El máximo goleador histórico de Tottenham ya extendió su cuenta de presentaciones internacionales con la camiseta de Inglaterra hasta llegar a las 78 conquistas. Harry Kane tiene la mira puesta en estirar esa cifra hacia las “centuriones” que lo ubiquen en un club exclusivo, al estilo de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. A la vez, el delantero busca seguir escribiendo historia en los registros de la selección, donde hoy la marca de partidos está fijada en 125 presencias, un récord que él pretende superar.

Datos clave

  • Harry Kane alcanzó 78 goles con Inglaterra y apunta a llegar a los 100 para entrar al selecto “club centurión”.
  • La marca de apariciones en la selección mayor de Inglaterra está en 125 partidos; Kane está en carrera para romper ese récord.
  • Este verano volverá a calzarse el brazalete de capitán en el gran evento internacional de FIFA.
  • En la temporada actual ya sumó un segundo título de Bundesliga y el trofeo de la DFB-Pokal con Bayern.
  • Con Bayern, Kane convirtió 61 goles en 51 partidos en todas las competencias.

La búsqueda del premio individual y la discusión sobre el Mundial

La expectativa alrededor de Kane no se limita a lo colectivo. El delantero aparece como candidato a recibir reconocimiento por su rendimiento individual, con la conversación puesta en el Golden Ball y el Balón de Oro. En ese marco, la pregunta que se instaló es si hace falta ganar un Mundial para inclinar la balanza a la hora de votar el premio.

El exfutbolista inglés Alan Fowler, consultado sobre si Kane necesitaría un título mundial tras quedarse a las puertas en el plano de Champions League para conquistar el Balón de Oro, sostuvo que no sería una condición indispensable. En su visión, Kane ya mostró suficiente con su historial: el registro del goleador está “probado”, y su paso por Alemania permitió superar incluso expectativas sobre su impacto allí.

Fowler remarcó que, cuando se piensa en los grandes nombres para el Balón de Oro, Kane debe estar en la conversación por lo que refleja su trayectoria y su producción. En ese sentido, consideró que el éxito en el Mundial no tendría necesariamente influencia directa en la decisión, ya que el nivel sostenido del delantero ya funciona como argumento.

Además, el exdelantero aclaró un punto de contexto: Kane no ganó la Champions League en la temporada reciente, pero sí logró el torneo local y tuvo una campaña sobresaliente en cuanto a goles y actuaciones. Por eso, no ve que ganar el Mundial sea el “escalón extra” que defina el premio, ni que se entregue el Balón de Oro simplemente por conquistar la Copa del Mundo. Para Fowler, el mérito principal está en su rendimiento y su registro, que califican por sí solos para figurar entre los mejores.

En la misma línea, el diálogo derivó hacia otros nombres que podrían asomar en la discusión. Fowler mencionó al joven Lamine Yamal, que viene mostrando un rendimiento destacado, y también a Ousmane Dembélé, vinculado a un ciclo reciente en el que acumuló doble Champions League y seguramente vuelva a aparecer en la conversación. Sin embargo, insistió en que no habría motivo para que Kane no sea tenido en cuenta: sus goles fueron “tremendos” y eso pesa.

Las declaraciones de Kane y el escenario de 2026 con otros ingleses

Harry Kane, por su parte, nunca ocultó su intención de emular a figuras como Ronaldo y Messi buscando los máximos honores individuales del fútbol. El delantero entiende que un Mundial con Inglaterra podría potenciar su candidatura. En ese sentido, el atacante expresó que se imagina como uno de los favoritos: por los trofeos obtenidos en la temporada y por la cantidad de goles que convirtió, considera que estaría en la pelea. Incluso añadió un elemento político/deportivo: si Inglaterra levanta el Mundial, es plausible pensar que el trofeo termine en manos de un futbolista inglés.

La referencia histórica en Inglaterra tiene un nombre propio: Michael Owen. El exdelantero de Liverpool y Real Madrid, además de figura de la selección inglesa, permanece como el último compatriota que ganó el Balón de Oro. Lo consiguió hace un cuarto de siglo, en 2001.

De cara a 2026, Kane no es el único que rompe el “ayuno” de premios para Inglaterra. Declan Rice también aparece como candidato, especialmente por su participación en el logro de Arsenal que le permitió ganar la Premier League por primera vez en 22 años. En paralelo, Jude Bellingham, actualmente un referente en Real Madrid —el club al que se lo describe como una especie de “Galáctico” en el imaginario—, es otro de los nombres ingleses que se cree con posibilidades de conquistar un Golden Ball en un futuro cercano, en función de su continuidad y nivel en el máximo escenario europeo.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.