunderland. Sin embargo, antes de retornar, su decisión de presenciar un partido en el que intervino Belgrano mientras Tottenham atravesaba una amenaza real de perder la categoría provocó un fuerte revuelo en el norte de Londres. El momento no fue menor: el club llega a una fecha clave donde, en términos deportivos, una victoria podría resultar determinante para alejarse del fondo de la tabla.
Ese marco explica por qué la llegada del defensor a Inglaterra no alcanza, por sí sola, para bajar la tensión. El debate sobre su conducta se mezcló con la preocupación por su continuidad en el proyecto. En paralelo, comenzaron a circular informaciones que lo vinculan con un posible traslado a España durante el próximo verano, lo que agrega otra capa de incertidumbre para un equipo que necesita estabilidad en lo anímico y en la planificación.
Críticas desde afuera: el rol de capitán y el mensaje al vestuario
Las imágenes que mostraron a Romero en Argentina y el contexto del viaje dispararon los cuestionamientos de figuras vinculadas al club, en especial por la lectura que se hizo sobre su responsabilidad como líder del plantel. En esa línea, el ex volante y entrenador Glenn Hoddle cuestionó con dureza su proceder, sosteniendo que la conducta no se condice con el rol de capitán y con el momento que vive Tottenham.
- Hoddle afirmó que, si dependiera de él, no dejaría que el jugador regrese: lo consideró un ejemplo de “egoísmo” y cuestionó la idea de volver para asistir a un partido, más allá de posibles motivos familiares.
- También remarcó que no ve cómo justificar el viaje si la decisión se vincula a un evento deportivo, y sostuvo que, de ser así, lo mejor sería que permanezca en Argentina para no afectar la dinámica del equipo.
Otra voz crítica fue Teddy Sheringham, quien apuntó directamente a la ausencia del defensor en un momento que calificó como histórico para el club. Para Sheringham, el hecho de que el capitán no esté con el plantel no solo altera la preparación, sino que además envía un mensaje negativo hacia el resto del grupo.
- Sheringham señaló que el partido se vive con mucha presión y que la ausencia del capitán no ayuda a establecer un buen ejemplo.
- Interpretó la situación como un acto “desprolijo” o “indisciplinado” para quien debe representar la seriedad del compromiso.
- Se sumó a la idea de que la salida del jugador marca un precedente que puede impactar en la convivencia y en cómo se toman decisiones similares en el futuro.
En ese marco, la discusión también giró alrededor de la lógica del pedido: Sheringham se preguntó si sería aceptable que cualquier futbolista haga un viaje por motivos vinculados a su club de la infancia en una fecha crucial. La conclusión fue clara: el capitán debe estar junto a sus compañeros, especialmente para sostener el acompañamiento desde el vestuario.
El parte médico, la postura de De Zerbi y el horizonte del “domingo decisivo”
Romero, más allá del ruido mediático y el debate en torno a su conducta, sigue apartado por la lesión de rodilla que arrastra desde el partido ante Sunderland. Tottenham, aun sin poder contar con él para jugar, confía en que su presencia alrededor del plantel pueda aportar un impulso anímico en la previa del choque del domingo.
El entrenador Roberto De Zerbi fue consultado por el tema del futuro del defensor y prefirió no entrar en especulaciones más allá del corto plazo. En su explicación, sostuvo que Romero está atravesando un proceso de recuperación con vistas a la Copa del Mundo, y que la decisión de viajar a Argentina para completar la rehabilitación se tomó junto con el cuerpo médico, incorporando personal sanitario del país.
- De Zerbi explicó que Romero se está preparando para la Copa del Mundo con una lesión en curso.
- Señaló que “no cambió nada”: el plan se sostuvo en función de la mejor recuperación y del seguimiento médico.
- Remarcó que el jugador habló con el staff la semana previa y que, según su lectura, Romero mostró intención de continuar con el equipo.
El DT también dejó una advertencia sobre la convivencia y la autoridad dentro del club. Dijo que no es “tonto” y que no permitiría que un futbolista piense solo por encima de la institución. Al mismo tiempo, sostuvo que con Romero, en su etapa, ha sido coherente desde el inicio hasta el presente, lo que reduce el margen para cuestionamientos desde el plano disciplinario dentro del proyecto.
De cara al fin de semana, Tottenham encara uno de los partidos más importantes de su ciclo reciente, con el futuro en la Premier League en juego. Aunque Romero no estará disponible para el partido, su papel dentro del plantel seguirá ocupando la conversación: luego de una semana marcada por críticas y dudas, el resultado ante Everton puede influir incluso en decisiones más amplias para el verano, desde el liderazgo y la reconstrucción de la plantilla hasta la definición sobre el largo plazo del propio argentino en el club.
