Kai volvió a ilusionar a los hinchas con una señal clara desde los entrenamientos: el juvenil compartió que está de regreso en el campo mientras acelera la recuperación de una lesión. Tras un gran tramo de campaña, que venía creciendo bajo la conducción de Darren Fletcher, una molestia seria en el muslo frenó de golpe su progreso en marzo. Con apenas 16 años, el delantero utilizó sus redes para marcar un nuevo avance en su rehabilitación: subió una imagen suya con indumentaria de United y con las botas de fútbol, y en la historia acompañó la foto con un mensaje corto y optimista, que dejó como única frase: “Back running”.

El problema físico, en este contexto, pega doblemente fuerte para el chico, que recientemente había comunicado que su temporada había quedado oficialmente archivada. Apenas un mes atrás, con una imagen de claro desánimo hacia sus seguidores, Kai había informado el tiempo de baja: “Disappointed to be out for the rest of the season. Back stronger next pre-season”.

La lesión llega justo cuando el futbolista parecía estar encontrando su lugar en Old Trafford. Su debut en el estadio se dio en enero, en un duelo por la FA Youth Cup, donde se mostró muy efectivo en el tramo final de la cancha. Aunque no contó con demasiados minutos, logró dejar números importantes: convirtió dos goles y también aportó una asistencia en apenas 119 minutos, confirmando la misma inclinación goleadora que ya había marcado la referencia familiar. Es que su padre, el histórico Wayne Rooney, es el máximo artillero de la institución en la historia del club.

Sin embargo, esta caída por un tema físico no es la primera en el camino del joven. En septiembre de 2025, Kai sufrió una lesión en el pie poco después de recibir el llamado para integrarse al plantel U19, un logro relevante para su edad. En ese momento, también recurrió a las redes para reflejar su situación: publicó una foto usando una bota protectora y la acompañó con una frase cargada de angustia, que decía: “Life can’t get worse”. La molestia en el muslo volvió a cortar el proceso de lo que se esperaba como un año clave de crecimiento, incluyendo participación en el Super Cup en Irlanda del Norte. Estos tropiezos han puesto a prueba su determinación, aunque su padre viene remarcando con frecuencia la resiliencia que exige el salto al más alto nivel, sobre todo bajo la presión particular de llevar ese apellido.

La carga de portar el nombre Rooney pesa, pero Kai ya mostró señales de que su talento está a la altura del legado. El verano pasado llamó la atención durante el Super Cup en Irlanda del Norte, certamen en el que Wayne Rooney también se había hecho notar desde joven, en aquel entonces en Everton. Aunque las comparaciones resultan inevitables, puertas adentro del club destacaron su mentalidad y su instinto natural para encontrar el arco.

En ese marco, Wayne Rooney habló con naturalidad sobre el recorrido de su hijo y remarcó que intenta mantenerse al margen para que Kai disfrute su fútbol. El exdelantero, en declaraciones a BBC Sport, sostuvo: “Yo solo lo dejo jugar. Creo que empezaron bien el torneo, ganaron 3-0, él marcó el penal y además dio una asistencia. Entonces, diría que arrancó ok. Después, lo que hace es jugar y eso es lo único que hizo en el tiempo que estuvo jugando”.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.