Joan Laporta estalló contra las decisiones arbitrales que marcaron la eliminación de Barcelona en el Metropolitano, luego de dos partidos que terminaron dejando a los azulgranas sin lugar en las semifinales de la competencia continental. El presidente culé habló con dureza durante su presencia en el Trofeo Conde de Godo y cargó tanto contra el arbitraje como contra el VAR, en una serie que, según su lectura, estuvo plagada de fallos en momentos determinantes. A la derrota por 2-0 en la ida en el Camp Nou se le sumó el 2-1 en la vuelta, que no alcanzó, y el golpe adicional de la expulsión de Eric García.
Datos clave
- Barcelona cayó 2-0 en la ida y ganó 2-1 en la vuelta, pero no llegó a semifinales.
- La serie se complicó con la tarjeta roja para Eric García.
- Laporta cuestionó decisiones del árbitro y del VAR tras el cruce en el Metropolitano.
- El club intentó presentar reclamo por un posible penal de Marc Pubill en el primer partido y fue rechazado.
- Rafa Yuste prepara una nueva presentación formal por lo ocurrido en el partido de vuelta.
El reclamo de Laporta y el golpe de la expulsión
En su visita al Trofeo Conde de Godo, Laporta dejó en claro su enojo por el modo en que se administró la eliminatoria. Si bien comenzó reconociendo el logro de Atlético de Madrid, remarcó que nada cambia el hecho de que, a su entender, el arbitraje de la jornada —tanto por parte del juez como del VAR— fue una vergüenza. Para el presidente, lo ocurrido es directamente intolerable para el club.
El dirigente explicó que en el primer partido Barcelona ya sintió que le negaron una acción que consideró un penal “de manual”. Además, sostuvo que se produjo una expulsión en una situación que, según su interpretación, correspondía a una amonestación por ser amarilla. En ese marco, hizo referencia a una jugada en la que Giuliano Simeone no habría controlado el balón, pero igual terminó con el jugador sancionado con tarjeta roja, un episodio que, remarcó, terminó afectando muchísimo al equipo.
De cara al trámite formal, el conjunto barcelonista había intentado buscar una respuesta tras la ida en el Spotify Camp Nou, señalando un posible contacto de Marc Pubill. No obstante, la primera presentación fue cortada por el organismo rector del fútbol europeo, que consideró que el reclamo no correspondía o no era admisible. Aun así, Laporta reveló que el vicepresidente Rafa Yuste está trabajando en una segunda ronda de documentación para insistir y elevar un nuevo planteo.
Incidentes que, según Laporta, torcieron la eliminatoria
Laporta sostuvo que Barcelona exige explicaciones por el rechazo del reclamo previo y que Yuste le confirmó que se presentará otra queja porque lo sucedido en la vuelta le parece inaceptable. En esa línea, el presidente enfatizó que hubo decisiones muy perjudiciales para los intereses del club y que esperan que se deje claro qué ocurrió realmente en los pasajes clave.
El mandamás repasó una serie de hechos de la segunda jornada que, a su juicio, inclinaron el ritmo del cruce a favor del equipo de Diego Simeone. Desde el momento de la expulsión de Eric García hasta una posible pena máxima que no habría sido sancionada para Dani Olmo, Laporta consideró que cada disputa pareja terminó jugándole en contra. En particular, se mostró especialmente indignado con la situación de Fermín López, quien terminó con sangre en el rostro tras un choque con el arquero Juan Musso.
“Fue una llave en la que el arbitraje nos dañó mucho”, remarcó Laporta. En su relato, señaló que en el segundo encuentro Eric García no estaba como último hombre, mientras que Jules Koundé sí venía llegando. También indicó que el árbitro inicialmente había mostrado una amarilla, pero que el VAR intervino y terminó revirtiendo esa decisión. Además, enumeró otras acciones: el remate de Ferran Torres que, para él, debía considerarse gol; el penal contra Dani Olmo que calificó como evidente; y la falta sobre Fermín, a la que describió como intolerable por el corte abierto en la parte superior del labio.
También se detuvo en la secuencia de tarjetas. Dijo que el juez terminó mostrándole una amonestación a Gavi, pero que, en su visión, el futbolista solo estaba sufriendo mientras lo atendían con puntos y, aun así, no recibió ninguna tarjeta. Para Laporta, esa combinación de decisiones es inaceptable.
Raphinha acompaña el reclamo y Laporta rechaza teorías sobre “beneficios”
Las críticas de Laporta se emparentan con el malestar que había expresado el extremo lesionado Raphinha, quien aseguró que la eliminatoria fue “completamente robada” para Barcelona. Cuando se le consultó sobre narrativas que sostienen que el club suele salir favorecido por el arbitraje, Laporta respondió con contundencia que ese tipo de discurso es falso, al menos con la evidencia acumulada en las últimas dos semanas.
El presidente afirmó que quienes dicen que Barcelona se beneficia de los árbitros “no tienen vergüenza” y remarcó que para sostener esa idea solo haría falta mirar la propia eliminatoria de Champions League, porque —según su lectura— nadie se traga esa versión. En el tramo final, el dirigente dejó claro que el plantel deberá reencaminarse hacia los asuntos locales y buscar cerrar la La Liga en las próximas semanas, una vez pasado el golpe emocional y deportivo de la eliminación continental.
