Joshua Kimmich llegó a un punto de referencia altísimo en el Bayern: ganó diez títulos de liga con el club en menos de ocho entrenadores distintos, alcanzó las semifinales de la Champions League en cinco oportunidades a lo largo de su carrera y, como broche, festejó el triplete en 2020. Por eso, cuando evalúa el lugar del equipo en la historia, sus palabras pesan. “En once años en el Bayern, esa fue la temporada más fuerte que tuvimos”, sentenció.
Antes de que surgieran preguntas, el mediocampista dejó claro el matiz: “¿Mejor que la temporada del triplete? Sí. No jugamos bien durante medio año”, explicó, en referencia a un tramo del certamen que arrancó con Niko Kovac. Luego, según su lectura, el rendimiento cambió: “Después, en la segunda parte del año, jugamos muy bien”, y allí puso el foco en el salto que trajo Hansi Flick. De todos modos, en este curso el Bayern volvió a impresionar por una regularidad y un estilo que, para muchos, aparecen pocas veces.
“Temporadas como esta no llegan seguido”, remarcó Kimmich. Y agregó que el desenlace pudo haber sido incluso más grande: llegar a la final de la Champions League, levantar el DFB-Pokal y cerrar el triplete estaba al alcance. En el escenario local, el equipo ya se consagró y además tiene asegurado un lugar en la definición de copa. En Europa, terminó segundo en su grupo, dejó atrás a Real Madrid —un rival de larga data— y después se metió en una semifinal intensa, muy pareja, contra el vigente campeón Paris Saint-Germain. Sí: “podría haber pasado”.
El “dejar pasar” y el margen para ajustar
En esencia, la caída del Bayern no estuvo asociada a falta de goles, sino a un desequilibrio que terminó costando caro: concedió demasiado. En ese sentido, la lectura del hincha neutral suele ser la misma que la del propio Kimmich: Vincent Kompany mantiene con convicción su idea de juego, basada en la presión alta y en el marcaje al hombre. Y, aun así, para aspirar a trofeos con garantías, aparecen ajustes inevitables para reducir riesgos.
La ofensiva, con figuras de peso como Michael Olise, Harry Kane y Luis Díaz, tiene capacidad para acumular tantos y quebrar registros. Sin embargo, cuando una racha de derrotas y una cantidad elevada de goles en contra se vuelven persistentes, tarde o temprano terminan pasando factura.
Cuándo se rompió el partido
En la Bundesliga, el Bayern recibió tres goles tanto ante FSV Mainz 05 como ante 1. FC Heidenheim. En la Champions League de la temporada pasada, en cuartos de final, Inter castigó esa fragilidad con cuatro tantos. Esta campaña, el equipo incluso logró sobrevivir a un 4-0 recibido frente a Real Madrid, pero el golpe decisivo llegó con el 6-1 que terminó siendo determinante contra PSG. Como contraste, el otro finalista —Arsenal— apenas permitió seis goles en lo que va de la Champions League en esta edición.
La eliminación, de todas maneras, no marca el final del camino. Es apenas un punto más dentro de una ruta que, como describió Max Eberl, tiene su lógica propia: “Ganar la Champions League también es un proceso”. Y el mensaje que dejó fue claro: “El año pasado aprendimos algo; este año necesitamos aprender de eso, y el próximo volveremos a ir por todo”. Kimmich acompañó la idea desde adentro: “Estoy en el vestuario y siento que todavía puedo ganar la Champions League con este equipo”.
Panorama de plantel y continuidad
Con la situación actual, el Bayern todavía tiene margen al menos en un frente. Por ahora, no se ve salida de ningún futbolista del primer equipo durante este verano. Manuel Neuer, que respondió con nivel alto ante PSG, está a punto de renovar su contrato hasta 2027. Konrad Laimer, en tanto, sería parte del inicio del nuevo ciclo en Múnich incluso con negociaciones que quedaron trabadas; una extensión de su vínculo hasta 2027 sigue siendo una posibilidad.
Para que el proyecto siga creciendo, Kompany tiene la tarea de ajustar finamente la táctica y encontrar un equilibrio que sostenga la ambición sin dejar al equipo demasiado expuesto. En paralelo, la dirigencia deportiva, con Eberl y el director deportivo Freund al frente, debe profundizar el plantel. Tras las lesiones de Serge Gnabry, Tom Bischof, Lennart Karl y Raphael Guerreiro, el entrenador se quedó con pocas alternativas en el banco, lo que vuelve más urgente ganar opciones de recambio.
Además, el crecimiento viene con un desafío extra: el club combina el avance del sector juvenil con un plan de reducción salarial, lo que obliga a administrar la expansión con cuidado. En cuanto a salidas, el Bayern contempla a Raphael Guerreiro, Leon Goretzka y Nicolas Jackson. En el plano de refuerzos, la lista de deseos apunta a un extremo —a modo de ejemplo, Anthony Gordon—, un delantero, un mediocampista y un lateral.
El corto y el mediano plazo
En el mediano plazo, el foco también debe ponerse en la calidad en la cima del equipo. Se abre la pregunta sobre si Jonas Urbig puede reemplazar, eventualmente, a Neuer (40). Y también aparece el interrogante sobre cuánto tiempo podrán sostener su rendimiento máximo el conductor del medio, Kimmich (31), y el goleador Harry Kane (32). Por el momento, no se observan señales de caída: ambos se mantienen en forma, se lesionan con poca frecuencia y dependen más de la inteligencia de juego y de la capacidad técnica que de la velocidad como principal arma.
Objetivo inmediato y cierre de ciclo
Antes de que se abra el mercado de pases, el Bayern puede cerrar el año con un doblete doméstico: levantar el DFB-Pokal. La primera final del club desde 2020 lo tendrá enfrente de VfB Stuttgart, en Berlín, el 23 de mayo.
En la historia reciente de Múnich hay un dato que habla de la ambición: nunca antes un equipo de la ciudad había convertido tantos goles. Y, más allá de los números, también hubo una conquista emocional: pocos elencos lograron convencer a tantos fanáticos con su forma de jugar y con su actitud. La derrota por 4-5 en la ida ante PSG quedará como una de las noches más resonantes del club. El motor de esta recuperación, en gran medida, lleva la firma de Vincent Kompany: en otoño extendió su contrato hasta 2029 y podría encaminar una nueva era de éxito para el Bayern.
