Alberto Moleiro, el mediocampista de Villarreal que en España ya empezaron a comparar con Pedri, vive una temporada que no para de sumar argumentos. El vínculo con esa etiqueta viene de antes: ambos comparten biografía futbolera en Tenerife, pasos por la cantera de UD Las Palmas y un perfil de jugador formado para entender el juego desde muy chico. En el presente, Moleiro aparece como una de las sensaciones del campeonato, con números que lo ubican entre los máximos anotadores de la categoría para mediocampistas y, además, con un rol decisivo para que el Submarino Amarillo asegurara un lugar en la próxima Champions League.

La comparación que arranca en la cantera: Moleiro y “el nuevo Pedri”

En el imaginario español, Moleiro lleva tiempo en la conversación como “el nuevo Pedri”. La comparación no solo se sostiene por el estilo, sino también por detalles que van más allá de lo futbolístico: comparten un corte de pelo con degradé y una estatura muy similar. Pero, sobre todo, la historia futbolera se parece en el punto de partida.

Los dos fueron formados en el entorno de UD Las Palmas y surgieron desde Tenerife. En el desarrollo, sin embargo, hubo un quiebre: Pedri ya había sido incorporado por Barcelona antes de que Moleiro diera el salto al primer equipo de Las Palmas. Por eso, aunque nacieron cerca en el tiempo y atravesaron trayectorias paralelas en la base, no llegaron a coincidir en la misma etapa competitiva con la camiseta amarilla.

El contexto de la comparación también tiene sustento en el debut temprano: ambos estrenaron minutos profesionales con apenas 16 años, bajo la conducción de Pepe Mel. El entrenador, al recordar ese momento, sostuvo que ya se veía un potencial enorme y, más importante aún, una comprensión del juego poco habitual para la edad.

La forma de formar en Las Palmas también aparece como punto en común. En la academia “La Casa Amarilla” se remarca una cultura que empieza en la calle: jugar en espacios informales para desarrollar control de pelota, algo que —según esa lógica— caracteriza a los futbolistas de las Islas Canarias. En esa línea se mencionan ejemplos como David Silva y Pedro como pruebas de una identidad futbolera que se repite.

Cómo encaja Pedri en Barcelona y por qué Moleiro busca su propio nombre

En Barcelona, Pedri encontró el camino para consolidarse y, en esa transición, también se entiende el origen de la etiqueta que persigue a Moleiro. Koeman, en su momento, describió cómo el plan inicial del club era el de buscar una cesión para Pedri; sin embargo, tras un par de entrenamientos sintió que había algo especial. Además, remarcó el impacto de tener a Messi cerca: si Messi percibía que alguien no estaba en su radar futbolístico, lo evitaba; cuando buscó a Pedri, la conexión fue inmediata.

Para Moleiro, la comparación con Pedri pesa, pero no lo define. El mediocampista expresó que no sabe si es por el parecido físico —que reconoce— o por otra razón, pero se mostró orgulloso de estar en esa conversación. A la vez, dejó claro que quiere ganarse el reconocimiento por méritos propios: “en cancha” se presentan diferencias. En su lectura, ambos tienen estilos distintos y, aunque el paralelismo sea “bastante grande”, él entiende que la exigencia es construir su propio nombre.

En cuanto al rol futbolístico, la comparación también tiene matices. Se señala que Pedri es el pasador puro: el organizador que toca la pelota con frecuencia en la construcción, como si fuera el metrónomo del equipo. Moleiro, en cambio, se proyecta con más decisión hacia el tramo final y con más asiduidad se mete dentro del área. Incluso se ubica de manera distinta en lo táctico: con Marcelino, se lo coloca en el sector izquierdo del mediocampo en el 4-4-2, un lugar que potencia su llegada y su capacidad de aparecer para definir.

Ese encaje es parte del motivo por el que Villarreal lo incorporó el último verano. La operación superó los 15 millones de euros y, en el relato del mercado, sirvió para frenar el interés de Napoli y Chelsea, que también habían seguido al jugador con atención.

El salto de calidad en Villarreal: goles, impacto y Champions

La adaptación de Moleiro a La Cerámica no fue inmediata, pero con el paso de las semanas encontró ritmo y soltura. Se remarca que al principio le costó por ser la primera vez lejos de su casa. Con el correr del campeonato, esa sensación se disipó: para el cierre de la primera parte de la temporada ya acumulaba ocho goles y tres asistencias, y se sentía cómodo con el plantel y sus compañeros.

La campaña, además, fue celebrada con elogios contundentes. En su primera temporada en Villarreal, se citó que el club había hecho “la mejor inversión” de su historia por el monto pagado. El reconocimiento, aun admitiendo que el arranque tuvo dificultades, se sostuvo en el rendimiento real dentro del juego.

El momento de mayor influencia aparece en el tramo reciente: el fin de semana, Moleiro tuvo protagonismo en la confirmación del boleto a la próxima Champions League. El Submarino Amarillo se impuso a Levante y, en ese contexto, se remarca una jugada que muestra su clase: con un amague corporal bien ejecutado, se metió hacia adentro para acomodarse y sacar el remate con la pierna derecha desde unos 20 metros. El disparo fue sorpresivo, pero además quedó perfectamente colocado.

Ese gol fue clave por cómo se dio el partido. El tanto le devolvió la ventaja a Villarreal en el minuto 70 y, desde ahí, el equipo terminó de romper el pleito: la diferencia de 2-1 se transformó en una goleada 5-1 en el tramo final. Con esa definición, Moleiro llegó a diez goles en LaLiga, cifra que lo deja como el máximo anotador entre mediocampistas del campeonato. En la comparación general por edad, solo Lamine Yamal supera ese número entre los jugadores menores de 24.

El futuro inmediato: selección española y la presión de la etiqueta

El rendimiento de Moleiro ya dejó de ser un tema de elogios internos para convertirse en una señal para el plano internacional. Se informó que la selección española sigue de cerca su evolución y que hay planes para convocarlo en un futuro cercano. En esa valoración se menciona que Luis de la Fuente aprecia sus condiciones y que, con el acompañamiento correcto, podría transformarse en una pieza importante para el equipo nacional del futuro.

En síntesis, la historia de “el nuevo Pedri” funciona como marco, pero no como techo. Moleiro ya dejó claro que quiere ser él mismo: aportar desde el mediocampo, aparecer para decidir y sostener el impacto que lo llevó a diez goles en LaLiga, a ser la referencia anotadora entre los volantes y a empujar a Villarreal hacia la Champions. La próxima parte del camino —con selección en el horizonte— parece depender de que mantenga ese nivel y que convierta la comparación en una motivación extra, no en una carga.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.