La lesión en el gemelo derecho de Neymar se adueñó de la primera jornada de los preparativos de Brasil para el Mundial, en Granja Comary, y volvió a instalar la duda sobre su disponibilidad para el torneo. La CBF tomó medidas excepcionales para preservar la intimidad de las imágenes médicas del crack: se cerró al público un centro local de diagnóstico para garantizar máxima privacidad durante la revisión.

Aunque los profesionales de Santos habían otorgado un primer visto bueno, nuevos estudios terminaron confirmando un edema de grado dos. Esa confirmación dejó al delantero fuera de la dinámica del entrenamiento con el plantel y, en la práctica, lo ubicó como una opción muy poco probable para estar en el amistoso de cara al Mundial ante Panamá.

Lo que dijo Neymar tras los estudios

Con el escenario interno moviéndose entre el nerviosismo y un plazo de recuperación que se estima entre tres y cuatro semanas, Neymar eligió relativizar públicamente la gravedad de sus limitaciones físicas. Antes de presentarse para el servicio con la Selección, el futbolista de 34 años fue sometido a un fuerte escrutinio mediático en Vila Belmiro, donde los interrogantes giraron en torno a su estado real.

Cuando los periodistas le consultaron de manera directa si el gemelo estaba “bien”, Neymar respondió con contundencia, dejando en claro que no veía el problema como algo grave: “Está acá, todo intacto”. Y, cuando surgieron versiones que sugerían que el contratiempo podría poner en riesgo su participación en el Mundial, el delantero salió al cruce con una frase tajante: “¿Cuál es el problema?”.

El plan médico y el mensaje de Ancelotti

En paralelo a la charla pública, el seguimiento interno continúa con protocolos estrictos. Un informe indicó que Carlo Ancelotti se comunicó directamente con el jugador y que Neymar aceptó sumarse al grupo incluso contemplando la posibilidad de tener un rol menos protagónico si el equipo decide administrarlo con más cuidado.

Desde el cuerpo técnico, se trabaja con un esquema de aceleración de la recuperación muscular junto al área médica de Santos y el staff personal del jugador. La prioridad es que el período de puesta a punto llegue con la mayor velocidad posible antes de que empiece el torneo.

Los tiempos oficiales y el amistoso que marca el límite

El calendario impone presión, aunque con margen reglamentario: FIFA permite realizar sustituciones por lesión hasta 24 horas antes del partido inaugural del Mundial. En ese marco, la CBF definirá la situación final del delantero usando como referencia el amistoso que Brasil disputará en Estados Unidos frente a Egipto, el 6 de junio. Ese cotejo funcionará como termómetro decisivo para determinar si Neymar se mantiene en la lista o si el equipo termina recurriendo a un reemplazo.

Los amistosos antes del debut y el lugar de Panamá y Egipto

Brasil tendrá dos pasos previos al Mundial: enfrentará a Panamá el 31 de mayo y a Egipto el 6 de junio. El choque ante los egipcios es especialmente relevante porque marca el momento límite para que Neymar demuestre que está en condiciones reales para el arranque del Grupo J, donde la Selección se medirá con Marruecos.

Mientras el equipo busca conquistar su sexto título mundial, Neymar deberá convertir esa confianza mostrada desde afuera —con sus respuestas desafiantes y su insistencia en que el problema “no está”— en ritmo de partido y fitness de alto nivel. En definitiva, el delantero corre contra el reloj para que sus sensaciones defensivas se transformen en herramientas concretas dentro del campo, en el momento más determinante del período de preparación.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.