El mediocampista, clave en la creación, hiló una sucesión de pases muy finos antes de descargar un centro alto, con la potencia justa, hacia el área justo antes del cierre del primer tiempo. Allí, Tyrick Mitchell alcanzó a cabecear desde aproximadamente seis metros, pero su remate se fue ancho por increíble que parezca.
Sin embargo, en el arranque del complemento, Wharton se animó a probar desde lejos y el remate, bien ejecutado, obligó al arquero de Rayo, Augusto Batalla, a desviar la pelota. El rebote quedó servido y Jean-Philippe Mateta reaccionó con rapidez para empujar la pelota al fondo con la pierna, definiendo de inmediato.
Palace debió haber controlado el partido con más comodidad: Yeremy Pino pegó dos veces en los palos con una gran ejecución de tiro libre y, además, asistió a Mateta en una situación que el francés tendría que haber convertido sin demasiadas dudas.
Aun así, el equipo dirigido por Glasner no sufrió el castigo por la falta de puntería ante el ataque de Rayo, y terminó sosteniendo el resultado para quedarse con su primer trofeo europeo. El logro llega un año después de haber derrotado a Manchester City en la final de la FA Cup para conquistar su primera estrella local.
En la parte de calificaciones, a continuación se detalla el rendimiento de cada futbolista de Palace que fue de la partida en el Red Bull Arena.
Calificaciones de Palace
Dean Henderson (6/10):
Con todo el dominio de Rayo, el arquero de Palace tuvo intervenciones limitadas; más allá de eso, su tarea principal fue levantar el trofeo al final.
Jaydee Canvot (6/10):
Cometió un gran error en el primer tiempo al intentar dejar correr el balón para que salga, pero no terminó en gol y el partido le salió bastante bien después, con una actuación sólida.
Maxence Lacroix (7/10):
Dominó la defensa en una de sus mejores entregas y dejó en claro por qué está en la mira de tantos clubes grandes.
Chadi Riad (6/10):
Tuvo algo de suerte: se equivocó al calcular un centro que Alemao pudo haber aprovechado, aunque luego no cometió mayores fallos y sostuvo el orden defensivo.
Daniel Munoz (6/10):
Como es habitual, aportó una salida clara por el carril derecho y estuvo cerca de conectarse con una entrega excelente de Pino.
Adam Wharton (8/10):
En los primeros minutos mostró su gran repertorio para pasar y, sobre el cierre de la primera etapa, su centro para Mitchell quedó servido para definirse. No sorprende que haya sido el mejor jugador: participó en el arranque del marcador, ya que su remate fue rechazado por Batalla y la pelota terminó en el camino de Mateta.
Daichi Kamada (6/10):
No tuvo el mismo impacto visual que Wharton, pero se mostró muy correcto con el balón y trabajó muchísimo durante el partido.
Tyrick Mitchell (6/10):
Se esforzó muchísimo y aportó algunas pelotas interesantes, aunque desperdició una oportunidad clarísima al final del primer tiempo, cuando su cabezazo desde corta distancia no salió como esperaba.
Ismaila Sarr (6/10):
Resultó una amenaza constante por su velocidad y su movilidad con el balón, aunque en ciertos momentos le faltó precisión en la toma de decisiones.
Jean-Philippe Mateta (7/10):
Abrió el marcador con una definición instintiva que no fue la más elegante, pero sí efectiva. Minutos después pudo haber sido el 2-0, aunque Batalla respondió con una gran atajada.
Yeremy Pino (8/10):
Se ilusionó con un mano a mano tras enganchar un balón brillante de Wharton, pero Pathe Ciss lo frenó. Aun así, tuvo la desgracia de ver cómo un tiro libre formidable se quedó en la nada, tras chocar con ambos palos. Además, avanzó para generar una chance de gran peligro que Mateta no terminó aprovechando.
Jorgen Strand Larsen (N/A):
Entró a reemplazar a Mateta y ocupó la punta en los últimos quince minutos.
Evan Guessand (N/A):
Ingresó sobre el final por un Pino ya agotado.
Oliver Glasner (8/10):
¡Qué forma de despedirse! Incluso en un primer tramo inicial más trabado, Palace se vio como el equipo con más peso y, con el correr de los minutos, la diferencia de calidad se terminó imponiendo en el segundo tiempo. El próximo destino de Glasner es una incógnita, pero lo que queda claro es que es un estratega de primer nivel: ahora consiguió levantar dos trofeos con un club que, hasta ese momento, no había ganado ninguno.
