Las conversaciones entre la dirigencia de Bayer Leverkusen y Luis (el ex futbolista y emblema de Atlético de Madrid, de 40 años) ya comenzaron de manera formal y avanzan “rápido”. En el club, mientras tanto, el escenario apunta a una solución brasileña para el banco, pese a que existe un plan alternativo interno por si hiciera falta. La confirmación sobre la salida de Kasper Hjulmand, por su parte, solo llegaría cuando el nuevo entrenador firme su contrato.
El arranque de gestiones y el “Plan A” en Brasil
El vínculo que se mueve con más fuerza tiene a Luis como protagonista. De acuerdo con lo informado, el directivo deportivo lo tiene como candidato preferido, especialmente por el perfil que aporta: experiencia internacional, presencia en el máximo nivel y también un recorrido reciente como entrenador con resultados inmediatos.
La idea, en términos de planificación, contempla que en Leverkusen tengan respuestas preparadas si el camino principal no prospera. Aun así, el panorama general indica que la prioridad del proyecto apunta a un entrenador de origen brasileño.
Hjulmand: el contrato hasta 2027 y el motivo de la salida
En paralelo, el club todavía no oficializó la salida de Kasper Hjulmand. La jerarquía del conjunto alemán comunicará el alejamiento del danés únicamente después de que el nuevo entrenador estampe la firma en el contrato.
Hjulmand había llegado a Leverkusen tras la destitución sorpresiva de Erik ten Hag, quien había durado apenas dos jornadas en la temporada anterior. Luego, el danés firmó un vínculo que se extendía hasta 2027, pero no logró sostener un rendimiento acorde de manera constante y terminó quedando fuera de la clasificación a la Champions League con Bayer.
Por qué Luis encaja: experiencia global y el golpe inmediato con Flamengo
El caso de Luis se apoya en dos pilares: su trayectoria como jugador en el plano internacional y su arranque como entrenador en el fútbol brasileño. Como extremo, se lo describe como un futbolista de nivel mundial, con 333 partidos oficiales para Atlético de Madrid y 44 convocatorias con la selección de Brasil.
Tras colgar los botines el 1 de enero de 2024 en Flamengo, no tardó en iniciar su carrera en los banquillos. En septiembre de 2024 tomó el mando del primer equipo de Flamengo y, desde el primer momento, mostró resultados.
El entrenador guió al equipo directamente al título del campeonato brasileño y, además, completó un debut de alto impacto con un triunfo en la Copa Libertadores. Esa competencia es presentada como el equivalente sudamericano de la Champions League.
Por ese rendimiento, su despido en marzo —en un plantel cargado de figuras en Río de Janeiro— tomó por sorpresa, sobre todo por la inmediatez de lo logrado en su etapa inicial.
Los otros nombres que sonaban y la ambición de Glasner
En Leverkusen, desde hace tiempo se daba por hecho que Hjulmand no iba a continuar en el nuevo ciclo. En ese contexto, circularon nombres para reemplazarlo, con especial mención de Oliver Glasner y Andoni Iraola. Dentro del club, incluso se mencionó que Glasner sería la opción preferida de Rolfes.
Sin embargo, se remarca que el austríaco es un tipo de ambición marcada, quizá incluso demasiado para el contexto de Leverkusen. En una declaración citada por RTL/ntv, Glasner sostuvo: “Para mí, el proyecto es decisivo. ¿Podemos ganar la Champions League? Eso es lo que me emociona. Estoy buscando un desafío”.
Con Luis en la mesa y con la posibilidad de que todo se acelere por la necesidad de reemplazo, la pulseada por el banco de Leverkusen se termina definiendo entre perfiles: el brasileño que viene de un arranque explosivo en Flamengo y las alternativas que ya habían sonado, con Glasner como figura que, al menos en discurso, va directo por el gran objetivo continental.
