Leão encara un verano complejo luego de que Arsenal, Manchester United y Barcelona dejaran pasar la chance de llevárselo. En las últimas horas se difundió que, pese a los intentos de AC Milan y del entorno del futbolista, el movimiento para colocarlo en el mercado no terminó de prender en varios clubes que lo seguían de cerca, encontrando respuestas frías en cada contacto.

El delantero de 26 años había llegado a Milán en 2019 desde Lille por 49,5 millones de euros y, con el correr de las temporadas, se transformó en una vía confiable para sumar goles y asistencias. Sin embargo, el interés que despertó desde el exterior se fue enfriando en el tramo final del ciclo, y los tres grandes que antes lo tenían en carpeta no se mostraron dispuestos a poner sobre la mesa el nivel de inversión que exigiría su salida desde el San Siro. Esa falta de tracción deja a Milan en una situación delicada, justo en el momento en que busca rearmar el plantel.

Aun así, el contrato de Leão incluye una cláusula de rescisión muy alta, de 120 millones de euros. Con todo, el club italiano estaría dispuesto a facilitar una negociación aceptando una cifra bastante menor, cercana a los 80 millones, con el objetivo de concretar una transferencia. Su vínculo vence en 2028 y, por el momento, no aparece una extensión en el horizonte, por lo que para Milan esta ventana de pases aparece como la última oportunidad real para ingresar un monto importante por el pase del atacante.

La urgencia también tiene que ver con el presente futbolístico del jugador bajo la conducción de Max Allegri. El entrenador utiliza un esquema 3-5-2 que termina forzando al extremo a ocupar el rol de centrodelantero, una adaptación que no le sienta del todo bien. En lo que va de la temporada, Leão registra 10 goles en 30 partidos oficiales, pero en Serie A no convierte desde el 1 de marzo, un dato que recorta su influencia y aumenta la presión sobre su rendimiento general.

En el San Siro, además, la paciencia se agotó. El público viene marcándolo con críticas constantes, y el desajuste táctico alimentó el malestar hasta derivar en un partido muy negativo ante Atalanta el 5 de mayo: falló una ocasión sencilla y, por ese contexto, recibió una ovación sonora de reproches, con silbidos que reflejaron el clima que se venía acumulando. Para muchos, aquella derrota 3-2 se sintió como el punto de quiebre.

Pero no fue un episodio aislado. Un mes antes ya había recibido abucheos en la caída 3-0 frente a Udinese, y el 26 de abril volvió a ser señalado por la gente cuando fue reemplazado por Christopher Nkunku en el minuto 80 durante el empate sin goles ante Juventus. De cara a sus casi 27 años, la percepción cambió: ya no se lo ve como una promesa en crecimiento, sino como un jugador que no está logrando sostener el valor que el mercado le asignaba, con una cotización que viene en declive.

Mientras tanto, Milan transita la pelea por la Champions. Hoy está tercero en Serie A con 70 puntos, a la misma altura que Roma, cuarto en la tabla. Para asegurar su lugar en el máximo torneo continental, el equipo necesita ganar su último partido, cuando reciba a Cagliari en el San Siro.

Más allá del objetivo inmediato en la liga, el club mantiene la esperanza de que una actuación destacada en el Mundial pueda reavivar la demanda por Leão. La idea es clara: si el jugador logra volver a encender el interés, podría aparecer nuevamente algún candidato de Premier League o La Liga con ganas de retomar las conversaciones y reabrir la negociación por su pase.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.