Jesse Lingard dejó su marca en el folclore del fútbol brasileño después de anotar su primer gol con Corinthians en el triunfo 1-0 sobre Barra. El tanto fue mucho más que una definición habitual: el mediocampista se convirtió en el primer futbolista británico en convertir en la historia de la Copa do Brasil. El inglés, que se sumó a Corinthians en marzo tras su salida de FC Seoul, justificó con claridad el esfuerzo del club por incorporarlo, apareciendo con una resolución certera justo antes del descanso, cuando el partido todavía estaba abierto y todo podía torcerse.
El gol nació de una pelota quieta ejecutada por Matheus Pereira. El remate salió desviado y terminó en el camino de Pedro Raul, que acomodó con precisión una especie de “amortiguada” con la cabeza para habilitar a Lingard. A partir de ahí, el de 33 años mostró categoría de nivel: conectó de primera con una volea bien colocada, de esas que no perdonan, para mandar la pelota al fondo de la red. Tras una revisión larga de cinco minutos por el VAR, el tanto quedó confirmado oficialmente, y Lingard pudo disfrutar entonces su clásico festejo de “JLingz”.
El impacto de esta conquista es todavía mayor porque llega como un punto de inflexión para Lingard, que en sus primeras apariciones tuvo dificultades para adaptarse a las exigencias del fútbol brasileño. En su estreno como titular, ante Internacional, su rendimiento no convenció y su aporte fue considerado insuficiente en un contexto que terminó siendo determinante: ese partido le costó el cargo al DT Dorival Junior. Con este gol en Florianópolis, Corinthians obtiene un plus decisivo y Lingard responde de manera contundente a las críticas, dejando en evidencia que puede aparecer cuando el equipo más lo necesita.
Corinthians tuvo que ganarse la ventaja en el marco de la quinta ronda de la eliminatoria de ida. Barra, que milita un escalón inferior, se mostró como un rival duro, complicó a “Timao” durante varios pasajes y hasta golpeó el palo de manera temprana, avisando que no iba a regalar nada. Sin embargo, la eficacia de Lingard terminó siendo la diferencia: su definición le dio al conjunto de San Pablo el liderazgo en el marcador, un resultado clave para encarar la vuelta en el Neo Quimica Arena, el 14 de mayo.
Más allá de lo histórico, el calendario no le da respiro a Lingard ni al plantel. Corinthians deberá sostener el ritmo rápidamente: primero visitará a Vasco da Gama en su próximo compromiso local, y después girará la cabeza hacia un desafío continental de peso. Fernando Diniz ya tiene en la mira la Copa Libertadores, donde el equipo se medirá con Peñarol, certamen en el que se espera que el ex internacional inglés aproveche su experiencia europea para aportar conducción y criterio en una competencia que suele castigar cualquier desatención.
