Liverpool la pasó mal en la capital francesa: PSG, dirigido por Luis Enrique, manejó el partido de punta a punta y dejó a los líderes de la Premier League con la sensación de haber quedado expuestos. Los goles de los parisinos terminaron pesando y Slot, desde el análisis, no buscó atenuantes para una diferencia que se notó en la noche. El DT holandés también dejó entrever que, si los campeones de la Ligue 1 hubieran estado más finos frente al arco, el marcador podría haber sido todavía más abultado.

Tras el pitazo final, Slot explicó sus sensaciones sobre los 90 minutos. “Si mirás el partido completo, creo que tenemos suerte de haber perdido solo 2-0”, reconoció. En ese sentido, sostuvo que el primer gol les cayó en un momento que se hizo difícil: “El primer tanto se sintió complicado. Pero es muy positivo que estemos todavía en la eliminatoria: podemos llevarlos a Anfield y sabemos lo que puede significar Anfield para nosotros”.

El entrenador también señaló un punto clave en la derrota: la dificultad de su equipo para sostener su plan de presión como eje del juego. Liverpool intentó alterar el ritmo del rival, pero el nivel técnico de los mediocampistas de PSG les permitió sortear la presión con comodidad, dejando a los de Inglaterra vulnerables en los momentos de transición. Cuando se le preguntó si su equipo había generado chances suficientes como para alterar el desenlace, Slot respondió con matices: “Sí y no. Sí, porque queremos crear muchísimas más situaciones. No, porque no había tanto para crear para nosotros. Probamos varias veces para que quedaran lejos, bien arriba, pero cuando entramos en el mano a mano pudimos ser superados y ellos lograron jugar a través de nosotros. Eso también pasó en la segunda parte, hubo algunos momentos con jugadores en posiciones prometedoras”.

Otro tema que copó la conversación fue la ausencia de Mohamed Salah. A pesar de que Liverpool llegaba con desventaja y necesitaba al menos un gol para mejorar sus chances de cara al partido de vuelta, el delantero egipcio se mantuvo en el banco sin ingresar. Mientras tanto, Alexander Isak sí volvió a la acción dentro de una modificación cuádruple. Slot explicó que la decisión obedeció a una necesidad táctica: priorizar el orden defensivo en el tramo final. “En la parte final fue más una cuestión de sobrevivir que de tener una chance real de marcar”, sostuvo. Y agregó el factor de gestión física: “Nunca sabés: el año pasado hicimos un gol cinco minutos antes del final, con Harvey Elliott, cuando yo saqué a Mo. Tuvimos que defender en el área durante 20 o 25 minutos; creo que es mejor reservar su energía para los partidos que vienen en las próximas semanas”.

Más allá de la actuación irregular, el margen se mantiene relativamente controlado: la serie queda en una diferencia de dos goles, lo que deja una mínima luz de esperanza para el choque de vuelta. Liverpool posee antecedentes de sobra en remontar desventajas en Merseyside, y Slot apuesta a que el clima del estadio sea capaz de achicar, al menos anímicamente, la distancia futbolística que se vio en París. Ahora el desafío será revertir la desventaja la semana próxima, porque de lo contrario quedará afuera de la competencia europea. Antes de enfocarse de lleno en esa definición, el equipo deberá atender primero el compromiso local: el sábado recibe a Fulham por la Premier League.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.