En el marco del foro Invest in America de CNBC, Gianni Infantino se refirió a la creciente incertidumbre sobre la participación de Irán en el certamen. Con Estados Unidos e Israel lanzando ataques aéreos y, además, con la Casa Blanca como uno de los principales anfitriones junto a México y Canadá, empezaron a instalarse dudas sobre si la selección iraní podría competir con garantías de seguridad en territorio estadounidense.
“El plantel iraní viene seguro, sí”, sostuvo Infantino durante el encuentro, en una declaración que recogió CBS. Y agregó: “Esperamos que para ese entonces, por supuesto, la situación sea una situación pacífica. Como dije, eso ayudaría mucho. Pero Irán tiene que venir. Obviamente, representan a su gente. Se clasificaron. Los jugadores quieren jugar”.
El máximo responsable de FIFA viajó recientemente a Antalya, en Turquía, para reunirse cara a cara con el plantel iraní y allí manifestó su admiración por la calidad del equipo y por la profesionalidad con la que trabajan. En esa línea, volvió a marcar su postura contra la idea de que los conflictos políticos terminen definiendo quiénes pueden o no participar en competencias internacionales. “Yo fui a verlos. En realidad son un equipo bastante bueno”, afirmó Infantino. “Y de verdad quieren jugar y deberían jugar. El deporte tiene que estar fuera de la política”.
La situación se terminó de enredar por mensajes cruzados desde la Casa Blanca. En un primer momento, circularon versiones que indicaban que los futbolistas iraníes serían bienvenidos, pero el presidente Donald Trump luego mostró reservas a través de redes sociales. En un posteo en Truth Social, señaló que, aunque el equipo estaría técnicamente habilitado, no cree que sea “apropiado” que esté allí, “por su propia vida y seguridad”.
Los dichos generaron una respuesta inmediata desde la Federación de Fútbol de Irán, con Mehdi Taj al frente. Aludiendo a la ausencia de garantías, Taj dejó abierta la posibilidad de que la delegación directamente no ingrese a Estados Unidos. “Cuando [el presidente] Trump ha dicho explícitamente que no puede garantizar la seguridad de la selección nacional iraní, ciertamente no viajaremos a América”, había manifestado Taj el mes pasado.
En paralelo, funcionarios iraníes intentaron sortear el problema de seguridad buscando que los partidos de la zona G fueran trasladados a México. Sin embargo, Claudia Sheinbaum, presidenta de México, confirmó que FIFA “en última instancia decidió que los encuentros no se pueden mover” de sus sedes originales. En ese sentido, remarcó que cambiar la programación implicaría un “enorme esfuerzo logístico” que el organismo no estaba dispuesto a asumir.
Mientras tanto, Irán sigue inscripto con el cronograma original y, por el momento, tiene previsto disputar los tres partidos de la fase de grupos en Estados Unidos. Dos de esos cruces de alto voltaje ante Bélgica y Nueva Zelanda se jugarán en el SoFi Stadium de Los Ángeles, mientras que el tercer compromiso ante Egipto está programado para Seattle. A pesar de la presión proveniente de ambos gobiernos, la postura de FIFA se mantiene firme: la prioridad es conservar el calendario original.
