La sucesión de Pep Guardiola parece plantearse como una carrera de un solo carril: Enzo Maresca aparece desde hace tiempo como el único candidato con chances reales de ocupar el lugar del entrenador español cuando regrese a un club donde ya dio sus primeros pasos como formador. No obstante, el cambio divide opiniones de entrada, porque reemplazar a un DT de la talla de Guardiola es, por definición, una tarea cuesta arriba.

Con el respaldo económico ilimitado de la familia Mansour y el Grupo Abu Dabi, Guardiola transformó al Manchester City en una máquina de títulos en el Etihad. En sus 10 temporadas al frente, el equipo sumó al menos un trofeo en todas salvo una, y alcanzó un hito histórico: en 2023 conquistó por primera vez la Champions League. Ese camino incluyó, además, el broche perfecto tras vencer al Chelsea en la final de la FA Cup del sábado, una marca que elevó el total a 17 conquistas mayores en su ciclo.

En ese contexto, es difícil hablar de reemplazo: Guardiola es, lisa y llanamente, irremplazable. Por eso, para Maresca el desafío no solo es enorme, sino especialmente delicado, ya que vuelve a un lugar clave de su carrera.

En la era moderna, los “herederos” de una dinastía suelen durar poco. El fútbol actual vive una lógica de cambios frecuentes, con decisiones que se contraponen entre la búsqueda de éxito sostenido y la inestabilidad de los proyectos. Sin embargo, Guardiola construyó una hegemonía en el Etihad durante más de una década y se irá cuando él decida, con el control de su propia historia.

El punto de arranque no fue el más auspicioso: en la temporada 2016-17 el City terminó tercero en la Premier League, a 15 unidades de Chelsea, campeón. Pero a partir de allí el equipo empezó a dominar el fútbol inglés. Su vitrina ya cuenta con ocho copas nacionales, además de todo el resto de conquistas.

Guardiola se apoyó en un núcleo de futbolistas de nivel mundial a lo largo de los años, con nombres como Vincent Kompany, David Silva, Sergio Agüero, Kevin De Bruyne, Bernardo Silva, Rodri y Erling Haaland. Con ese material, los “citizens” festejaron la liga en 2018 y en 2019, y luego llegaron cuatro títulos consecutivos entre 2021 y 2024.

Aun así, el momento más alto del ciclo llegó en 2023. El City levantó por primera vez la Copa de Europa tras derrotar a Inter en la final disputada en Estambul. Fue el cierre ideal de una campaña brillante: el equipo completó un triplete histórico con Guardiola como conductor principal.

El peso de heredar a Guardiola

Antes de analizar la llegada de Maresca, hay un dato inevitable: reemplazar a Guardiola no es un trabajo cómodo para la dirigencia del City. En la práctica, parece casi imposible. El catalán recibió elogios generalizados tras conocerse la noticia de su salida inminente, que se filtró públicamente el lunes, y el reconocimiento es lógico: no habrá otro entrenador como él.

Inspirado por su mentor, el histórico Johan Cruyff, Guardiola marcó una diferencia por su capacidad de innovar y por la intensidad que impone. Su huella quedará grabada en el City y también en el fútbol inglés, donde sus ideas, su obsesión por la posesión y sus distintos modelos de juego se copiaron y replicaron en todos los niveles: desde el tiki-taka hasta laterales invertidos, los “falsos nueve” y los esquemas con mediocampo más compacto y control del área.

Enzo Maresca, por supuesto, forma parte de su “escuela”, como también lo hace Mikel Arteta, DT del Arsenal, campeón de la Premier League. Y hay muchos otros en el mundo que crecieron mirando ese mismo camino. La influencia es enorme.

Y ni siquiera se mencionaron los trofeos. Guardiola convirtió ganar en costumbre: durante su etapa al mando, el City prácticamente asumió que cada temporada terminaría con alguna copa. Desde su debut como entrenador, el equipo no se quedó sin títulos en el tramo más importante de cada ciclo. Esa consistencia será, justamente, lo más difícil de igualar.

Además, Guardiola dejó armado el terreno para que el relevo pueda sostener el proyecto. En los últimos mercados, el técnico supervisó una renovación gradual de un plantel que empezaba a mostrar señales de haber pasado su mejor versión hacia 2024-25, con una base más joven lista para continuar el rumbo.

En ese proceso, se fueron futbolistas de edad avanzada como Kevin De Bruyne, Ederson, Kyle Walker e Ilkay Gündogan. En la transición llegaron nombres como Rayan Cherki, Gianluigi Donnarumma, Abdukodir Khusanov y Tijjani Reijnders, todos todavía en una etapa previa a su punto máximo.

En particular, el movimiento de enero de este ciclo se destacó. Las incorporaciones de Antoine Semenyo y Marc Guehi generaron una sensación de adaptación inmediata: parecieron estar hace tiempo en el equipo y, al mismo tiempo, ayudaron a que el City empujara la lucha por el título hasta el punto de poner contra las cuerdas al Arsenal, algo que antes parecía lejano en la carrera.

Desde las divisiones formativas, Nico O’Reilly viene siendo, según el desarrollo del torneo, una de las grandes apariciones de la Premier League 2025-26. Su perfil apunta a convertirse en uno de los mejores carrileros y mediocampistas mixtos del momento, al estilo de un jugador que encajaría en lo que suele buscar Guardiola: mucha capacidad atlética y versatilidad, con solo 21 años.

Con ese panorama, Maresca tendrá de qué agarrarse. Además, para varios integrantes del plantel no será un rostro nuevo: el italiano ya estuvo ligado al club y trabajó bajo las órdenes de Guardiola en diferentes niveles. Enzo Maresca, ex volante de Juventus y Sevilla, comenzó a pulir su carrera como entrenador en la cantera y llevó al City Sub-23 a ganar la Premier League 2 en 2020-21 durante el período de la pandemia.

Tras una breve experiencia inicial en Parma, en su país, que no tuvo el resultado esperado, regresó al complejo del City en junio de 2022 para ser uno de los ayudantes de Guardiola en el primer equipo. Allí aprendió de cerca, con acceso directo a su mayor fuente de inspiración.

Fue precisamente en la campaña 2022-23 cuando el City alcanzó un triplete histórico. En ese contexto, Maresca ganó reconocimiento al formar parte del cuerpo técnico de Pep. Más tarde, Leicester City lo buscó en el verano. Después de ganar el Championship con los “Foxes”, Chelsea se animó a apostar por él un año más tarde.

Incluso mientras estuvo a cargo de los rivales domésticos del City, Maresca hablaba de Guardiola con elogios. Y en el ida y vuelta, Pep también lo ponderó. Se llegó a hablar de “genio” en ambos sentidos y se dejó claro que el otro fue inspiración directa para su carrera.

“Decidí ser entrenador por el equipo de Pep, en los años de Barcelona”, admitió Maresca el año pasado. “No creo que alguien pueda compararse —esa es mi opinión personal— con aquel Barcelona y con Pep. Porque pienso que cambiaron el fútbol en España, donde todos los clubes trataban de jugar de esa manera”.

“Después, Pep se fue a Alemania y todos intentaban jugar de ese modo. Yo creo que cuando llegó a Inglaterra, muchos equipos intentaron hacer algo parecido, y también Inglaterra, en términos de selección nacional. Por eso no creo que nadie pueda compararse con Pep: en los últimos 20 o 25 años cambió el fútbol”.

Guardiola también tuvo palabras altas para su ex colega. “Uno de los mejores entrenadores del mundo: Enzo Maresca. Lo conozco bien, pero el trabajo que hizo en Chelsea no recibe el crédito suficiente”, expresó al inicio de esta temporada. “Ganar el Mundial de Clubes, la Conference League, y conseguir la clasificación a la Champions en una liga tan dura con un equipo joven. Es excepcional”.

Por qué no es una elección “emocionante” para todos

Aun con el aval de Guardiola y el vínculo previo de Maresca con el club, muchos hinchas del City pueden preguntarse por qué la planificación de la sucesión se ve como una carrera de un solo candidato. La realidad es que el City tiene recursos para reemplazar un entrenador de élite por otro, y en ese escenario podrían haber aparecido opciones más atractivas en lo mediático o en lo futbolístico: Xabi Alonso, Andoni Iraola o Xavi, por ejemplo, aunque el primero ya asumió en Chelsea.

Hay otros discípulos de Guardiola trabajando con fuerza. Surge la duda de si el City consultó por la disponibilidad de Luis Enrique, que apunta a ganar una segunda Champions League consecutiva con PSG. Con los franceses, el margen de éxito local suele ser alto, y justamente por eso la vara se pone en Europa. También se informó que el español podría decidir marcharse al terminar su contrato en 2027.

El otro caso es Kompany: el mítico ex capitán del City, que tiene a Bayern Munich mostrando uno de los mejores futbol de Europa. Sería una sorpresa si los grandes de la Premier League no intentaran al menos tentarlo para volver, aunque se reporta que Kompany está comprometido con el plan a largo plazo en Baviera, con la Champions como objetivo central.

Con esas alternativas sobre la mesa, Maresca aparece como una apuesta relativamente “segura”: conoce la institución, se adapta al estilo que se viene consolidando y, en términos económicos, podría ser una opción más accesible. Igual, el City podría necesitar pagarle una compensación a Chelsea por su salida.

De todos modos, el debate sigue abierto: todavía no está claro si alguno de los discípulos de Guardiola podrá acercarse al nivel de logros que el español construyó en el Etihad. Maresca no llega con la misma reputación que el propio Guardiola tenía cuando fue nombrado en 2016. Y además, hay preguntas sobre su manera de jugar: su estilo sería más lento o menos agresivo que el de su predecesor.

El antecedente de Maresca en Chelsea

El ciclo de Maresca en Chelsea tuvo turbulencias. Lo que parecía una candidatura real al título en su debut como entrenador se deshilachó con el paso de las semanas, especialmente durante el invierno. El equipo cayó de la segunda posición y llegó a finalizar cuarto, a 15 puntos de la cima, después de haber estado cerca del campeón Liverpool.

Sin embargo, sí entregó un trofeo importante. Como se anticipaba, Chelsea ganó la Conference League con comodidad. Pero además dio un golpe fuerte al meterse en la definición del Mundial de Clubes el verano pasado, donde terminó por aplastar a PSG en la final con una victoria impulsada por el nivel de Cole Palmer.

Ese resultado fue tomado como algo muy significativo dentro de Stamford Bridge y también por gente vinculada al club. Pero no terminó siendo el prólogo de más éxitos: Maresca fue despedido el 1 de enero. En ese momento, Chelsea estaba séptimo en la Premier League, tras una racha de apenas un triunfo en siete partidos. En paralelo, crecieron versiones de que el entrenador ya había conversado con el City para reemplazar a Guardiola.

Aunque parecía destinado a ser un DT de largo plazo en Chelsea, su salida se explica, principalmente, por un quiebre con la cúpula. En una conferencia de prensa que quedó marcada por lo polémica, apuntó a sus jefes en las semanas previas a su adiós. Se dijo que el conflicto venía por interferencias en asuntos del primer equipo, fallas en el mercado de pases y la percepción de Maresca de que se merecía una renovación de contrato después del rendimiento del torneo anterior.

Igual, el City y Chelsea hoy son universos distintos. Salvo por el ruido habitual de Stamford Bridge, el italiano podría tener margen para crecer y prosperar. Tendrá respaldo en el mercado y sumará continuidad a una manera de jugar basada en la posesión, con laterales invertidos, un elemento que seguramente incorporó durante su etapa aprendiendo de Guardiola.

En conferencia de prensa, Maresca suele mostrarse serio y sin demasiada expresión, con un perfil público que no tiene el carisma del catalán. A la hinchada de Chelsea, en general, no le terminó de entrar del todo, como sí pasó con Thomas Tuchel o Antonio Conte. Pero el italiano demostró que mantiene la misma intensidad, un trabajo minucioso, el deseo de ganar y la capacidad de generar un clima de unión dentro del vestuario.

Su conocimiento del club y la familiaridad con los jugadores más jóvenes también serán claves. Maresca llega, entonces, para iniciar una nueva etapa en el Etihad con herramientas concretas para sostener la dirección del proyecto.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.