Estados Unidos encara un tramo decisivo hacia un capítulo histórico: la preparación para coorganizar el Mundial 2026 en Norteamérica ya genera una expectativa enorme, y con ella crece la presión sobre la generación actual para responder en casa. En ese escenario, Gio Reyna aparece como una de las piezas más talentosas del plantel, pero también como uno de los nombres con más dudas por el presente: el tiempo de juego irregular en su club y el ruido que hubo en etapas previas del entorno con la selección dejan en el aire su rol a largo plazo.
Donovan marca el punto: el talento no alcanza, tiene que sostenerse en el rendimiento
Landon Donovan, figura histórica del fútbol estadounidense y referencia constante cuando se habla de “cómo se llega” para competir al máximo nivel, entiende que Reyna debe enfocar todo en lo que pasa dentro de la cancha. En la previa del torneo, con la competencia por puestos ofensivos y de mediocampo cada vez más dura, el margen de error se reduce. Donovan fue directo al analizar la situación y el nivel de exigencia que rodea al futbolista.
En su podcast Unfiltered Soccer, planteó una idea central: si la lista fuera de 23 jugadores, Reyna no entraría, aunque el Mundial y su formato de convocatoria permiten una ampliación. A partir de ese matiz, el ex futbolista sostuvo que, con una nómina de 26, se pueden sumar perfiles con “calidad de superestrella”, ya sea por talento individual o por lo que aporta en dinámica de grupo.
El argumento de Donovan incluyó una condición para el “sí” definitivo: que el jugador entienda su posible rol y se comporte de forma útil para el equipo, incluso si no tiene minutos.
- Si el entrenador fuera Pochettino, Donovan imagina una charla en la que se le advierte a Reyna que existe una chance real de no jugar “un minuto” en el verano.
- También existe la posibilidad de que termine sumando muchos minutos, pero el foco estaría en que el jugador garantice actitud y convivencia: silencio, trabajo y ayuda al grupo.
- La contracara, según la visión de Donovan, es clara: si el futbolista dice que puede asumir ese rol y luego no lo demuestra en el torneo, el compromiso sería retirarlo del Mundial.
Para Donovan, si Reyna se alinea con ese entendimiento y acompaña la dinámica del plantel, entonces “vale la pena” considerarlo para la competencia.
La gran preocupación: ritmo de partido, continuidad y exigencia física
Más allá del debate sobre el rol en una convocatoria, hay un problema que pesa en la cabeza del cuerpo técnico: la falta de regularidad competitiva. En el entorno de Estados Unidos, el staff observa que Reyna llega con poco rodaje, y eso impacta directamente en su preparación para la carga física que impone un Mundial.
Desde su cambio a Borussia Mönchengladbach el verano pasado, el mediocampista de 23 años no logró sostener consistencia ni en el plano deportivo ni en el físico. En lo que va del calendario, no registró un solo partido como titular. Su participación se redujo a 82 minutos en total, repartidos en seis apariciones como suplente, un dato que refuerza la idea de que todavía no encuentra el ritmo necesario.
En ese contexto, Tim Howard, ex arquero de la selección estadounidense, puso el acento en un aspecto que, a su entender, no siempre se valora lo suficiente: el “punch” y la actitud de Reyna para momentos de alta tensión. Howard no discute solo el talento técnico; remarca una cualidad mental y de carácter que podría ser utilizada por un DT como Pochettino cuando el partido lo pide.
En sus palabras, Howard se preguntó si llegará un punto —por ejemplo, alrededor del minuto 60— en el que el entrenador diga que necesita alguien en cancha dispuesto a “pelear” y ser un perro de presa. Y aunque admite que Reyna es muy bueno con la pelota, subraya que también tiene ese costado de intensidad y rabia competitiva que puede encajar en ciertos pasajes del juego.
Competencia creciente y semanas decisivas para definir destino rumbo al Mundial 2026
El recorte de oportunidades no es solo por el nivel del rival o por el plan del entrenador: también crece la competencia interna por posiciones de ataque y mediocampo. En Estados Unidos, los nombres que empujan con fuerza para influir en la producción creativa son varios. Christian Pulisic, Malik Tillman y Brenden Aaronson aparecen en el radar como jugadores que buscan marcar diferencias y ganarse minutos, lo que obliga a Reyna a demostrar mucho más que condiciones individuales.
Con el torneo acercándose, las próximas semanas pueden terminar siendo determinantes. Para que Reyna consolide su lugar de cara al Mundial 2026, necesita dos cosas que se mencionan como claves en el análisis: sumar minutos de forma constante en su club y demostrar madurez dentro del plantel. El punto de partida es claro: sin continuidad, la selección corre el riesgo de no llegar con el jugador en plenitud de ritmo. Y, al mismo tiempo, con tantas alternativas por delante, cada demostración cuenta.
