Se espera que el Mundial sea el “último baile” de Lionel Messi, mientras que Lamine Yamal, Vinicius Jr, Ousmane Dembélé y Kylian Mbappé intentarán tomar el protagonismo para dejar a la Albiceleste atrás. En otro eje, Cristiano Ronaldo buscará igualar a Messi con su participación en un récord de sexta Copa del Mundo al liderar nuevamente a Portugal. En Inglaterra, Harry Kane cargará con las esperanzas bajo la conducción de Thomas Tuchel, y Erling Haaland pisará por primera vez el escenario más grande del fútbol internacional con Noruega como “cenicienta”.
La clasificación ya dejó bajas: estrellas que no estarán en Norteamérica
Para algunos, el recorrido terminó antes de tiempo: tras la fase de clasificación, varios de los grandes nombres se quedaron con las ganas de viajar a Norteamérica el próximo verano. En este repaso aparecen figuras y selecciones que, por distintos motivos, no lograron sacar boleto.
Italia, Polonia, Georgia y Nigeria: el Mundial se les escapa
Por tercera Copa del Mundo consecutiva, Italia no logró clasificar. Desde el título de 2006, la Azzurra apenas ganó un partido en el torneo (contra Inglaterra en 2014) y ahora deberá mirar el Mundial desde casa otra vez. El golpe final llegó en marzo, cuando cayó en penales ante Bosnia y Herzegovina tras igualar en el marcador global.
Una generación entera de futbolistas italianos todavía aguarda su momento en un Mundial: Sandro Tonali, Nicolò Barella y Alessandro Bastoni forman parte de ese grupo. Sin embargo, quien carga con mayor fama es el arquero Gianluigi Donnarumma. El ganador de la Yashin Trophy y mejor jugador del Euro 2020 es considerado uno de los arqueros más destacados de su generación. Pero el arquero que deslumbró en su debut con el AC Milan con solo 16 años ya estará entrando en la treintena cuando vuelva a tener una chance de clasificarse para su primer Mundial.
Las fallas del equipo no pueden atribuirse únicamente a Donnarumma, pero como figura del combinado nacional, el Manchester City tendrá que sostener el nivel durante los próximos cuatro años si Italia quiere volver al Mundial en 2030, algo que vuelve a depender de una nueva oportunidad.
En el caso de Polonia, Robert Lewandowski no podrá intentar mejorar su registro en finales mundialistas: lleva dos goles en siete partidos, y esta vez no habrá torneo para intentar sumar. La selección quedó afuera en los play-offs de la UEFA, donde perdió 3-2 ante Suecia en marzo. Ese traspié incluso puede marcar el final del ciclo del delantero, porque el propio Lewandowski dejó entrever la posibilidad de retirarse apenas después del desenlace.
Lewandowski viene mostrando un descenso de rendimiento hace un par de temporadas y, además, podría alejarse del fútbol europeo en el verano tras su salida de Barcelona. Aun así, el deseo era cerrar su carrera con un último gran certamen internacional, antes de entrar en la fase final de un recorrido brillante.
Georgia fue una de las sorpresas en el Euro 2024 y Khvicha Kvaratskhelia fue una de las piezas clave para que llegara hasta los octavos de final, gracias a su capacidad de desborde y a su trabajo incansable. Pero el extremo del Paris Saint-Germain no estará en el escenario máximo el próximo verano.
Kvaratskhelia sí aportó goles en la clasificación: convirtió dos tantos, incluso en una victoria 3-0 ante Bulgaria. Sin embargo, Georgia perdió cuatro de los últimos cinco partidos y terminó tercero en el Grupo E, lejos de los puestos de clasificación directa detrás de España y Turquía. El golpe más duro fue una derrota 4-1 de visitante ante Turquía, que dejó al plantel tocado. Allí, el entrenador Willy Sagnol tuvo que replantear el plan para levantar un vestuario con la confianza dañada, y la sensación es que no aparecen otros jugadores con un nivel cercano al del extremo.
Nigeria tampoco dirá presente en el Mundial de forma consecutiva. Las Super Águilas se quedaron afuera tras una derrota inesperada en el repechaje africano por el pase final ante la República Democrática del Congo. El equipo llegaba como gran favorito para clasificarse al play-off intercontinental después de superar a Gabón, pero el conjunto congoleño terminó rompiendo el sueño en una eliminatoria durísima que definió el ganador desde el punto penal.
En el partido de ida, Nigeria y DR Congo empataron 1-1 en el tiempo reglamentario. Luego, la amenaza ofensiva nigeriana se apagó cuando Osimhen fue reemplazado al entretiempo por una molestia en la pierna. DR Congo estuvo cerca de encontrar un segundo gol en el desarrollo, pero en la definición desde los doce pasos la suerte terminó del lado congoleño: ganaron 4-3.
El golpe se siente más aún porque se trataba de una generación que, indudablemente, tenía chances reales. La ausencia de Osimhen duele especialmente de cara al inicio del Mundial, considerando que es uno de los delanteros más determinantes del circuito. En la clasificación, marcó ocho goles, pero el resto del plantel no mantuvo ese mismo estándar.
Ademola Lookman, Alex Iwobi, Samuel Chukwueze, Calvin Bassey y Wilfred Ndidi no estuvieron a la altura. Incluso si Osimhen no hubiera faltado tres encuentros por lesión, la dependencia ya venía siendo demasiado alta sobre el ex Napoli. Para cuando llegue el próximo Mundial, Osimhen tendrá 30 años, lo que hace que parte del pico deportivo se haya quedado sin el premio a nivel global.
Dinamarca y la Euro: el Mundial se les escurrió en penales
Dinamarca no clasificó a un torneo grande por primera vez desde la Euro 2016: cayó en penales ante Chequia en los play-offs de la UEFA. El equipo parecía tener el boleto asegurado cuando faltaban minutos en noviembre, pero encajó dos goles sobre el final ante Escocia y terminó pagando esa oportunidad. Cuatro meses más tarde, en Praga, el desenlace fue todavía más doloroso: los penales sentenciaron el sueño.
Christian Eriksen se perdió ese duelo frente a Escocia porque había quedado afuera del radar tras su salida de Manchester United. Sin embargo, cuando consiguió su regreso con una transferencia tardía a Wolfsburgo y empezó a rendir bien en la Bundesliga, recuperó un lugar para los play-offs. Eso reavivó la ilusión de que el futbolista de 34 años pudiera disputar otro Mundial. No fue posible: con el paso del tiempo, cada vez parece más difícil que el ex volante de Tottenham vuelva a jugar en la élite mundial.
Gabon, Camerún y Serbia: historias cortadas antes del debut
Pierre-Emerick Aubameyang es uno de los mejores delanteros de su generación que nunca jugó un Mundial. Y con la eliminación de Gabón en su última oportunidad clasificatoria, todo indica que el 36 años terminará su carrera sin cumplir ese objetivo. Gabón consiguió su lugar en los play-offs de la CAF al finalizar segundo en su zona, apenas un punto por debajo de Costa de Marfil. Aubameyang aportó siete goles en ese tramo, incluida una actuación de altísimo nivel con un cuádruple en una victoria agónica 4-3 de visitante ante Gambia.
El ex Arsenal y Borussia Dortmund, que hoy disfruta un segundo ciclo en el Olympique de Marsella, volvió a ser el centro del ataque en la semifinal decisiva de Gabón ante Nigeria. El equipo africano peleó hasta forzar la prórroga y Mario Lemina igualó en el minuto 89, pero el cansancio pareció pasarle factura: Nigeria terminó ganando 4-1, con un doblete de Osimhen.
El objetivo de Gabón de estrenar su primera participación en un Mundial sigue abierto, pero las chances se reducen cada vez más cuando se sabe que sin Aubameyang el golpe en el plantel será enorme.
En el caso de Camerún, Bryan Mbeumo nació en el centro de Francia y había representado a Les Bleus en categorías Sub-21, aunque en 2022 cambió de selección para defender a Camerún, el país de su padre. Tres años después, parte de su decisión podría pesarle.
Los Leones Indomables quedaron eliminados de la clasificación directa al Mundial 2026: fueron superados de manera bochornosa por el modesto Cabo Verde y luego se cruzaron con DR Congo en los play-offs de la CAF. Mbeumo jugó los 90 minutos y estuvo acompañado por André Onana, compañero en Manchester United, y por Carlos Baleba, de Brighton. Aun así, DR Congo se impuso 1-0 con un gol en tiempo de descuento de Chancel Mbemba.
Mbeumo, que hasta el momento lleva siete goles en 32 partidos con la selección de Camerún, tuvo también un momento para marcar en la segunda mitad y no pudo concretar una chance clara. Además, se volvió viral por cómo reaccionó al final: salió con enojo hacia el túnel tras el silbatazo final.
Camerún aparece como la selección africana con más participaciones en Mundiales (ocho), pero el presente no se compara con el pasado. Las turbulencias fuera de la cancha han afectado el crecimiento en los últimos años y, por ahora, el panorama hacia adelante no está nada claro.
Serbia, en tanto, quedó fuera del Mundial por primera vez desde 2014. Esta eliminación, sin dudas, duele más que a muchos. El entrenador Dragan Stojković presentó su renuncia luego de una derrota 1-0 en casa ante Albania en octubre. El camino se cerró oficialmente un mes después: Serbia cayó 2-0 ante Inglaterra en Wembley y quedó eliminada del proceso.
Inglaterra pasó con autoridad como ganadora del Grupo K con puntaje perfecto, mientras que Albania consiguió su boleto a los play-offs por primera vez en su historia. El Mundial se les escapó de manera cruel a Serbia y, especialmente, a Dusan Vlahović: el delantero de la Juventus solo marcó dos goles en el tramo y prácticamente desapareció en los duelos de ida y vuelta ante Inglaterra y Albania.
Para Vlahović quedan dudas sobre su nivel como delantero de elite y sobre su futuro en Turín mientras entra en las últimas semanas de su contrato con la Vecchia Signora. Con solo 16 tantos en 41 partidos con la selección, no logró ser el argumento que Serbia necesitaba.
Portugal e Irlanda: el golpe de los detalles en el Grupo F
El Grupo F fue de los más intensos en la clasificación europea: los dos primeros lugares se definieron recién en la última fecha. Portugal goleó a Armenia 9-1 para quedarse con la cima, mientras que Hungría estuvo a segundos de quedarse con el segundo puesto. Pero Irlanda lo impidió con el héroe de la clasificación: Troy Parrott.
El ex futbolista de Tottenham marcó el gol que cambió todo: empujó desde cerca en el sexto minuto de descuento y le dio a Irlanda un triunfo 3-2 en Budapest, provocando una celebración desatada en el banco visitante. En contraste absoluto, el capitán húngaro Dominik Szoboszlai fue visto quebrado en lágrimas.
Parte de los hinchas irlandeses interpretó la escena como “karma”. La imagen que circuló fue la de Szoboszlai celebrando el segundo tanto de Hungría moviendo el dedo hacia arriba y haciendo un gesto hacia las tribunas. Aun así, pocos jugadores ayudaron tanto a Hungría para acercarse a Norteamérica como él.
Un lugar en el Mundial hubiera sido la recompensa lógica para su producción: participó en cinco goles en seis partidos, incluyendo un empate en tiempo de descuento ante Portugal. También se destacó su compañero en Liverpool, Milos Kerkez, pero la historia terminó inclinándose por una razón clara: Hungría se cayó por complacencia. Y la espera para una décima participación mundialista se estira: serán 44 años hasta la próxima oportunidad.
Chile, Eslovenia, Costa Rica y Guinea: el final llegó antes
Alexis Sánchez tuvo una carrera brillante con pasos exitosos por Barcelona, Arsenal e Inter, además de haber sido figura para Chile en el Mundial de 2014. Con 37 años, no tendrá otra chance para volver a ese escenario.
Chile no alcanzó a clasificar de forma ajustada a las ediciones de 2018 y 2022, pero esta vez la distancia fue enorme: terminó último en la tabla de CONMEBOL con apenas 11 puntos en 18 partidos. Un problema serio en la pantorrilla lo dejó afuera de los primeros ocho compromisos, y luego fue directamente apartado del plantel tras el nombramiento del nuevo entrenador Nicolás Córdova en septiembre.
Aun así, Sánchez sí jugó en derrotas: fue titular en la caída 1-0 en casa ante Argentina y también en el 2-0 ante Bolivia. No estuvo a su mejor nivel. No se ha confirmado oficialmente su retiro de la selección, pero Chile encara una nueva etapa sin su figura histórica, para bien o para mal.
Benjamin Šeško jugó cada minuto de los primeros cuatro partidos clasificatorios de Eslovenia, pero no anotó ni asistió. El equipo apenas sumó tres puntos de los 12 posibles. Después, una lesión de rodilla lo dejó fuera y lo obligó a mirar desde el costado cuando Eslovenia cayó 2-0 en casa ante Kosovo en noviembre, cerrando cualquier expectativa de llegar al Mundial del próximo verano.
Eslovenia no clasifica desde 2010 y hoy cuesta imaginar que corte esa racha pronto. Más allá de Šeško, el plantel de campo tiene pocas piezas de jerarquía: el único que aparece como de nivel mundial es el arquero Jan Oblak. Šeško pone esfuerzo, pero no es un salvador: sin un servicio adecuado, él y el equipo seguirán navegando en un rumbo incierto por un buen tiempo.
Keylor Navas volvió a la selección en mayo de 2025, saliendo del retiro internacional para perseguir el sueño de jugar su cuarto Mundial. El arquero campeón de la Champions League en tres ocasiones ya tiene 39 años y está en la recta final de su carrera en México con Pumas, pero en el mismo momento fue reinstalado como capitán de Costa Rica para su campaña clasificatoria. El plan buscaba aprovechar que las tres mejores selecciones de CONCACAF serían coanfitrionas del torneo y, por lo tanto, no entrarían en la disputa clasificatoria.
Aunque Navas recibió solo seis goles en sus seis apariciones, el problema estuvo en el otro arco: Costa Rica solo ganó un partido y finalizó tercero en el Grupo C, detrás de Honduras y por el título de Haití. Eso significa que, por segunda vez en el siglo XXI, Los Ticos se quedarán sin Mundial.
Guirassy y Guinea: la racha no alcanzó
En los últimos años, pocos delanteros fueron más determinantes que Serhou Guirassy en Europa. Desde el inicio de la temporada 2023-24, el atacante de Borussia Dortmund convirtió 90 goles en total en competiciones de club y, además, terminó como goleador compartido de la última Champions League. Por eso, Guinea soñaba con que ese nivel se trasladara a la selección para llevarlos a su primer Mundial.
Pero el paso no alcanzó: Guirassy anotó apenas un gol en una campaña clasificatoria en la que Guinea terminó cuarta en el grupo, detrás de Argelia, Uganda y Mozambique. El equipo ganó solo cuatro de sus 10 partidos y, en la fase final, la producción del delantero no fue suficiente para inclinar la balanza.
