La gran historia del fin de semana en la MLS vino de un futbolista que todavía no sumó tantos minutos como para que el impacto pareciera “automático”. James Rodríguez, en el arranque con Minnesota United, acumuló apenas 103 minutos de juego de liga desde su llegada en febrero, pero el domingo dejó una señal clara de por qué su desembarco importaba.
El colombiano ingresó desde el banco y, en un tramo corto de unos 20 minutos, aportó dos asistencias. Con ese ratito de protagonismo transformó una participación limitada en uno de sus pasajes más productivos en la MLS hasta ahora.
Sin embargo, lo llamativo fue que su actuación terminó por volver más enigmática su situación. Antes del partido circularon versiones de que Rodríguez podría marcharse para el Mundial y que incluso no regresaría, con la posibilidad de un retiro como tema que apareció en la conversación.
Todo reforzaba la sensación de que se trataba de un escenario de corto plazo, maquillado como gran contratación. Un inicio en la liga, algunos ingresos desde el banco y después una salida… no exactamente el libreto típico de los fichajes que se vuelven leyenda.
El giro llegó después del encuentro: Rodríguez calificó esas versiones como “fake news” y sostuvo que no se retirará. La pregunta, entonces, es si seguirá en Minnesota dentro de dos meses. En principio, la chance parece baja, sobre todo porque Apple TV (en su rol de transmisor de la liga) informó el miércoles que sería su último partido, aunque en el fútbol siempre puede pasar algo inesperado.
De este modo, el caso Rodríguez pasó a ser uno de los interrogantes más interesantes de la MLS.
De un vistazo: lo más resonante del fin de semana
- James Rodríguez aportó dos asistencias en un ingreso desde el banco y tuvo uno de sus momentos más productivos en la MLS.
- Tras el partido, negó planes de retiro y reaccionó contra versiones previas.
- Portland goleó 6-0 a Sporting KC con un partido estadísticamente raro.
- Chicago Fire, equipo mejorado, terminó con saldo negativo: 0-3-0 y ocho goles en contra.
- Inter Miami mostró más solidez de visitante y De Paul fue clave ante Toronto.
- Colorado Rapids sigue sin encontrar el gol en la misma medida: concedió 20 en 12 partidos.
- Gabriel Pec volvió a marcar y el Galaxy ganó 2-1 a Atlanta.
- LAFC sufrió dos golpes: perdió con Toluca en México y cayó 4-1 ante Houston en casa.
Por fuera de ese gran foco, el fin de semana también dejó otras escenas particulares. Inter Miami logró sacarse de encima parte del ruido y volvió a verse mejor cuando juega lejos de casa que en su estadio.
En NYCFC, Hannes Wolff se llevó un protagonismo especial por su incidencia en números. Y en Los Ángeles, Gabriel Pec recordó que todavía hay un futbolista de jerarquía como Designated Player dando vueltas por la ciudad, aun con un panorama complicado para el Galaxy.
Portland y Sporting KC: goleada con lectura extraña
Phil Neville, DT de Portland Timbers, ni siquiera pareció conforme con el modo en que se dieron las cosas durante el partido. Puede discutirse si fue una postura deliberada o una exigencia obsesiva, pero lo cierto es que el resultado acompaña: su equipo vapuleó a Sporting KC por 6-0.
En parte, Neville tiene un punto: Portland completó cerca de 700 pases con un ritmo alto, pero aun así la sensación es que debió generar más que cinco grandes chances. Por cómo se dio el 6-0, el partido se volvió una especie de anomalía estadística.
Igual, hay que remarcar que el guion también tuvo lo positivo: cuatro futbolistas marcaron, con un doblete del venezolano Kevin Kelsy y un aporte desde la banda de Kris Velde. Es el “sello Portland”, con algunas carencias en ciertas posiciones y con cuestionamientos recurrentes sobre el trabajo de Neville.
Aun así, el partido fue una muestra de por qué el ex entrenador de Inter Miami podría tener futuro en el noroeste del país. Si se repite este tipo de rendimiento, el equipo puede pelear por un lugar de playoffs e incluso ir un poco más allá.
Chicago Fire: mejor en defensa, pero la semana se torció
Gregg Berhalter y Chicago Fire parecen haber dado un salto respecto del año anterior. El equipo se muestra más compacto, especialmente en el plano defensivo, y Hugo Cuypers viene jugando de manera que, al menos en el imaginario, ayudaría a que el club no se obsesione con la idea de fichar a Robert Lewandowski.
Con todo, hay un dato que pesa: Chicago marcha cuarto en la Conferencia Este. Aunque el presente luce sólido, esta fue una semana complicada para Berhalter y compañía, con una secuencia que podía haber sido más festiva.
En la U.S. Open Cup, St. Louis CITY parecía un rival accesible. FC Cincinnati siempre iba a exigir, pero igualmente se lo veía como un partido ganable. Y a los New York Red Bulls también se los puede encontrar con espacios, sobre todo en transiciones.
El problema es que el Fire no lo pudo capitalizar: terminó con 0-3-0 y encajó ocho goles. No fue, claramente, el mejor tramo para el equipo.
Inter Miami y De Paul: el partido que lo ubicó otra vez
Llegaba una necesidad concreta: sí, Messi suele ser la llave de Inter Miami cuando aparece encendido, pero De Paul necesitaba una gran actuación. En los últimos tiempos se lo vio algo desorientado cuando no está Sergio Busquets cumpliendo ese rol cercano que ordena el funcionamiento.
De Paul ahora debe ajustar su forma de moverse: el mediocampista tiene que ser más medido en los recorridos, con nuevas configuraciones en el medio y una sociedad con Yannick Bright que todavía está en etapa de construcción. Para completar el cuadro, Bright también podría necesitar correr menos, según el ritmo que pide el sistema.
El gol ayuda a encender, como siempre. Los números fueron buenos: 104 toques (más que cualquier otro), un tanto bien ejecutado, una asistencia y dos oportunidades generadas en el triunfo ante Toronto. Pero más importante fue lo que se vio en el carácter: De Paul estuvo por todo el mediocampo.
Ganó pelotas, sostuvo la circulación y se conectó de forma fluida con Messi. De Paul no es solo “el guardaespaldas” de la Pulga: la actuación funcionó como prueba de que tiene peso propio en el juego.
Colorado Rapids: mejor cuerpo técnico, pero el problema de fondo sigue
Colorado Rapids mejoró de manera clara desde que llegó Matt Wells como nuevo entrenador. Aunque el equipo sigue sin ganar en cinco partidos, las sensaciones de juego son distintas: se ve más decisión, más intención y un funcionamiento más convencido.
El DT de primera experiencia exigió mucho y, en varios tramos, el rendimiento acompaña. El problema está en el otro extremo: a Colorado le cuesta mantener el arco en cero. En 12 encuentros, recibió 20 goles, y solo tres equipos del Oeste concedieron más.
El sábado apareció un ejemplo claro de cómo se rompe el plan. Wells se quejó por la roja de Rob Holding en el segundo tiempo, en la derrota 1-0 ante St. Louis. Pero la lectura del partido marca que el defensor inglés quedó mal parado, además de que hubo contacto con un rival cuando intentaba llegar al espacio en la espalda.
¿Fue severo? Puede discutirse, pero en partidos grandes esos detalles pequeños definen el curso. Y la jugada de Holding, con o sin merecimiento pleno de roja, dejó a Colorado demasiado expuesto desde temprano.
Galaxy: Pec vuelve a despertar
Resultó que sí hay un jugador en el Galaxy con capacidad para manejar la pelota como corresponde: Gabriel Pec. El año pasado ya había tenido un tramo duro, igual que gran parte del plantel angelino, y el propio rendimiento lo reflejó: convirtió 11 goles y dio cuatro asistencias, un registro correcto pero lejos del impacto que tuvo en la campaña de 2024 cuando marcó 21 y asistió 16 en el ciclo que terminó en conquista del MLS Cup.
Este año, la situación no mejora demasiado. El Galaxy se mueve con altibajos: en el torneo está 4-4-4, con la misma cantidad de goles a favor que en contra, y todavía no logró ganar dos partidos consecutivos en toda la temporada.
Pero Pec podría estar entrando en calor. Marcó dos tantos contra Atlanta: anotó a los 74 y 79 minutos para asegurar el 2-1 frente al equipo de Tata Martino. No fue una actuación que cambie el mundo, pero sí dejó una buena señal.
LAFC: semana rara con golpes en México y en casa
La semana de Dos Santos, en cambio, tuvo un giro oscuro. Hasta el miércoles todo parecía encaminado para el DT de LAFC: el rendimiento era irregular en algunos pasajes, pero el equipo estaba metido en la pelea por el primer puesto del Oeste y además venía con buena forma de cara a las semifinales de la CONCACAF Champions Cup.
En ese contexto, los últimos cinco días se volvieron confusos: primero, LAFC recibió una goleada de Toluca en México. Fue un partido raro para un equipo que venía firme y sólido, como si allá hubiera quedado demasiado atrapado por el momento.
En paralelo, Dos Santos también llamó la atención por comentarios extraños sobre el clima en el estadio. Y lo que LAFC necesitaba era un rebote, con un partido en casa ante Houston que parecía un escenario razonable: el equipo suele hacerse fuerte en BMO y el rival venía con problemas de regularidad.
El plan no salió: Houston se plantó desde el minuto inicial y LAFC no logró recuperarse. Terminó con un 4-1 para la visita, con una actuación para recordar de Jack McGlynn, que dejó la imagen de una tarde difícil. Así, Dos Santos afronta su primera semana nefasta al mando de LAFC, y el club espera que no se convierta en algo peor.
