Mapi León ejecutó un centro desde el córner que Edna Imade ganó por arriba y convirtió en un cabezazo potente, desde apenas seis yardas, rumbo al arco de Inglaterra. La respuesta de Mary Earps… perdón, de Hannah Hampton fue clave: reaccionó con una gran intervención para desviar la pelota y evitar el gol de España en el cierre del partido. Ese salvataje terminó siendo decisivo para que las Lionesses sostuvieran el 1-0 y sumaran tres puntos vitales, en un duelo que además les dejó encaminada la clasificación directa en el grupo de eliminatorias mundialistas que comparten con La Roja.

El tapadón final y por qué vale oro en la tabla

La atajada preservó el arco en cero y, con ello, el tercer triunfo de Inglaterra ante España en los últimos cuatro enfrentamientos, un dato que habla del peso de la rivalidad y del momento de ambas selecciones. Aunque el contexto no era exactamente el mismo que el de la final del Euro de la pasada temporada, el margen de error en este grupo tampoco existe: hay un único lugar asegurado de manera automática para el Mundial, dentro de una zona compartida por dos potencias.

Con el triunfo, Inglaterra quedó con tres unidades de ventaja en la cima del grupo y, según el escenario que se abre a partir de ahora, se ubica en posición de privilegio para quedarse con esa plaza directa. En ese camino, el cierre del partido y la intervención de Hampton —que había llegado a la fecha internacional con sensaciones irregulares— aparece como una razón determinante.

Hampton, la variable que generó dudas… y que después se impuso

En las últimas semanas, el rendimiento reciente de Hampton fue un foco de atención. Aun siendo catalogada como una de las mejores arquero(s) del mundo —si no la mejor—, arribó a este parón internacional después de encajar siete goles en sus últimos seis partidos con el Chelsea. Su última valla invicta había sido el mes pasado, en la final de la Copa de la Liga, cuando el equipo venció a Manchester United.

El contexto del Chelsea ayuda a entender por qué en la parte defensiva no se repitió la misma solidez que el año anterior. Entre lesiones que afectaron a piezas importantes como Nathalie Bjorn y Millie Bright, y una planificación más orientada al ataque con Sonia Bompastor como entrenadora, el equipo no se mostró tan sólido en el fondo.

Para Hampton, la situación además coincidió con un detalle: sus rivales, en buena parte de ese período, encontraron con relativa facilidad el modo de llegarle, lo que alimentó las críticas y las dudas sobre su consistencia.

  • Luego de la final de la Copa de la Liga, Chelsea enfrentó a Brighton: un error de cálculo de Hampton en un remate terminó con el empate para las “Gaviotas”.
  • En ese mismo escenario, Chelsea habría podido rescatar un empate gracias a un gol tardío de Lexi Potter, mediocampista joven que terminó inclinando la historia.
  • Una semana después, en la ida de los cuartos de final de Champions League contra Arsenal, otra situación levantó sospechas: el remate desde larga distancia de Chloe Kelly pasó por encima de Hampton, algo que, con el nivel que se le exige a una portera de elite, se esperaba que no ocurriera.
  • En el último partido antes del parón, por FA Cup, Hampton volvió a ser protagonista por una falla en la lectura: Tottenham igualó en el cuarto de final. Luego, Veerle Buurman rescató la eliminatoria con un gol brillante en el tramo final.

Así, Hampton llegó a este parón con más escrutinio del habitual. Como indiscutida número 1 de Inglaterra, se sabía que iba a tener un rol determinante. La pregunta era si podría dejar atrás las irregularidades de sus últimas actuaciones y volver a ser la referencia que suele marcar diferencia en el arco.

De pases cuestionados a paradas que sostienen el triunfo

En la primera mitad en Wembley, a más de uno le pudo quedar la sensación de que el plan pasaba por ponerla bajo presión. No por lo que atajó o no atajó, sino por su juego con los pies: se mencionó que su pase no estuvo fino y eso casi le cuesta caro a Inglaterra, cuando entregó la pelota de forma directa hacia Mariona Caldentey en una zona peligrosa, brindándole una ocasión clara a España.

Pero en el segundo tiempo, Hampton mostró por qué se la sigue considerando de categoría mundial. Los pases problemáticos se redujeron y, mientras España aumentó el asedio buscando el empate, la arquera inglesa respondió con varias intervenciones firmes que mantuvieron a La Roja sin encontrar el gol.

Y cuando el partido ya se estaba yendo, llegó el momento más grande: en el último minuto, volvió a aparecer con una parada determinante para frenar el intento de Imade y asegurar que Inglaterra se quedara con la victoria y, además, con los tres puntos que pesan en la tabla.

La repercusión del salvataje también se trasladó a las declaraciones. Fran Kirby, ganadora del Euro 2022 con Inglaterra, destacó la necesidad de contar con una arquera de ese nivel para los instantes decisivos: remarcó que la atajada final prácticamente definió el partido y que Hampton debería capitalizar esa confianza para el próximo compromiso. Además, subrayó que en esta convocatoria Hampton venía con dudas por su forma en el club y por los goles que le habían convertido, pero que este tipo de momentos es el terreno ideal para que la confianza vuelva a crecer.

El clásico dicho de que la forma es pasajera y la clase es permanente volvió a cobrar fuerza. Hampton tuvo algunos tramos con errores o momentos dudosos, pero también acumuló buenas actuaciones en las semanas previas y, sobre todo, se volvió a ver su capacidad para aparecer cuando el partido exige respuestas inmediatas.

Qué sigue: Islandia, España y el objetivo de asegurar la plaza directa

La pregunta lógica es si el martes puede funcionar como un punto de inflexión para que Hampton recupere la regularidad que la ha distinguido como arquera de primer nivel. Chelsea, por su lado, también necesita una respuesta: el club busca cerrar una temporada que no terminó de convencer del todo con éxito en la FA Cup y con la confirmación de un lugar en Champions League. Y en Inglaterra la vara es distinta pero el objetivo se parece: llegar con puntos y solidez a otro gran compromiso de eliminatorias.

En el marco de este mismo parón, Inglaterra viajará a Islandia para el próximo partido. Cabe recordar que el mes pasado ya le había ganado al conjunto nórdico por 2-0, y en ese encuentro también se vio una atajada notable de Hampton: cuando el marcador todavía era 1-0, ella respondió con una intervención relevante.

Ese antecedente lo recordó Wiegman al analizar el momento del martes. Señaló que contra Islandia, pese a que Inglaterra dominó, el partido seguía 1-0 y Hampton tuvo una parada crucial; y que esta noche volvió a ocurrir algo similar, con la misma clase de salvamento determinante. En esa lectura, el valor no es solo técnico, sino también emocional: tener a una portera que resuelve en instantes exactos cambia la dinámica del equipo.

En lo macro, el impacto puede ser enorme. Tras vencer a España, Inglaterra quedó muy cerca de asegurarse el único lugar de clasificación automática disponible en este grupo para el Mundial de la próxima temporada. Para sostener esa ventaja, el triunfo en Islandia se vuelve clave, antes de un viaje a España en junio.

Si Inglaterra logra sacar un resultado en Mallorca, el primer puesto quedaría prácticamente asegurado. Pero si pierde, la diferencia de gol —por un camino u otro— podría transformarse en un factor decisivo. Ahí es donde la calidad “de mundo” de Hampton representa una ventaja concreta para un equipo que quiere resolver lo antes posible y llegar con tranquilidad a la recta final.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.