Kimmich no estuvo en el once inicial frente a Heidenheim, pero ingresó en el entretiempo cuando el marcador estaba 1-2 en contra. Lo hizo acompañado por Harry Kane, Michael Olise y Luis Díaz, y ese empuje desde el banco fue clave para que el equipo llegara a un empate tardío. Tras el partido, el volante habló de su lugar en la rotación y dejó algunas frases que, más allá del tono distendido, reflejan el momento particular que atraviesa.
Entrada desde el banco y empate agónico: el impacto inmediato
El plan del DT para el partido ante Heidenheim contempló que Kimmich comenzara afuera del equipo titular. Sin embargo, a los 45 minutos —con el equipo perdiendo 1-2— el mediocampista entró en cancha. En esa misma tanda de cambios ingresaron Harry Kane, Michael Olise y Luis Díaz, piezas relevantes para reordenar el partido y aumentar la intensidad ofensiva.
El dato importante es que esos relevos no se quedaron solo en “aportar minutos”: fueron decisivos para que el conjunto pudiera rescatar un empate en los tramos finales, un resultado que suele tener un peso extra tanto en la lectura futbolística del partido como en la tabla.
La charla con el DT y la rotación: “necesito una conversación” (en tono de broma)
Consultado después por su presencia en el banco, Kimmich respondió con ironía: indicó que todavía le faltaba hablar con el entrenador y que esperaba esa charla “uno a uno” esa misma noche. Luego sonrió, dejando claro que era un chiste.
De todos modos, cuando se profundizó en el tema de la rotación y si eso podía afectarle el ritmo de juego, el alemán marcó una postura clara. Dijo que ya está “pasado de la etapa” en la que necesitaba sí o sí continuidad para rendir, aunque remarcó que, por supuesto, siempre disfruta estar en el campo. En esa combinación de humor y convicción aparece la idea central: la rotación puede existir, pero su motivación y su preparación no dependen exclusivamente de la seguidilla de partidos.
Antecedentes físicos y cifras: menos “siempre 90” y un rol definido para la vuelta
Kimmich suele ser un jugador que apunta a completar los 90 minutos en cada compromiso, incluso cuando el calendario se vuelve cargado. Durante mucho tiempo, incluso tuvo un estatus particular dentro del plantel: por años estuvo al margen de las rotaciones. Pero en esta fase intensa de la temporada, el DT ha empezado a darle descanso, y el caso más reciente fue directo: el sábado pasado, en el 4-3 ante FSV Mainz 05, ni siquiera integró el banco.
El propio mediocampista explicó el motivo: confesó que la semana anterior estuvo bastante contento porque venía arrastrando algunas molestias, aunque aclaró que habría estado en condiciones para jugar. Cerró la idea con una frase que vuelve al eje del fútbol de alto rendimiento: al final, decide el entrenador.
En medio de ese escenario, aparece el antecedente inmediato de carga de minutos: entre medio jugó completos los 90 minutos en la derrota 4-5 ante Paris Saint-Germain. De cara a la semana y al compromiso de vuelta, se espera que vuelva a arrancar como titular en el mediocampo junto a Aleksandar Pavlovic, en el rol de contención. Sobre ese plan, agregó que se sintió fresco contra París y que volverá a estarlo el miércoles, y hasta remató con una observación personal: “no sprint que tanto”.
- Kimmich ingresó en el entretiempo vs. Heidenheim con el partido 1-2.
- En esa misma franja entraron Harry Kane, Michael Olise y Luis Díaz, claves para el empate tardío.
- En la rotación, el sábado pasado ante FSV Mainz 05 no estuvo ni en el plantel.
- Jugó los 90 minutos completos en el 4-5 contra Paris Saint-Germain.
- Para la vuelta del miércoles se espera que arranque junto a Aleksandar Pavlovic en la zona de contención.
Durabilidad con números: 3.713 minutos y tercer lugar en el Bayern
A pesar de estos descansos puntuales, Kimmich mantiene una presencia altísima. En lo que va de la temporada registra 3.713 minutos, ubicándose tercero en el Bayern. Por delante aparecen Luis Díaz con 3.760 y Michael Olise con 3.716, lo que muestra que, aun con rotación, el volante sigue siendo una pieza central en el rendimiento del equipo.
