Nasri no viajará a Budapest para cubrir la final de la Champions League entre PSG y Arsenal. Así lo informó Le Parisien, en una decisión que impacta de lleno en el despliegue televisivo del partido: Canal+ lo había acreditado en un primer momento para estar en el área técnica, pero posteriormente se presentó una lista de participantes ante la UEFA sin incluir su nombre.

La final: dos ganadores de liga y caminos distintos

El duelo del fin de semana reúne a dos campeones de sus ligas locales. El PSG llega como defensor del título europeo y con la clasificación ganada en una eliminatoria marcada por la épica: superó a Bayern Munich por un global de 6-5, en un desarrollo que lo dejó con el boleto a la instancia decisiva.

Del otro lado, Arsenal avanzó eliminando a Atlético de Madrid con un marcador agregado de 2-1 en la suma de los dos partidos de la llave. Con ese antecedente, la final promete un choque con credenciales de alto nivel y estilos diferentes, pero con un mismo objetivo: levantar la Copa de Europa.

Por qué Nasri se baja: el clima hostil en Múnich

La decisión de Nasri de no viajar se vincula con un antecedente reciente: en la semifinal disputada en el Allianz Arena, el entorno le resultó particularmente hostil. En ese contexto, los hinchas del PSG —con una base apasionada y muy organizada— lo suelen mirar con recelo, en parte por su etapa como futbolista de Marsella.

Antes de sus grandes pasos en la Premier League, Nasri acumuló 166 presentaciones con la camiseta del club francés, y esa historia alimenta una rivalidad que, según el relato del episodio, se tradujo en agresiones verbales durante la transmisión en Alemania. La situación se volvió más evidente por el tratamiento dispar del equipo de transmisión: el público alternaba entre aplaudir con entusiasmo a David Ginola, ex extremo del PSG, y descargar insultos contra uno de sus colegas.

El hostigamiento no se frenó al final del partido; continuó incluso después del pitazo final y terminó pesando en su determinación de apartarse de las tareas cercanas al campo en esta final.

El pico de tensión: “pay taxes” y el conflicto por impuestos

La animosidad alcanzó su punto más alto cuando parte de la tribuna utilizó megáfonos para repetirle una consigna directa: “pay taxes”. El canto hace referencia a una controversia extradeportiva que había salido a la luz en marzo, cuando Les Echos informó que la autoridad fiscal habría retenido bienes valuados en torno a los 5,5 millones de euros por una supuesta deuda no abonada.

El eje del conflicto, según la acusación, pasa por el estatus de residencia: las autoridades sostienen que Nasri habría permanecido más de 200 días por año en Francia. Para respaldar esa afirmación, se mencionó que el trabajo de investigación habría incluido la contabilización de 212 pedidos de comida entregados en París a través de la app Deliveroo.

La defensa del ex futbolista negó con firmeza la existencia de esa deuda. Sin embargo, el impacto de los titulares y el clima generado en la previa y durante la transmisión habrían derivado en una escalada de los insultos por parte de la gente en el estadio.

Más allá del campo: análisis en estudio en París

A pesar de alejarse del rol de cobertura en el borde del césped, Nasri no quedará fuera de la pantalla este fin de semana. Tras el partido, se integrará al panel en París para brindar análisis posterior al encuentro.

El ex jugador, de 38 años, trabajará junto a Mickael Landreau en un formato de estudio, con la distancia necesaria para evitar el roce con un público que, en el pasado reciente, mostró una reacción especialmente agresiva en las gradas.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.