Las primeras estimaciones tras la confirmación de la lesión en Barcelona hablaban de un período de recuperación de entre seis y ocho semanas, con el riesgo de que Lamine Yamal llegara justo para el Mundial. Sin embargo, el panorama cambió: el extremo, con apenas 18 años, evoluciona a buen ritmo y apunta a superar esos plazos. Aun así, en La Roja no quieren apurarlo ni apostar a ciegas por el estado físico a largo plazo de su jugador más valioso. Por eso, se espera que el seleccionador Luis de la Fuente administre con cuidado la cantidad de minutos del futbolista durante la fase de grupos.
Datos clave
- La recuperación inicialmente estimada era de 6 a 8 semanas, pero Yamal estaría acelerando respecto de esos tiempos.
- De la Fuente planea un control de minutos para proteger la salud del extremo en la fase de grupos.
- El jugador sería preservado en los amistosos previos ante Iraq y Perú, antes del inicio del torneo de este verano.
- La presencia en el debut de España ante Cabo Verde (6 de junio) está en duda y se lo considera baja.
- También figura como seria incertidumbre para el partido del 21 de junio contra Arabia Saudita.
- El retorno podría producirse recién cuando España cierre la fase de grupos, el 26 de junio frente a Uruguay.
Preservación y plazos para la fase de grupos
De acuerdo con el plan que se viene delineando, el extremo no será de la partida en los próximos amistosos internacionales de España contra Iraq y Perú, que se disputarán antes de que comience el Mundial. La idea es darle descanso y sostener el trabajo de rehabilitación sin exigirle minutos que puedan alterar su evolución.
En cuanto al debut mundialista, se considera que Yamal quedará afuera del primer compromiso de La Roja en la fase de grupos ante Cabo Verde, pautado para el 6 de junio. Además, su disponibilidad para el segundo encuentro, el 21 de junio ante Arabia Saudita, también aparece como un interrogante serio.
España completará su participación en la zona el 26 de junio ante Uruguay, y ese podría ser el momento en el que el cuerpo técnico autorice el regreso del jugador a la acción. En este contexto, directivos de Barcelona mantuvieron una reunión el viernes con la RFEF para coordinar un programa de readaptación con vistas al retorno. El plantel final de 26 futbolistas de España para el Mundial se dará a conocer el 25 de mayo, por lo que el seguimiento médico y deportivo tendrá que llegar a tiempo para tomar decisiones.
Tensión previa entre Barcelona y la Selección
La vuelta de Yamal a la actividad no solo depende de lo estrictamente físico, sino también del historial de roces entre Barcelona y el cuerpo técnico de la selección española en torno al manejo del extremo. La fricción se intensificó en septiembre, cuando el jugador retornó al club con una lesión en la ingle luego del parate internacional.
Según el relato que circuló sobre aquella situación, la molestia habría requerido que el futbolista utilizara analgésicos mientras estaba con el seleccionado. Como consecuencia directa, el extremo se perdió cuatro partidos de su equipo en el período posterior a su regreso. Hansi Flick, entrenador de Barcelona, manifestó públicamente su enojo y dejó en claro que considera que el plantel nacional no habría cumplido con el deber de cuidado correspondiente.
“Quizás cuando hablamos de cuidar a los jóvenes, se trata de cosas como esa. Me pone muy triste”, fue la frase con la que Flick resumió su postura.
Un jugador clave para el plan táctico
La vuelta de Yamal aparece como un elemento de peso para un equipo que, en ciertos pasajes, ha tenido dificultades para romper defensas cerradas y bien plantadas. Su aporte diferencial se basa en la capacidad para encarar y superar rivales en situaciones uno contra uno, además de generar superioridades y desbordes que terminan creando ventajas en el sector derecho.
En el armado de De la Fuente, ese tipo de desequilibrios resulta central: cuando Yamal está en cancha, suele obligar a que el rival lo marque con más de un defensor o con ajustes constantes, lo que termina abriendo espacios. Esos “huecos” y zonas liberadas permiten que el mediocampo central y los demás atacantes de España puedan atacar con más comodidad y eficacia.
Con el Mundial en el tramo decisivo, la afición española mira el proceso con ansiedad: el deseo es que el joven complete la recuperación y llegue en óptimas condiciones para pelear por lo que sería un nuevo título global, con la meta de conquistar su segunda corona mundial.
