Édouard Mendy, arquero figura de Al-Ahli Jeddah, volvió a quedar bajo la lupa después de encajar un gol en el duelo del miércoles ante Al-Fayha, por la fecha 29 de la Roshen League saudí. En un momento donde el campeonato se define con rivales muy fuertes, el traspié alimenta la discusión sobre el peso que puede tener, o no, un arquero incluso de jerarquía mundial. Y, en paralelo, el senegalés arrastra un arranque de temporada convulsionado: la CAF decidió que Senegal pierda el título de la Africa Cup of Nations, con Marruecos como campeón en su lugar, un episodio que también marcó a Mendy y a todo el entorno.

Roshen League: el gol ante Al-Fayha y el contexto de la pelea por el título

Al-Ahli llega a esta instancia con la ilusión de cortar una larga espera por el campeonato de la Roshen League. Mendy, considerado un portero con mando y capacidad para sostener la valla en cero, tiene el objetivo de guiar al equipo hacia una vuelta olímpica y sumar un trofeo más a su carrera con la camiseta de “Raqi”.

Sin embargo, el panorama no es sencillo. Con Al-Hilal, Al-Nassr y Al-Qadsia metidos de lleno en la disputa, el margen de error se achica. El gol concedido ante Al-Fayha es una señal clara de que, aun con un arquero determinante, los detalles defensivos importan y ninguna portería queda garantizada en una liga tan pareja y exigente.

La lectura para Al-Ahli es doble: por un lado, sostener lo colectivo para que el arquero no cargue con la presión de “resolver solo”; por el otro, entender que cuando quedan pocas jornadas, cada desatención puede inclinar la balanza del lado de los perseguidores. En ese marco, los hinchas ponen la esperanza en la experiencia de Mendy para que, pese a este golpe, el equipo no pierda el rumbo hacia el objetivo de la temporada.

El golpe fuera de la cancha: Senegal pierde la Afcon y Marruecos queda como campeón

La temporada de Mendy no arrancó en un clima tranquilo. La CAF comunicó que Senegal sería despojado del título de la Africa Cup of Nations y que Marruecos, en cambio, sería declarado campeón. El hecho impacta todavía más por el antecedente inmediato: Senegal había sido coronado en suelo marroquí apenas unos meses antes, después de imponerse 1-0 en la final.

El episodio tuvo un ida y vuelta que terminó en desenlace disciplinario. Senegal primero se había retirado, luego revirtió esa decisión, pero Marruecos avanzó con una queja formal. Finalmente, el comité disciplinario de la CAF sostuvo el reclamo y, en cuestión de semanas, el trofeo le fue quitado a “Lions of Teranga”.

Para muchos, la sensación fue de injusticia difícil de digerir: Senegal viajó a Rabat, jugó la final y celebró el triunfo bajo las mismas luces del estadio que luego iluminaron una coronación inesperada de Marruecos. En el fondo, el caso volvió a poner sobre la mesa la línea finita entre la alegría y la decepción en el fútbol africano, donde los reglamentos pueden terminar imponiéndose a la narrativa del “ganado en la cancha”.

Mientras se asentaba el tema, circularon imágenes de futbolistas senegaleses con los colores rojo, verde y amarillo de la bandera, sosteniendo una réplica del trofeo y también una toalla asociada a Mendi, con la carga emocional de quien celebra y, a la vez, ve cómo se le quita un logro. El contraste entre orgullo y bronca quedó reflejado en esas postales.

Récord de vallas invictas: la búsqueda histórica de Mendy y la referencia de Grohe

Con la crisis Senegal–Marruecos como telón de fondo, Mendy también puso la mira en un desafío personal importante dentro de la Roshen League: alcanzar un récord histórico de imbatibilidad. El arquero cedido por Chelsea llegó a la liga con un registro de 12 partidos sin recibir goles y necesitaba siete más para superar el récord de 19 vallas invictas en una temporada que había instalado Marcelo Grohe, ex arquero de Al-Ittihad.

El plan era claro: con 12 vallas ya conseguidas, debía sostener la racha de imbatibilidad en los siete compromisos que quedaban para desplazar la marca del brasileño.

  • Mendy arrancó con 12 vallas invictas en la Roshen League.
  • Para superar el récord de Grohe, necesitaba sumar 7 partidos más sin goles en contra.
  • Grohe había establecido el techo con 19 vallas invictas en una misma campaña.

Con seis partidos restantes, la posibilidad de igualar todavía existía, pero la ventana para escribir historia se iba cerrando rápido. En ese sentido, la persecución de Mendy funciona como un termómetro de lo que puede lograr lo individual, pero también deja en evidencia el límite: incluso con un talento enorme, los registros dependen del equipo, de la defensa y de la constancia de todo el bloque.

La búsqueda personal se fue pareciendo a un hilo narrativo paralelo a la carrera de Al Hilal por el título: cada vez que Mendy mantenía la valla invicta, se acercaba a Grohe y, al mismo tiempo, empujaba a su equipo hacia la supremacía doméstica. No obstante, el fútbol suele ser caprichoso: los récords no se garantizan, se persiguen con intensidad y con la resiliencia de saber que en cualquier momento puede cambiar el guion.

Si Mendy lograra repetir la marca de 18 partidos sin recibir goles, sería un cierre potente para su primera temporada en Riad y una confirmación de su lugar entre los arqueros de elite del torneo. Por ahora, el dato queda como referencia personal y también como recordatorio de que el legado muchas veces se construye en instantes y en minutos que el balón no encuentra la red.

Trayectoria en Al Ahly: impacto inmediato, números y rol en la temporada

Mendy llegó a Al Ahly en el verano de 2023, procedente de Chelsea, y su presentación fue contundente: arrancó con una actuación que lo llevó a ganar la AFC Champions League y el Supercopa local. Desde entonces, el rendimiento se mantuvo en el tiempo.

En total, el arquero acumula 106 partidos con la camiseta del club, con 103 goles concedidos y 47 vallas invictas. En la campaña 2023-2024, su influencia se notó especialmente en el control del área y en la salida desde atrás, factores que ayudaron a que Al Ahly se quedara con el doblete doméstico.

Su momento más brillante llegó durante el Mundial de Clubes, donde protagonizó una serie de atajadas clave frente a rivales de primer nivel internacional. Ese conjunto de intervenciones lo terminó posicionando como uno de los nombres más destacados del certamen.

Los números también acompañan: dentro del grupo de arqueros que sumaron al menos 50 partidos con Al Ahly, Mendy figura con el segundo mejor ratio de vallas invictas. En el apartado de reacción y reflejos, se remarca su capacidad para resolver situaciones al límite, con varias intervenciones de último recurso que terminaron preservando puntos vitales para los “Red Devils”.

Además del rendimiento deportivo, el senegalés se integró a la cultura del club y al vínculo con su exigente hinchada. En redes sociales suele compartir preparativos de día de partido y reflexiones posteriores a los encuentros, reforzando una conexión que suma al vestuario. En el trabajo diario, su profesionalismo le ganó el respeto de compañeros y del cuerpo técnico, aportando una dinámica de liderazgo que encaja con el estilo ofensivo del equipo.

De cara al futuro, su evolución podría traducirse en nuevos reconocimientos individuales y, al mismo tiempo, en empujar a Al Ahly hacia más logros continentales. Con la Liga de Campeones africana y los títulos locales como prioridades, el nivel de Mendy vuelve a ser una pieza clave para sostener el protagonismo del club entre los mejores de Asia.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.