Pep Guardiola no pudo disimular la carga emocional en el campo después del pitazo final. El encuentro, además, tuvo un significado especial por el adiós definitivo de dos referentes del club: Bernardo Silva y John Stones. La historia arrancó con ventaja de Manchester City: Antoine Semenyo abrió el marcador con el 1-0 gracias a su undécimo gol desde que se incorporó en enero procedente de Bournemouth. Sin embargo, Aston Villa, dirigido por Unai Emery, no se quedó con los brazos cruzados y dio vuelta el trámite. En la segunda mitad, Ollie Watkins marcó dos tantos y selló el 2-1, frustrando el festejo de despedida y quedándose con la victoria que permitió a Villa arruinar la ceremonia final.
Tras el emotivo adiós, Guardiola habló entre lágrimas y dejó una frase que describió el impacto del momento: “Yo no lloro. Pero cuando vi a Bernardo llorar, lloré. Yo les dije ‘no lloren’, pero pasó. Fue un instante tan especial. Las emociones eran altísimas. No lo voy a olvidar”.
Al referirse a su salida después de una década histórica al mando, el entrenador español también se mostró sin rodeos sobre su estado físico y mental. “Estoy muy cansado. En serio, estoy muy cansado. Hice de todo. Lo logramos. Los recuerdos que tengo de Barcelona y Bayern Munich son inigualables, pero la valija de recuerdos que me llevo de acá, de estos 10 años, supera a cualquier otra”, aseguró.
Desde su llegada en el verano de 2016, Guardiola acumuló 593 partidos dirigidos en los que consiguió 423 victorias, 77 empates y 93 derrotas. En ese repaso, remarcó que la dimensión humana pesa tanto o más que la cantidad de trofeos. “Sin los títulos me habrían echado, eso es cierto. Pero no es mirar los trofeos en casa lo que me hace feliz. Lo que me da alegría son los recuerdos y los vínculos que construí desde el primer día con la ciudad, con el cuerpo técnico y con los jugadores”.
Aunque el adiós fue cargado de sentimientos, el estratega insistió en que su determinación también beneficia a un gigante de la Premier League en la etapa de cambio que viene. “Es el momento justo. No lo voy a extrañar por un tiempo, eso seguro. Siento profundamente que la decisión es la correcta para este club y para los futbolistas. Le agradezco al club por respetarlo: lo entendieron”, explicó.
Guardiola se marcha dejando un registro extraordinario de 20 trofeos conseguidos con Manchester City: seis conquistas de la Premier League, una Champions League, tres FA Cups y cinco Copas de la Liga.
De cara al futuro, el DT anticipó que buscará un descanso prolongado del fútbol para recargar energías después de un período intenso, agotador pero glorioso. Aunque dejó claro que no extrañará el día a día del juego por un tiempo, su trayectoria como entrenador —de nivel fenomenal— hace pensar que, cuando llegue el momento de volver al banco, no le faltarán pretendientes para retomar su tarea en el fútbol de elite.
