5-4: la semifinal de Champions League más goleadora de la historia, bautizada como “el partido del siglo”. El martes pasado, en el Parque de los Príncipes, Paris Saint-Germain y Bayern Múnich ofrecieron un verdadero desparramo de emociones que el fútbol no veía desde hace años. Todo indicaba que el espectáculo volvería ocho días después, en Múnich.

Las discusiones sobre si ambos equipos podían estar yendo demasiado lejos con planteos defensivos parecieron rebotar en los intérpretes del duelo. En lugar de cambiar el libreto, los futbolistas repitieron una idea fija: no iban a desviarse de su manera de jugar. Preferían insistir con sus virtudes y dejar de lado las grietas.

Mientras tanto, PSG llegaba con un 2-2 ante FC Lorient en la liga, y Bayern con un 3-3 frente a 1. FC Heidenheim en el torneo alemán. Para el conjunto bávaro, además, fue el cierre de una semana en la que encajó once goles en tres partidos, un dato que inevitablemente pesaba.

De un vistazo

  • Semifinal de Champions: PSG vs Bayern, el 5-4 más alto en goles de la historia del certamen.
  • Segundo capítulo en Múnich: el partido quedó 0-1 para Bayern, con gol temprano de Ousmane Dembélé (0-1).
  • Harry Kane igualó en el descuento con un cabezazo, pero no alcanzó: Bayern quedó eliminado.
  • Bayern no convirtió: fue la cuarta vez en la temporada que anotó menos de dos goles, y la primera en once partidos.

Ahora bien: ¿y si en el desquite el Bayern volvía a conceder dos, tres o incluso cuatro? La respuesta era simple, al menos en el discurso: entonces tendrían que marcar tres, cuatro o cinco. En el fondo, para el conjunto alemán lo importante era lo ofensivo, y así lo plantearon tras el primer partido: el gol era lo que menos les quitaba el sueño.

En ese contexto, el 0-1 de Dembélé apenas iniciado el encuentro funcionó como un sobresalto menor. Era, básicamente, otro déficit que había que revertir. Bayern necesitaba como mínimo dos tantos, y la gran incógnita pasaba por cuándo llegaría el primer gol.

Se apagó el gol

Pero los minutos fueron pasando y el marcador no se movió. El 0-1 se mantuvo incluso en el séptimo minuto, en el noveno, al descanso y también después de los 90 reglamentarios. Recién en el tiempo adicional apareció Harry Kane, que logró el empate con un cabezazo. El problema fue el timing: fue demasiado tarde y el Bayern se quedó afuera de la Champions League.

Tras el partido, Joshua Kimmich fue consultado por lo que le faltó al equipo en esta vuelta. La respuesta fue directa: “goles”. Y, aunque suene evidente, en los últimos meses el Bayern había mostrado una regularidad goleadora tan alta que esa carencia resultó llamativa, incluso más que el hecho de recibir muchos.

Con Lucas Olise, Harry Kane y Luis Díaz encontrando el arco con ritmo constante, el Bayern había llegado a una racha de anotaciones que parecía interminable. Uli Hoeneß, por esos días, también aparecía como una especie de motor emocional: a ese paso, los goles salían en cantidad. De hecho, el equipo terminó la temporada con 175 tantos en 52 partidos oficiales, un promedio de más de tres por juego.

Sin embargo, en el partido más grande, el conjunto bávaro no pudo convertir. Fue apenas la cuarta vez de la campaña en la que anotó menos de dos goles en un mismo encuentro, y la primera vez en once partidos. Manuel Neuer, arquero del Bayern, lo resumió sin vueltas: “Hoy no fuimos lo suficientemente efectivos. En ataque no estuvimos lo bastante finos”.

Plan del PSG y presión del Bayern

Después de ponerse en ventaja temprano, PSG asumió un papel más táctico: se replegó y buscó lastimar de contragolpe. Aun así, las transiciones del equipo parisino se apagaban o eran cortadas por una actuación sólida de Neuer. Mientras tanto, el Bayern se dedicó a atacar con insistencia el área rival, acumulando posesión y aumentando la bronca conforme pasaban los minutos, especialmente por una seguidilla de decisiones arbitrales discutidas.

Luis Díaz, Michael Olise y Jamal Musiala se fueron repitiendo en las llegadas, pero los centros y los remates no alcanzaron la precisión necesaria. PSG sí permitió intentos, aunque pocos nacieron desde zonas realmente peligrosas. Con 18 remates, el Bayern apenas llegó a un valor de xG de 1.4, una cifra que dejó en evidencia que las situaciones claras no aparecieron. Kane, cada vez más frustrado, aguantó la pelota y buscó generar roces con los defensores, aunque recién sobre el final se lo vio realmente cerca con una acción decisiva.

Neuer también amplió el diagnóstico: “No tuvimos muchas oportunidades de esas que podés decir que son del cien por cien”. Las mejores chances fueron para Olise (27’) y Jonathan Tah (45’+3). Por su parte, Vincent Kompany elogió el trabajo del PSG: destacó la “defensa increíble” para controlar los centros y el espacio a la espalda. Max Eberl, director deportivo, terminó de completar el cuadro: “Casi nunca tuvimos tiempo de entrar en espacios. Cuando lo lográbamos, volvíamos a su área de inmediato, pero ellos defendieron perfecto”.

El cierre lo dejó Luis Enrique con una frase que encajó con la autocrítica del Bayern: “Hoy nuestra defensa fue mejor que nuestro ataque”. Con ese rendimiento, PSG llega a la final ante Arsenal con un favoritismo incluso mayor que si hubiera dependido de un recital ofensivo en esta serie.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.