Con Messi cada vez más cerca del cierre de su ciclo internacional y con Cristiano Ronaldo todavía vigente a sus 41 años, Inglaterra tiene la chance —y la duda— de medirse en 2026 con dos de los nombres que más peso tuvieron en el fútbol global y, en particular, con rivales que marcaron etapas importantes contra los británicos. En el horizonte aparece la posibilidad de cruzarse con Argentina o Portugal en el tramo decisivo, pero antes de pensar en esos escenarios los dirigidos por Tuchel deberán sortear primero un grupo exigente y llegar con ritmo a la competencia.

Inglaterra, Messi y la rareza de no cruzarlos hace años

Messi forma parte del ecosistema de la selección argentina desde 2005 y, hasta el momento, acumula 198 partidos y 116 goles. Sin embargo, en el historial reciente no abundaron los choques directos entre sudamericanos con peso propio y gigantes europeos. En ese sentido, Inglaterra no se enfrentó a rivales “históricos” que los dejaran afuera en dos momentos muy recordados: el Mundial de 1986 a manos de Diego Maradona, y en 2002 nuevamente, cuando David Beckham recibió una roja en un contexto que terminó siendo determinante.

El dato clave es que, desde aquella etapa en que Messi debutó con la Albiceleste, Inglaterra no volvió a topar de lleno con el mismo tipo de cruce. El propio relato marca que Messi no estuvo en ese encuentro y que, a partir de ahí, se mantuvo alejado de la selección inglesa. Hoy, con el final de su carrera internacional acercándose, Inglaterra tendría una “última” oportunidad para comprobarse ante un futbolista que levantó el trofeo mundial en Qatar.

La postura del ex delantero: “ojalá ya” y el foco en el resultado

Fowler, ex delantero de Inglaterra, dejó claro que la idea de evitar el “10” no le convence. Cuando le plantearon el dilema de si conviene o no enfrentarse con Messi, el ex Three Lions respondió con una preferencia contundente: le gustaría verlo jugar ahora, argumentando que no cree que sea el mismo jugador del pasado. Aun así, dejó en claro que no está desmereciendo a la Pulga: sostuvo que, al hablar de los mejores que dio el fútbol, Messi sigue dentro de esa conversación.

El ex atacante también sostuvo que el momento de medir fuerzas puede ser el correcto. En su lectura, para una selección es importante confrontar con grandes equipos y grandes futbolistas, pero el objetivo final es Inglaterra y conseguir el resultado que permita avanzar. En ese marco, subrayó que no debería importar tanto el nombre del rival si la idea es llegar lejos en el torneo.

Ronaldo, Portugal y el argumento de “jugarles cuando toca”

Ese enfoque general —medir aspiraciones contra los mejores— también aparece con fuerza cuando se menciona a Ronaldo. El delantero portugués sigue en acción a los 41 años y, antes, ya fue un dolor de cabeza para Inglaterra: ayudó a eliminar a los británicos por penales en la Euro 2004 y también en el Mundial 2006.

La pregunta sobre si Inglaterra puede prescindir de otro cruce grande en un torneo relevante también tuvo respuesta. Fowler remarcó que Portugal suele ser un rival difícil para Inglaterra en el historial, con presencias constantes en partidos y convocatorias a lo largo de los años. Y agregó una idea central: pase lo que pase en la Copa del Mundo, sea contra Argentina o contra Portugal, en algún punto hay que enfrentarse con rivales fuertes. En su comparación, dijo que, en el torneo doméstico inglés, la gente suele evitar que toque un grande en rondas iniciales, pero él reconoció que prefería esos cruces porque, tarde o temprano, hay que ganarle a esos equipos.

En esa línea, el ex delantero sostuvo que será un partido duro cuando toque, pero que si la ambición es ser de los mejores, no cambia el valor del desafío por el momento o el nombre del rival. Si el cruce es Portugal, entonces será Portugal; si aparecen Brasil, España, Uruguay o Argentina, también: la consigna es salir a jugar con ambición y respaldar esa idea con hechos.

El camino previo: grupo, amistosos y el “plan” para llegar al momento Messi-Ronaldo

Antes de pensar en si la llave final puede cruzarlos con Messi o Ronaldo, Inglaterra necesita resolver la parte previa del certamen. El equipo deberá atravesar una zona que incluye a Croacia, Ghana y Panamá. Además, para llegar con la base de preparación necesaria, tendrá amistosos de puesta a punto ante Nueva Zelanda y Costa Rica antes de que comience lo que se considera “el negocio” real del torneo.

El encuadre final que plantea Fowler es el mismo que usa como brújula: si la generación de 2026 quiere emular a la de 1966 y cortar la larga espera de un éxito tangible para Inglaterra, es posible que el camino exija pasar por Argentina o Portugal en algún tramo. Desde su visión, las tropas de Tuchel estarían listas para afrontar esas pruebas de frente, siempre y cuando primero cumplan con el paso inicial: ganar el grupo y convertir la preparación en rendimiento competitivo.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.