El Bayern, que venía de un gran momento en la era de Vincent Kompany con un rendimiento notable y una campaña que le permitió ganar en doble, ahora enfrenta un nuevo capítulo de tensión puertas adentro. Aunque el equipo ha respondido dentro de la cancha, los reportes que llegan desde la interna describen un clima volátil en la cúpula del club: en ese escenario, el director deportivo Eberl aparece cada vez más bajo la lupa del consejo de supervisión.
Horas antes de la final de la DFB-Pokal, una entrevista en Spiegel agitó el ambiente en Múnich. El presidente honorario Uli Hoeness dejó en el aire una pregunta directa sobre el futuro contractual de Eberl, al señalar que la renovación más allá de 2027 no estaría garantizada. Hoeness admitió que, en este punto, desde el directorio todavía persisten dudas sobre el ex ejecutivo de Borussia Monchengladbach y, en términos de probabilidades, ubicó la chance de continuidad apenas en un 60 a 40 por ciento.
En el centro del malestar con el paso de Eberl aparece el manejo de ciertas salidas relevantes, con un caso especialmente señalado: la transferencia de Tel a Tottenham Hotspur. Desde sectores críticos dentro del club, en Baviera, se sostiene que el director deportivo no logró exprimir el mayor valor posible por la joven promesa francesa, y también se suman referencias a Kingsley Coman. La lectura interna, entonces, apunta a una frustración respecto de los retornos económicos por movimientos de alto perfil.
Si bien Abendzeitung indica que el vínculo cotidiano entre Eberl y el director deportivo Christoph Freund se mantiene correcto y profesional, Kicker dibuja un panorama mucho más oscuro. El medio afirmó durante meses que el Bayern ya “no es un bloque” y que la estructura de conducción se habría resquebrajado, producto de discusiones internas vinculadas a la planificación deportiva y, particularmente, a las decisiones de refuerzos y ventas.
La crítica pública de Hoeness tampoco cayó bien en todos los sectores. De acuerdo con lo que trascendió, sus palabras—en las que expuso el nivel de dudas del consejo para apostar por Eberl a largo plazo—no habrían sentado de la mejor manera entre sus pares del comité de supervisión. Ese detalle refuerza la idea de que la pulseada de poder en el Bayern no se limita a la fricción entre el directorio y los directivos, sino que también se estaría dando dentro del propio organismo de control.
Mientras el departamento deportivo atraviesa un período de incertidumbre, en la parte más alta de la estructura se percibe más estabilidad. En la disputa por el futuro de Eberl, el puesto de CEO Jan-Christian Dreesen aparece como protegido. Informes de AZ sostienen que una extensión de contrato para Dreesen se trataría como una “formalidad”, marcando una división clara en el respaldo: mientras el área financiera del club conservaría mayor confianza, el sector vinculado a lo deportivo estaría bajo evaluación más estricta.
Tel llegó inicialmente a Tottenham en condición de préstamo en febrero de 2025, con vínculo hasta el cierre de esa temporada. Luego, en el verano posterior, los Spurs decidieron incorporarlo de manera definitiva en una operación valuada en 30 millones de libras, quedando ligado al club hasta 2031. En el desarrollo de la campaña 2025-2026, el delantero joven disputó 38 partidos en todas las competencias, convirtió cuatro goles y aportó dos asistencias. En paralelo, el equipo—con Tel como parte del plantel—logró evitar una caída al Championship en la última fecha, cerrando el torneo con un desenlace ajustado.
