Los Mundiales son el escenario donde se escriben legados: por eso, en cada edición puede pasar de todo. Hay héroes que no estaban en el foco y terminan convirtiéndose en íconos, figuras que consolidan su lugar en la historia y giros que transforman a un jugador menos conocido en una pieza clave de la mitología mundialista.

La Selección Masculina de Estados Unidos también tuvo sus capítulos memorables en los Mundiales. Entre gestas que dan asombro y escenas que duelen, el conjunto norteamericano generó recuerdos imborrables bajo esa luz particular del fútbol. Y, en más de una ocasión, fueron sus futbolistas quienes orquestaron esos momentos: desde referentes históricos hasta jugadores que forjaron su carrera a partir de instantes o de torneos completos.

Ahora bien, ¿cuáles son los mejores? ¿Qué futbolistas estadounidenses tuvieron mayor impacto a nivel Mundial, mientras dejan por el camino algunas de las postales más icónicas del certamen?

Con el Mundial de 2026 cada vez más cerca, GOAL arma un Best XI de estrellas americanas tomando como base sus actuaciones en el torneo.

Tim Howard

El impacto de Tim Howard no debería reducirse a un único partido, aunque, si hay uno que todos tienen en la cabeza, es razonable pensar en ese. La actuación del arquero ante Bélgica no fue solamente la mejor de un guardameta de la USMNT: también pudo haber sido una de las mejores actuaciones de un arquero en un Mundial, sin más.

Howard terminó con 16 atajadas y se ganó el apodo de “Secretary of Defense”, al mismo tiempo que aseguró su lugar en la historia mundialista. En definitiva, no jugó solo ese partido: fue titular en dos Mundiales con Estados Unidos. Su lugar en el recuerdo, sin embargo, se apoya sobre todo en ese gran episodio, o mejor dicho, en esos 16 grandes episodios.

Beasley

No arrancó su carrera como lateral izquierdo, pero terminó desarrollándose en esa posición, y sería difícil dejarlo afuera de este listado. Beasley es el único estadounidense que disputó cuatro Copas del Mundo: pasó del entusiasmo de la joven estrella en 2002 hasta convertirse en el principal referente veterano del equipo en 2014.

Hubo picos y también momentos irregulares en el camino, pero la razón por la que se mantuvo tantos años es que las “bajadas” fueron pocas. Pocos jugadores tuvieron la presencia de Beasley: su capacidad de adaptarse fue construyendo su legado en el fútbol de Estados Unidos.

Pope

Hay jugadores que no reciben el reconocimiento que merecen, pero aquí Pope sí está recibiendo su lugar. El defensor central disputó nueve partidos mundialistas en su carrera, aunque los mejores cinco llegaron en 2002.

En ese verano, fue el ancla del camino histórico del equipo, una base que terminó de definirlo como el zaguero de su generación. Con los años, sigue siendo de los mejores que vistieron la camiseta estadounidense, y lo hizo justo durante el período más grande y más fuerte de la selección.

Balboa

Otro defensor central que casi no recibió titulares, y es lógico: ¿cómo competir con el furor mediático de Alexi Lalas cuando estaba al lado? Aun así, Balboa fue firme como pocos, especialmente en el Mundial de 1994.

Su presencia en ese torneo fue indiscutible: formó parte de los pilares del equipo que cambió para siempre el fútbol estadounidense. Además, cruzó épocas, ya que también apareció en los Mundiales de 1990 y 1998, ayudando a construir el cimiento para lo que vendría después.

Cherundolo

Si existiera una sola palabra para describir a Cherundolo, probablemente sería “siempre”. Esa fue su condición tanto en clubes como con la camiseta de la selección.

Especialmente en 2010, cuando Cherundolo jugó todos los minutos con Estados Unidos. También aportó en lo ofensivo: asistió a Landon Donovan para el regreso clave de la USMNT ante Eslovenia en el segundo partido del grupo. Ese Mundial fue el segundo para Cherundolo, pero el más recordado para “el Alcalde de Hannover”.

Reyna

Hasta hoy, Reyna es el único hombre estadounidense que fue nombrado en el Equipo del Torneo de un Mundial. Esa distinción, de por sí, ya adelanta lo bien que estuvo en 2002.

Basta con observar quiénes lo acompañaban en ese once: Ronaldo, Rivaldo, Ronaldinho, Miroslav Klose, Michael Ballack, Sol Campbell, Oliver Kahn y El Hadji Diouf. Reyna consiguió su lugar entre ellos durante la histórica campaña de 2002 de la USMNT, aunque se perdió el debut ante Portugal por una lesión.

En los siguientes cuatro partidos, Reyna fue determinante: dejó lo que, hasta el momento, sigue siendo el mejor recorrido mundialista de cualquier jugador estadounidense.

Jones

Tuvo un solo Mundial en su carrera, pero dentro de ese torneo, Jones dejó una marca importante. Tras quedar muy cerca de llegar a 2010 por una lesión, en 2014 sí fue pieza fundamental.

Comenzó como titular ante Ghana en el partido inicial, pero fue contra Portugal donde terminó de sellar su lugar en la historia: convirtió un gol notable ante el equipo portugués, uno que seguramente seguirá repitiéndose en los resúmenes del fútbol estadounidense durante años. Un gol, incluso si es de los mejores, quizá no baste para estar en un listado así, pero las actuaciones completas de Jones sí lo justifican.

Dempsey

Clint Dempsey disputó tres Mundiales y marcó en los tres. Es la prueba de su vigencia y de su capacidad para sostenerse a través del tiempo. “Deuce” hizo que fuera difícil superar su registro.

Su primer gol mundialista llegó ante Ghana en 2006, y además fue el único estadounidense que consiguió convertir en ese torneo. Volvió a marcar en 2010, cuando anotó frente a Inglaterra a raíz del recordado gol de Robert Green; aunque, en teoría, también debió haber sumado otro tanto ante Argelia de no mediar una decisión polémica por fuera de juego.

En 2014, no tardó nada: marcó a los 29 segundos en el arranque del Mundial de Estados Unidos ante Ghana y luego volvió a convertir ante Portugal.

Las leyendas se escriben en los Mundiales, y Dempsey jamás dejó pasar oportunidades de ampliar su herencia bajo las luces más grandes.

Donovan

El arquitecto del momento más icónico de la USMNT en un Mundial, pero Landon Donovan tuvo muchos otros. En 2002 irrumpió como una estrella emergente y consolidó esa etiqueta con lo que hizo en ese certamen: fue el mejor jugador joven del torneo, elevando las expectativas a niveles altísimos.

Después de un 2006 decepcionante, Donovan se volvió leyenda en 2010: marcó aquel gol ante Argelia que empujó a Estados Unidos a los octavos de final de la manera más dramática posible.

Donovan continúa siendo el máximo goleador histórico de la USMNT en Mundiales, con cinco tantos, tres de ellos durante la campaña de 2010. Todos los goles mundialistas son importantes, pero cuando la selección necesitó que alguien convirtiera el más grande, Donovan fue justamente quien apareció para resolver.

Patenaude

Para la mayoría de los hinchas, este nombre provocará una reacción inmediata: ¿quién? Patenaude no es una figura moderna y tampoco es un apellido que suene con frecuencia. Sin embargo, es un hacedor de historia.

Patenaude formó parte del plantel de Estados Unidos en el Mundial de 1930. Allí firmó el mejor partido de la competencia: el 17 de julio de 1930, anotó el primer hat-trick en la historia del Mundial en la victoria 3-0 ante Paraguay. Desde entonces hubo 53 casos, pero Patenaude se mantendrá como el primero para siempre.

Por increíble que parezca, un estadounidense sigue siendo una de las figuras fundamentales de la historia mundialista.

McBride

Veterano en tres Mundiales, McBride hizo historia al ser el primer estadounidense en convertir en dos de las ediciones más grandes del torneo. Aunque ese registro luego fue superado, la marca de McBride sigue siendo merecedora de reconocimiento por el peso que tuvo en algunos de los tramos decisivos de la USMNT.

Primero, en 1998, ya había probado el escenario mundial, anotando el único gol de Estados Unidos en ese Mundial. Luego, en 2002, fue pieza clave de la campaña: marcó ante Portugal en la fase de grupos y después convirtió ocho minutos después en el triunfo “Dos a Cero” sobre México. Continuó en 2006, donde además fue famoso por recibir un codazo en la cara por parte de Daniele De Rossi durante ese torneo.

Tras el Mundial, McBride decidió retirarse: en ese momento, era el atacante más peligroso del equipo en la era moderna.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.